Capítulo 31.

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Merida:
Han pasado cinco horas del accidente, Irving aún no sale del quirófano todo lo que había pasado esta noche en la fiesta no dejaba de pasar por mi mente las fotografías, el audio, Sara, no podía dejar de pensar si cuando él no estaba conmigo estaba con ella, si le decía las mismas palabras que a mí me decía, las risas, las caricias, la noche en la que estuvimos juntos, ¿También lo hizo con ella? Apoye mi rostro en mis rodillas mientras las abrazaba, no tenía mis cinco sentidos activos cuando sentí unos brazos alrededor de mi cuerpo.

Cris: Calma, ya estoy aquí. –Abrazándola.-

Cris:
Merida seguía llorando, acariciaba su cabello mientras hacía que quitara esa postura así que coloque su cabeza en mi hombro y la abrace, estábamos en el suelo abrazados y la deje que siguiera llorando, la habitación estaba un poco oscura solo se podía ver un poco por la luces que entraba de la ventana que daba hacia el pasillo del hospital.

Cris: Meri –acariciando su cabello.- Tienes que tranquilizarte un poco, los demás están preguntando por ti, están preocupados.

Mire hacía la ventana y su respiración empezó a cambiar un poco ya no estaba tan agitada como cuando la encontré, la habitación estaba muy silenciosa y se sentía un poco fría, la tome de los hombros e hice que levantara la mirada hacia mí para poder mirarla a los ojos.

Cris: ¿Estás mejor?

Ella asintió, con mi mano pude limpiarle algunas lágrimas y manchas de rímel que había en sus ojos y mejillas.

Cris: Hay que volver con los demás.

Nos pusimos de pie y salimos de la habitación, Josh venia hacía nosotros.

Josh: Que bueno que los encuentro, los estaba buscando por todo el hospital.
Cris: ¿Paso algo?
Josh: No, solo que estaba preocupado, Irving aun no sale del quirófano.
Merida: Los padres de Irving... ¿Aún siguen aquí?
Josh: Sí, no se irán hasta que él salga del quirófano.

Merida:
Los tres nos dirigimos en donde estaban los demás, aun se sentía un poco de tensión en la sala, pero no éramos la única familia que esperaba. El doctor salió del quirófano.

Doctor: Parientes del paciente Irving McCarthy.
Richard: Aquí, Doctor, ¿Qué paso con mi hijo?

Todos nos acercamos para escuchar al doctor, vimos como en el fondo del pasillo Irving salía del quirófano y sentimos un gran alivio.

Doctor: Él está bien, sobrevivió a la cirugía. Solo que no sabemos hasta cuando pueda despertar por una lesión traumática cerebral, estará en observación. Tienen un hijo muy fuerte señores McCarthy.

Sam: Gracias, de verdad muchas gracias Doctor. –entre lágrimas.-
Doctor: Una enfermera vendrá para llevarlos a que lo puedan ver, solo esperen un momento, con su permiso.

El doctor se fue, todos sentimos un poco de alivio y la tensión en el ambiente bajo un poco, los padres de Irving se abrazaban y lloraban, pero en el fondo todos sabíamos que Irving aun corría peligro. Una enfermera se acercó a ellos, al pareces íbamos a poder verlo todos en grupo de dos personas, primero pasaron los padres de Irving, después Maryant y Malcom, Peter y Steven, Cris y Lein, cuando iba a tocar el turno de Josh y mío, no pude entrar me quede parada desde la puerta viendo como Josh se acercaba a la cama y lo miraba con un dolor y tristeza. Josh se dio la vuelta y se acercó a mí.

Josh: Te dejare con él a solas.

Salió de la habitación y yo entre, me acerque un poco, él estaba con algunos vendajes en su frente, tenía una herida quirúrjica en la ceja, su mejilla izquierda tenia vendaje, algunos moretones en sus brazos, su cuerpo estaba frio,el unic ruido que se hacía presente en toda la habitación era  el sonidos del electrocardiograma en la habitaciónun  poco oscura, tome su mano y la acariciaba sin dejar de mirarle el rostro.

Merida: Voy a cuidarte pase lo que pase, voy a estar aquí, espero y puedas escucharme.

Algunas lágrimas comenzaron caer por mis mejillas, la enfermera entro y de inmediato seque mis lágrimas, dijo que ya tenía que irme pero que podía volver mañana. Asentí y salí de la habitación y ahí me esperaba Cris.

Cris: Los demás ya se fueron a sus casas, hay que ir a casa, mi mamá me acaba de llamar, está preocupada.
Merida: Okey, hay que irnos.

La señora Sam se acercó a nosotros justo cuando nos dirigíamos a la salida.

Sam: Merida... ¿Puedo hablar contigo un momento?
Merida: Claro, dígame.

Cris se separó un poco de nosotras.

Sam: Quería decirte que... Josh me platico un poco de lo que paso antes del accidente, no te enojes con Josh yo le pedí que me contara. Sé que no puedo meterme en lo que sientas por mi hijo o yo tratar de enmendar su error pero...
Merida: Señora Sam –interrumpiéndola.- Yo no le guardo ningún rencor a su hijo.

Ella me miro me tomo de la mano.

Sam: Gracias... -con lágrimas en los ojos.-
Merida: No tiene que agradecerme. –Tomándola de la mano.- Podría por favor avisarme cualquier cosa de él.
Sam: Claro. –asintiendo.-

Me despedí de ella y me fui con Cris, el camino se me hizo muy corto por estar en mis pensamientos que no me di cuenta de que ya habíamos llegado a casa, entramos y subí a mi habitación, me puse la pijama y mire a la ventana un poco podía ver la habitación de Irving desde aquí, Cris toco la puerta y entro.

Cris: ¿Te molesta si duermo contigo?
Merida: No, para nada.

Nos acostamos en mi cama y quedamos uno frente al otro.

Merida: ¿Tú como estás? –Acariciando EL brazo de Cris.-
Cris: Yo... Me pregunto ¿Cómo estás tú?
Merida: Toda la noche te preocupaste por mí. Además él fue tu primer amigo aquí, ¿Cómo te sientes?
Cris: Admito que si estoy triste y preocupado por él, quiero que sobreviva, es mi amigo. –Regresando la mirada Merida- 

Me acerque un poco a él y lo abrace, ambos caímos en un sueño profundo.

Amor Universitario.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora