Estando en su último año de preparatoria, Kim Taehyung debería estar rodeado de cientos de amigos, yendo a fiestas y estudiando para su examen para ingresar a la universidad.
No quedarse solo, con un embarazo no planeado y un alfa rockstar del que n...
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— Te he dicho lo mucho que me encanta verte así — preguntó la omega.
— ¿Así cómo?
— Feliz, tranquilo — soltó un suspiro profundo — Siento que tiene demasiado tiempo en que no veo a mi niño así de feliz y contento.
El omega peli gris se removió en su lugar del asiento dentro del auto y sus mejillas adquirieron un tono rosado, a la par que trataba de ocultar su sonrisa tímida.
— Mamá — dijo avergonzado — ¿Por qué me dices esas cosas?
— Porque mi bebé merece ser feliz siempre, Tae-Tae — cuando el semáforo se puso en rojo, ella detuvo la marcha y luego volteó a verlo a los ojos — Porque, yo no viviré aquí mucho tiempo, así que me gustaría ver que en todo momento, mi hijo es feliz. Y si no lo es, por lo menos que esté tranquilo consigo mismo.
— No hables cosas acerca de que vas a dejar este mundo, porque el día que eso suceda, yo me iré contigo.
— ¿Y qué hay de tu madre Soyeon?
— Ella preferiría irse antes que verte partir — le miró nostálgico — Así que, yo...
— Taehyung — intentó alzar un poco la voz, de manera tranquila — No tenemos por qué hablar de la muerte justo en estos precisos momentos, ni en muchos a futuro, no por... ahora.
— Si, lo sé. Pero tú empezaste.
La rubia rió con ganas y luego reanudó la marcha de su auto cuando el semáforo cambió a verde.
— Retomando lo que decía — se aclaró la garganta — Quiero verte así de feliz y tranquilo, justo como te estoy viendo ahora. Hace... unas cuantas semanas atrás, a pesar de vernos muy poco, me preocupaba el cómo te encontrabas. Eres más abierto con tus madres, de lo que la mayoría de adolescentes lo hace y sé que hay cosas que tampoco nos corresponde saber, pero... soy una madre, soy tu madre. Y sé cuándo mi cachorro está sufriendo, un lazo nos une, ¿Lo sabes, cierto?
Taehyung asintió y miró la calle del lado de su ventana.
— Un lazo nos une a Soyeon y a mí contigo desde el momento en que decidimos formar una familia y eso no lo puede cambiar nadie.
El menor se quedó pensativo durante unos breves minutos.
— ¿E-es posible eso?
— ¿Qué, mi vida?
— E-el enlazarse con algo... con alguien que no creció dentro de su ser.
— Los padres y madres alfas se enlazan a la perfección con sus cachorros, Tae. Y ellos no estuvieron gestando a su bebé durante esos meses — le miró de reojo al dar la vuelta en una esquina — Y ciertamente, eso tampoco me pasó a mí. No, yo no te di a luz ni estuve nueve meses esperándote con tantas ansias...