Aitana Ocaña
Aitana: ¿Puedo quedarme en casa hoy? -suplique-
Carlos: Irás al colegio, quieras o no. -lo dijo mientras tomaba su café-
Aitana: ¿Puedo irme con Lola? -lo último que se pierde es la esperanza-
Carlos: No. Tu hermano te llevará.
Estas normas son frustantes. Todas son un harás-todo-con-tu-hermano.
Aitana: Pero Kirill debe estar dor...
Kirill: No. Estoy listo. -dijo bajando las escaleras-
Genial, justo tenía que aparecer.
Kirill y yo no hemos hablado. Y tampoco haré el intento de hablarle porque sé que me ignorará o me responderá demasiado cortante. Algún día sé que podrá perdonarme.
O eso espero.
Me despedí de papá y seguí a Kirill.
El camino al colegio fue bastante incómodo y silencioso. Está más que claro que Kirill no me hablará, no le interesa.
Y es ridículo, porque ya todo se acabó con Sebastián, ¡todo! No hemos hablado hace semanas. Nuestra última conversación fue cuando lo culpé acerca de todo y le dije que todo había sido un error. Y ahora que lo recuerdo, ¿por qué todo lo malo pasa justo antes o después de ir a esa casa en la playa? De pronto está maldita. No sé, le diré a Hero.
Ayer Román me llamó para despedirse. Los chicos se irán a Valencia por dos semanas. Cuando me dijo intenté evitar que mis lágrimas salieran, pero fue imposible.
Dos semanas en dónde probablemente, encontrará algo mejor que yo.
Dos semanas en dónde probablemente, yo intentaré olvidarlo.
Dos semanas en dónde probablemente, él no piense en mi.
Dos semanas en dónde probablemente, yo me torturaré cada día y noche pensando en el cómo lo voy a olvidar.
Dos semanas en dónde probablemente, él estará feliz rodeado de chicas.
Dos semanas en dónde probablemente llore, sin soportar la idea de otras chicas con él.
Kirill: Aitana, eh, llegamos. -me dijo sacándome de mis pensamientos-
Aitana: Oh, lo siento.
Vi que Lia y Lola me estaban esperando sentadas en una de las bancas.
Aitana:Gracias.
Kirill no me respondió. Estaba perdido en sus pensamientos viendo a Lia.
Me bajé del auto y me acerqué a mis amigas.
Aitana: Sí, sí, lo sé. Se me olvido decirte que mi hermano me traería al cole...
Lia: ¿Soy yo o Kirill se ve más hermoso que nunca? -me interrumpió con una cara enamorada-
Lola y Aitana: Eres tú.
Las tres entramos al colegio. Los pasillos ya estaban llenos de gente, hablando, riendo o gritando.
Lola: ¿Alguna vez les he dicho lo mucho que odio este colegio?
Lia: Oh, créeme, no necesitas hacerlo.
Voltee a mirarlas y reí.
Pero justo choqué con alguien y caí al suelo, junto con otros libros.
Hermosa manera de empezar este año.
ESTÁS LEYENDO
Sei Mia, Piccola
RomanceAitana Ocaña, Sebastián Yatra. No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Él era dueño de sí mismo, ella una niña ins...
