Tras aquel día, no volvió a suceder nada, Marc no se enteró de lo que ocurrió en la fiesta y todo estaba bien.
Aunque como bien sabían Jordi y Kami, para mí no estaba bien.
Dentro de dos días volveríamos a clase y hoy tenemos la última fiesta, la gran fiesta.
Yo me estaba preparando para ir cuando alguien toco a mi puerta, al pasar vi a Marc muy arreglado con un traje azul y camisa abierta un par de botones blanca.
-Qué guapo. -le dije.
-Gracias, enana. -miro hacia mi cama donde estaba lo que yo llevaría. -Tú también vas a ir preciosa.
-Gracias. ¿Querías algo?
-Sí. Tú vas a ir a la fiesta de la playa, ¿no?
Asentí.
-Yo no voy a poder ir, una amiga me ha dicho de otra fiesta y prefiero ir esa, así que te tendrá que llevar Enzo. -me dijo.
-¿Enzo?
-Sí, él va a ir. ¿Hay algún problema? -preguntó extrañado.
-No ninguno. Pasátelo bien en la fiesta.
-Igualmente.
Me dio un beso en la frente y se fue.
Yo acabé de arreglarme con un maquillaje veraniego en celeste, y un vestido muy pegado y corto de seda blanca, y sandalias de tacón con lentejuelas.
Cuando acabe de arreglarme cogí mi bolso, me despedí de mi madre porque mi padre estaba en una operación, y salí.
Timbre y abrió Maria, su limpiadora, al estar tan poco tiempo en casa la necesitaban.
-Hola María, ¿está Enzo en casa? -pregunté.
-Sí, está su cuarto, pasa.
Me dejo pasar, y me dejo ir a mí sola hasta su cuarto, toque a la puerta y me mandó pasar.
-Hola rubio - saludé.
-Princesa. -contestó en modo de saludo. -Joder, me mató el hijo de puta este.
Yo me reí por su mal perder, y supe que no le hizo mucha gracia por la mirada que me echo.
-Estás muy guapa. -me dijo.
-Lo mismo digo. -le dije al verlo con un pantalón de chándal blanco y una camiseta azul cielo.
-No es mucho del tema de la fiesta, pero va conmigo.
-Cierto.
Ambos nos quedamos en silencio, y mientras él se acercaba a la puerta me dijo.
-Vamos juntos hasta allí, pero intenta alejarte de mí, no quiero que vuelva a pasar. -eso dolió, y mucho.
Asentí y nos fuimos.
La fiesta se celebraría en la playa privada de Max, un compañero de Marc y Enzo.
Al llegar, Belmont, nos dejó en la puerta, entramos y cada uno se fue por su lado, y me encontré a Jordi en la barra.
Nada más llegar, Jordi se dio cuenta de quién faltaba.
-¿No venías con Enzo?
-Sí, pero me ha dicho que cada uno vaya por su lado, para que no vuelva a pasar.
-Qué cobarde es el cabrón.
-No lo llames así. -le advertí.
-Vale, vale. ¿Una copa?
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No basta con decir, Te quiero.
Storie d'amoreNia lleva enamorada años del mejor amigo de su hermano, Enzo. Tras volver de un viaje de tres meses Enzo ha cambiado, tanto que hasta se ha enfrentado a su mejor amigo para poder estar con ella. Pero cuando un compañero nuevo, con mirada que transpo...
