31° [Rosé]

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Han pasado dos días sin noticias de Harry, sin noticias de Haein, sin... nada

Estoy destrozada. Me quitaron a MI hijo, él era todo lo que tenía, es que podría haberme asesinado a mi, pero... ¡Joder! ¡¿Qué puta culpa tenía Harry?!

Jisoo se culpa, pero no es su culpa. Haein es un enfermo. Ni ella ni Harry ni nadie de nosotros tiene la culpa aquí.

—¿Rosé? He encontrado la dirección de Junho —murmura Jimin—. Bueno, los abogados de papá lo han hecho... ¿quieres?

Me levanto rápidamente.

—Vamos.

Bajamos y veo a Jisoo sentada en el sofá llorando mientras Jennie la consuela. Tampoco ha sido fácil para ella.

Me acerqué a ella y me agaché a su altura, Jisoo me miró directo a los ojos, me acerqué a su mejilla y la besé cortamente.

—Te quiero —susurré—, ya vuelvo.

—¿A dónde vas? —preguntó y me levanté.

—A caminar.

Salí del departamento con Jimin tras de mí.

—¿Por qué no le dijiste? —él preguntó rápidamente— ¡Tú jamás mientes!

—Porque voy a matar a ese desgraciado hijo de puta y no la quiero en medio.

—¡Eso es mentira! —gruñe molesto y subimos a la camioneta—. Dime la verdad.

—¡Es porque no quiero que me convenza de no ir! Quiero recuperar a Harry —es mi turno de gruñir molesta— ¡No dejaré que le hagan daño!

—Conduce antes de que me arrepienta de siempre acompañarte a la muerte.

—No dejaré que te hagan daño —murmuré.

Al llegar a la casa donde Junho vive decidí tomar un arma que había en la guantera

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Al llegar a la casa donde Junho vive decidí tomar un arma que había en la guantera.

—¿Qué haces? —pregunta Jimin— ¡¿De dónde sacaste eso?!

—Papá me la dio hace años, nunca creí que la necesitaría.

—¡No vas a matar a nadie!

—¡Jimin tengo suficiente con mamá y mi novia! —gruño— ¡No necesito que tú también te vuelvas el policía de turno!

Bajo rápidamente y él me sigue con un cortador de cartón.

—¿Qué pretendes? —me burlo— ¿Armar una casa con cajas de cartón para jugar como hermanos?

—Cállate, hija de puta.

Llegamos a la puerta y cuando vamos a tocar Junho abre.

—¿Qué hacen aquí? —pregunta rápidamente.

—¿Cariño? ¿Qué sucede? —escuchamos una voz femenina.

—¡Nada, amor, ya voy! —grita en respuesta— ¿Entonces?

Kim | Chaesoo Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora