Una suave ráfaga de viento chocó contra su mejilla, despertando su mente y cuerpo al instante. Al abrir los ojos se encontró con alguien que no esperaba: Mo Xuan Yu.
—¿Qué haces aquí?— preguntó A-Qing en voz baja.
—Vine a dejar flores al herido— contestó y enseguida mostró el ramo de flores que tenía en sus manos: claveles amarillos.
—Sabes a lo que me refiero. Dijeron que solo iban a asustarlo— reclamó sin alzar la voz.
Xuan Yu se acercó al herido, juzgandolo de cerca, admirando el daño causado como si fuera una obra de arte, como si fuera un hermoso animal disecado; eso le dió la idea de que podían asesinarlo y luego usarlo como decorac para que quien lo viera recordara que los Jin no dejarían el daño en el olvido.
—Mira este rostro tan frío y amargado, ni con los ojos de Xiao Xingchen se vería atractivo— se burló antes de contestar a la chica —Ya sé que te preocupa tu hermanito pero no vine a hacerle daño— murmuró muy cerca de ella.
A-Qing abrió los ojos por la sorpresa ¿Cómo sabía que eran medios hermanos? Observó la sonrisa de Xuan Yu y tenía un imperceptible toque de maldad.
—¿Cómo te enteraste?— reclamó en voz baja.
—Soy un chismoso. La gente habla mucho y aunque un secreto "desaparezca" con la muerte, siempre hay otras personas que lo saben— se encogió de hombros —¿Qué tal le fue con su "amiguito"?— preguntó con curiosidad, señalando la entrepierna de Song Lan.
—Quedó estéril, no va a poder tener hijos— explicó en automático.
No sabía cómo procesar toda esa información, no tenía ni la mínima idea de cómo supo ese detalle. Tampoco quería preguntar sobre cómo se enteró, ni absolutamente nada más. Se quedó callada, observando la fascinación de Xuan Yu por el herido.
Tal pareciera que estaba feliz de descubrir que Song Zichen no podría tener descendencia. Y en realidad lo estaba, no habría más personas de ese tipo.
—¿Qué van a pedir para que no digan nada?— preguntó A-Qing, refiriéndose al secreto de ella y Song Lan.
—No es chantaje, al menos no para ti. Quién tiene cosas qué perder es él— señaló al herido —Tú solo vas a ganar la mitad de herencia que él tiene, además del apellido Song. Así que tal vez venga a hablar con él cuando despierte— explicó con alegría.
Acarició el rostro atractivo y sin vida. El hecho de ser tan amargado, un idiota y un claro narcisista hacían que su rostro, además de su esencia, se transformara en una persona "fea". El brillo de Xingchen era lo único que hacía resaltar ese rostro.
Luego de recorrer sus mejillas con dos dedos, le dió un pequeño golpe en la frente.
—Si tienes un poco de aprecio por este imbécil, ayúdale a que deje a Xingchen— advirtió —Adiós, ojalá no despiertes— se despidió de Song Lan —Adiós, pequeña Song Qing— murmuró antes de salir con calma, paciencia y felicidad.
La chica se dejó caer en el sillón antes de dirigir su mirada a las flores en el buró de madera. El mundo se le estaba cayendo a pedazos gracias a Song Lan. De haber sabido que todo eso iba a ocurrir, jamás se hubiera parado en esa agencia.
Suspiró cansada, irritada e incluso preocupada. Más le valía a Zichen que no despertara pronto o todo se iría a la mierda. Sabía que por ley era merecedora de aquella riqueza, también de aquellos bienes pero, realmente no los quería.
Prefería quedarse sin nada, darle todo a Zichen; él lo quería y necesitaba más que ella.
La puerta volvió a abrirse dejando ver a Mei Xi. Se quedó callada, necesitaba ese descanso y gracias al cielo había llegado esa mujer.
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Getaway car
FanfictionCuando Xue Yang apareció en su vida, Xiao Xingchen empezó a dudar sobre todo en su vida. Empezando por el amor, y siguiendo por su moral. Y sabía muy bien que nada bueno empieza en un "auto de escape".
