Kirill Ocaña
Sebastián. Sebastián, Sebastián. La idea de él besando a mi hermana... No, sólo no.
Es imposible. Digo, ellos han hablado varias veces e incluso el día de la fiesta de Aitor le pedí que le sacará de allí.
Pero, ¿qué pudo haber pasado esa noche?
Hasta donde sé, a Aitana sólo le llamaba la atención Aitor.
Y vamos, Sebastián es mi mejor amigo. Él nunca se metería con mi hermana.
Pero de igual manera, el Audi...
No podía ir a atacar a Sebastián. Tenía que controlarme, ni siquiera sé si es cierto y la verdad no creo que lo sea. Y mejor prevenir que lamentar.
Kirill: ¿Estás seguro?
Carlos: Sí, era un Audi negro. Estoy muy seguro. ¿Sabés? Me siento como el peor padre con Aitana. No sé nada de ella. No es la misma niña de hace años.
Kirill: No. No lo es. Ella cambió mucho.
Carlos: Lo sé. Y está hermosa. Y estaba pensando... Me la quiero llevar de viaje, sólo los dos. Sólo un fin de semana. Quiero hablar con ella acerca de todo.
Kirill: Eso va a ser muy difícil. No te ilusiones.
Carlos: Quiero conocerla. Quiero recuperar todos los años perdidos.
Kirill: Ella está demasiado dolida. Hubieras pensado en eso antes.
Carlos: Sabes que no fue fácil, Kirill. ¿Me ayudarás o no?
Kirill: Sí. Pero no prometo nada. Y no puede ser por ahora, tendrás que esperar algunos días hasta que se le pase, todo esto.
Carlos: Gracias.
Él me abrazó y salió de mi habitación.
Por fin. Necesitaba hacer unas llamadas.
Tomé mi móvil.
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Kirill: ¿Sebastián? ¿Dónde estás?
Sebastián: Prácticando con la banda. Lo que he hecho todo el día. -dijo tranquilo-
Kirill: ¿Aitana está...? No, olvídalo.
Sebastián: ¿Aitana? ¿Qué pasó con tu hermana? ¿Otro problema de nuevo?
Kirill: Oh, no. O bueno, sí. ¿Sabes de otra persona que tenga un Audi negro aparte de ti?
Sebastián: El Audi negro... Hace rato lo uso esa cosa. Sabes que me gusta más mi moto. En el colegio había varios chicos con un Audi negro. ¿Por qué? ¿Pasó algo?
Kirill: Sí. Hace poco mi hermana salió con un chico, en un Audi negro. Según mi papá, ella estaba sentada en sus piernas y besándolo.
Sebastián: Mierda, no lo sé.
Kirill: Si ella me está escondiendo la relación con ese chico, es porque no me agradaría. Si hubiera sido cualquier otro chico, ella al menos me lo hubiera contado, que alguien le gustaba. Maldita sea, no quiero ni imaginarme quién es.
Sebastián: Tampoco puedes perseguirla si es lo que estás pensando. Ella te lo dirá cuándo esté lista, creo.
Kirill: ¿Sabes? Llegué al punto de pensar que eras tú. -reí tranquilo, sé que él no haría eso-
Sebastián: ¿Qué? ¿Estás loco?
Kirill: Sí, lo sé. Bueno, la llamaré. Hablamos luego. -corte-
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Sei Mia, Piccola
RomanceAitana Ocaña, Sebastián Yatra. No tenían muchas cosas en común, sus edades eran distintas, sus maneras de caminar no coincidían y mucho menos la estatura. Nunca pensaban igual, tenían ideas muy diferentes. Él era dueño de sí mismo, ella una niña ins...
