Capitulo 7

53 2 0
                                        

Este último día de vacaciones de verano la pasé con mi abuela, Marc solo estuvo por la tarde, pero no nos quiso decir donde.

Jugamos a juegos en la playa, comimos en una pizzería y cenamos en casa, algo casero echo por mi abuela y terminamos el día viendo la película favorita de mi abuela "Ella, él, y sus millones".

Cuando todos se fueron a dormir, Marc y yo nos quedamos en el salón.

-¿Qué tal la fiesta ayer? -me preguntó.

-Bien, conocí a alguien muy simpático. -le dije refiriéndome a Biel.

-¿Ah, sí? -preguntó echándome una mirada que entendí perfectamente.

-No, Marc, es un amigo.

-Ya, ya.

Deje que siguiera con ese pensamiento porque así si le decían algo de Enzo había menos posibilidades de que se lo creyese. ¿No?

Poco después me fui a mi cuarto para prepararme para mi primer día de bachillerato.

Toda mi vida la ropa ha sido poco importante y algo que elegía rápido y a última hora. Cada persona ve la ropa diferente, unos como algo para no ir en pelotas por la calle y otros que eligen la ropa para ir a modelar por donde pasen. Yo ahora mismo sé que ya no soy la primera opción, pero tampoco soy la segunda.

Me desperté a las siete de la mañana y tras desayunar algo rápido, llamé a Kami y hablamos hasta que ambas decidimos nuestros outfits. Nuestro instituto tiene uniforme obligatorio hasta bachillerato, por lo que sobre todo para Kami es la ilusión más grande poder llevar cada día un modelito diferente.

Yo me decidí por algo cómodo, pero bonito, top con abertura en el pecho en forma de barco de color negro, vaqueros negros, botas negras, y mi bolso negro porque hoy no haremos demasiado.

Había tardado una hora en arreglarme, ducharme, etc. Por lo tanto, ya son las ocho, baje al portal y me fije en lo precioso que estaba el cielo.

Unos brazos me rodearon los hombros y me dio un beso en la mejilla. -Buenos días, princesa.

-Buenos días, rubio.

-¿Dormiste bien el otro día?

-Muy bien, gracias por dejarme dormir en tú casa, pero podías llamar al timbre estaban mis padres en casa. -le dije.

-Ya bueno, pero era muy tarde.

Asentí y seguí mirando al cielo tan bonito con colores vivos.

Cinco minutos más tarde bajó Marc.

-Cada día tardas más que una chica. -le dijo Enzo.

-Pero que dices, es que alguien no salía del baño. -contestó mirándome.

-Soy inocente. -dije alzando los brazos.

Los tres nos reímos.

Bajamos hasta la casa de Kami y ya estaba allí vestida con un pantalón de licra verde pistacho acampanado, y un top banco de banda.

-¡Qué guapa! -exclamé nada más verla.

-¡Lo mismo digo! -exclamó ella también.

Saludo tímida a Marc, como siempre y después fuimos enganchadas del brazo hasta el instituto.

Al llegar noté las miradas de todos sobre nosotras. Kami siempre había atraído las miradas de todos, era preciosa y vestía muy bien, y aunque yo no estaba mal, vestía con ropa que no me favorecía. Se me hizo muy raro.

Decidí que entráramos antes que el resto, así si estaba el profesor dábamos buena impresión.

Subimos hasta la última planta donde estaba bachillerato y buscamos 1º BACH D.

No basta con decir, Te quiero.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora