—¿Vas a la escuela hoy? —pregunto a Jisoo que me ha despertado con sus tacones.
La hija de puta no puede caminar descalza en la habitación, tiene que hacer sonar sus tacones de veinte centímetros por toda la casa.
—Sí —se acerca y me besa cortamente—. Seokjin sabe del pie de Harry. Está de acuerdo en que te quedes a cuidarlo, Hyunjin y Félix tomarán a tus pacientes por éste mes.
Tomé su cintura y la boté a la cama rápidamente.
La luz del sol ingresaba a la habitación por las pequeñas separaciones de la persiana gastada.
Su respiración se mezcló con la mía y sonreí, ella también.
—No vayas, quédate —murmuro—. Hagamos el amor —beso suavemente su mentón y escondo mi rostro en su cuello.
—Tenemos y tengo que volver a trabajar, Rosie... —responde Jisoo mientras desciendo besando sus pechos sobre la blusa—. Vas a mojar mi blusa con saliva —gruñe.
—Da igual, quédate, Kim —murmuro—. Seokjin dijo en el correo que también podías quedarte.
—¿Revisaste mis correos?
—Me lo ha enviado también —sonrío—. Te propongo algo. Quédate hoy, hagamos el amor, luego desayunamos juntas y luego vemos caricaturas, en la tarde vamos a por un helado y... hacemos el amor toda la noche otra vez.
Jisoo parece meditarlo mientras acaricia mi espalda y yo sigo con mis besos sobre su ropa.
(+18)
—¿En qué me beneficia eso? —jadea al sentir que subo su falda—. Harry vendrá a las diez con Taehyung —murmura—. Me dijo que Jimin lo traería hoy, por eso le dije a Seokjin que lo cuidarías.
—No, ha querido quedarse ya que Tae cuidará de Jeongin también hoy. Vamos... tenemos todo el día, necesito liberar tensiones.
Jisoo se ríe ante mi comentario y suelto los botones de su blusa, raspo la piel de sus costillas suavemente con mis dientes.
—Quédate, Kim. No seas aburrida.
—Insistente y hormonal, eh —sonríe y se termina de quitar la blusa—. Me gusta, ven aquí. Recuestate.
Obedezco y me recuesto quitandome la camiseta quedando así solo en ropa interior.
Jisoo se quita la falda de tubo quedando en su lencería pequeña.
—Me gusta tu ropa interior, siempre estás sexy —murmuro—. Me imagino lo incómodo que ha de ser ir a un funeral usando este tipo de ropa —me burlo.
—Cállate, boxers de Rayo Mcqueen —se burla ella y observo mis boxers.
—Están cool, acepta que te ponen, anciana —la ataco y ella gira los ojos soltando su sujetador—. Madre mía, que buena estás.
Observo su cuerpo semi desnudo, ella sube sobre mi regazo y nos sentamos en la cama, corre su cabello hacía un lado y todo su perfume inunda mis fosas nasales.
Jisoo es tan erótica sin siquiera intentarlo.
—¿Te gusta lo que ves? —pregunta sonriente.
—¿Cuántas veces debo decirte que sí para que dejes de preguntarme lo mismo? —bromeo acercando mi boca a uno de sus pechos mientras acaricio suavemente el pezón del otro.
—Mierda —pone una mano mi cabello—. Tendrás que repetirlo toda la vida. Vamos a casarnos —jadea y suelto su pezón que estaba en mi boca.
—Verdad. Serás la señora Park. Qué lindo día para admitir que le dije a Jimin que no ensucie mi apellido y aquí estoy yo haciéndolo por mí misma —me burlo—. La autosuficiencia.
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Kim | Chaesoo
Fanfic𝗖𝗦» Rosé ya no tiene 18, no ama los viernes, pero sí la pizza y los cómics. Algunas cosas no cambian. Jisoo por su parte... sigue siendo una destacada maestra, todo lo destacada que puedes ser trabajando en una escuela secundaria de Los Ángeles...
