Merida:
Ya estábamos en nuestra hora libre, los chicos había preparado un pequeño picnic, pusimos la tela que había traído Peter, Steven había traído un poco de fruta, Malcom trajo bebidas, Josh sándwiches y Peter un pastel.
Merida: ¡No debieron!, son los mejores chicos.
Peter: Te queremos mucho nena. –Mientras la abrazaba por los hombros.-
Steven: ¡Hay que comer!
Nos sentamos en el césped y empezamos a comer, platicábamos un poco hasta que Josh saco un regalo para mí, me lo entrego y lo abrí, era un vestido de color azul marino muy hermoso.
Merida: ¡Me encanta!, ¡es hermoso! –Extendiendo el vestido- ¡Graciaaas Josh!
Peter: ¡Abre el mío! –Entregándole una caja con una envoltura muy bonita-
Peter me regaló una mochila de color rosa pastel, era algo pequeña pero estaba muy hermosa. Steven tampoco llego con las manos vacías, me dio una cajita pequeña de color negro, llevaba unos aretes de color azul y una caja de chocolates. Y Malcom me regalo un brazalete de color azul, muy lindo.
Merida: ¡Me encantan!, de verdad muchas gracias chicos.
Nos dimos un abrazo grupal y nos tomamos una fotografía que definitivamente iba a ser muy nuevo fondo de pantalla. Acabamos el picnic y recogimos todo, guardamos mis regalos y las cosas del picnic en el auto de Josh, fuimos a clase y mis compañeros me felicitaban por mi cumpleaños, me sentía tan feliz, creo que es el cumpleaños que he disfrutado mucho.
Un rato más tarde...
Merida:
Ya estaba en casa, había sido un día muy lindo, Cris me ayudaba a saber que ponerme ya que Irving me había invitado a cenar a un restaurante muy bonito.
Cris: Creo que deberías... Meterte a la ducha, yo te elegiré algo.
Cris:
En lo que Merida se daba una ducha, abrí el armario y empecé a buscar, encontré la vestimenta perfecta para ella, prepare todo encima de la cama, salió de su ducha y me miro.
Merida: ¿Ese vestido?, ¿No es muy sexy para la ocasión? –en tono nervioso-
Cris: Te verás hermosa con esto, es ¡PER-FEC-TO!, te dejo para que te cambies, cualquier cosa estaré en mi habitación.
Ella agarro el vestido que había elegido, cerré la puerta y me fui a mi habitación.
Un rato más tarde...
Merida:
Escuchaba las risas de Sofia y Cris en el pasillo de afuera, me puse los aretes que me había regalado Steven y un collar exquisito que yo tenía, no lo podía abrochar así que llame a Cris para que me ayudara, abrí la puerta y Cris estaba gateando, haciéndole caballito a Sofía.
Sofía: ¡Urra, urra!, ¡Vamos caballito, vamos!
Cris: ¡Woow! Alto vaquera... -viendo cómo se abría la puerta de la habitación de Merida.-
Cris:
Me puse de pie mientras seguía cargando a Sofi.
Merida: ¿Podrías ayudarme a ponerme el collar?
Cris: ¡Claro! –entrando a la habitación. –
Merida nos daba la espalda, se acomodaba su vestido, cuando la vi quedé sin palabras, se veía hermosa con ese vestido corto color negro con escote en forma de v, unos tacones negros, su labial rojo, un maquillaje suave y su cabello cobrizo por un lado, deje a Sofía en la cama, me acerque a Meri y abroche su collar.
Merida: Gracias... -Mientras se miraba al espejo-
Cris: Te vez... Muy bonita hermana.
Sofía: ¡Sí! Pareces una princesa...
Merida: Como tú.
Escuche que llamaron a la puerta, baje las escaleras con Sofía en brazos, abrí la puerta y era Irving, traía puesto un traje de color negro así que se veía muy bien.
Cris: ¡Vaya! Que elegante... -mirándolo de pies a cabeza- Te vez muy bien.
Irving: Gracias... Estoy muy nervioso.
Cris: Tranquilo, todo va a salir bien. –sonriendo-
Escuchamos que Merida bajaba las escaleras, Irving quedo boquiabierto, claro que se iba a quedar así, mi hermana es hermosa, pero con ese vestido y esas curvas se ve como todo una diosa.
Merida:
Baje las escaleras, Irving me miraba mucho, me dio un ramo de flores rojas y me dio un beso en la frente.
Irving: Espero y te gusten...
Merida: Gracias cariño... -mirando las rosas-
Cris: Creo que ya deberían irse, se les hara tarde. –tomando el ramo de rosas-
Merida: Si, ¿Le puedes avisar a mi madre? –tomando su abrigo-
Cris: Claro.
Irving: Regresaremos a más tardar a media noche...
Cris: ¡Ah! Por cierto... pórtense mal. –Guiñando el ojo- es una broma –entre risas-
Irving y yo nos reímos por el comentario que hizo Cris, me despedí de él y subimos al auto de Irving y fuimos al centro, había mucha gente en el restaurante. Llamaba un poco la atención y quiero pensar que era porque me veía hermosa. Cenamos, reímos, pasamos una velada ¡PERFECTA!, de regalo me dio una carta, algunas cosas para la piel, ropa y demás detalles tan lindos. Cuando acabamos de cenar ya era algo tarde, me tomo de la mano y comenzamos a caminar un rato por el río rojo, me trato como toda una reina.
12:00 AM.
Irving:
Llegamos a casa, estacione la Jeep, la casa de ambos estaban apagadas, apague le motor de la camioneta. Mire a Merida, se veía hermosa, ella me miro y me tomo de la mano, acaricié su mejilla y me acerque para besarla, sus labios estaban tan suaves, la tome del mentón y ella se separó del beso.
Irving: ¿Te divertiste?
Merida: Si...-acariciando la mano de Irving-
Irving: Creo que... hay que entrar a casa. –sonriendo-
Merida: Y si... ¿Te quedas esta noche... conmigo? –Mientras lo miraba a los ojos-
Bajamos de la camioneta y entramos a mi casa, mis padres no estaban así que estábamos solos. Dejamos los abrigos en la sala, subimos las escaleras tomados de la mano, la puse enfrente de mí y la tome de la cintura, ella se acercó y comenzó a besarme, por mi mente solo pasaba el cuanto la amo y quería demostrárselo esta noche. La recosté en mi cama sin dejar de besarla, de acariciar su cuerpo, entre pequeños besos nos decíamos te amo, sus caricias eran muy cálidas y me volvían loco, hoy sería una noche mágica para ambos.
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Amor Universitario.
Romance¡Hola soy Merida Fields!, esta historia trata sobre mi y el como mi vida cambio después de haberme mudado con toda a mi familia a Edam un pueblo que se encuentra en Amsterdam, En donde viví una etapa muy importante en mi vida y conocí al amor de mi...
