Capítulo 8

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Poché

La situación más difícil que he tenido que enfrentar, cuando le ayudé a quitarse el vestido no pude evitar ver su espalda, siempre me gustó, era de mis partes favoritas de ella, así que tuve que salir corriendo a la cama para no hacer ninguna burrada.

Desperté y lo primero que vi fue su hermoso rostro, estaba profundamente dormida, ayer sentí cuando me abrazó y sentí mi cuerpo temblar, pero no me moví porque eso me delataría. Al final me quedé dormida y no desperté en toda la noche.

-Siempre haz sido una hermosa mujer Daniela Calle- susurré y acaricié su mejilla.

Me puse de pie y me di cuenta que la botella de champagne estaba vacía, sonreí porque ella se la había tomado toda.

Me fui a dar una ducha y arreglar todo para irnos a Cartagena lo mas rápido posible, regresamos el lunes así que mientras más rápido mejor.

-Buenos días- le dije, ella se restregaba los ojos lo cual me pareció adorable -¿Estaba buena la bebida?- pregunté divertida.

-¡Aahah! Me duele la cabeza-

-Toma, te pedí una pastilla para la resaca, hay fruta por si quieres también-

-Gracias pero la pastilla será suficiente- se la tomó con el jugo de naranja que había -¿Ya nos vamos?-

-Sí- me acerqué a ella -Muero por pasar estos días contigo en Cartagena-

-Idiota, me voy a duchar- en lo que ella se arreglaba estuve revisando unas cosas para dejar todo listo, le hablé a Cami para decirle todo lo que tenía que hacer y al mismo tiempo preguntar por Ale. Dijo que había llegado desde muy temprano y que no ha salido de la oficina, tal vez y si le afectó lo de la boda, pero yo en ningún momento le prometí nada -Estoy lista, podemos irnos-

-Vamos entonces- apagué mi computadora y la guardé.

Tomé las maletas y salimos, cuando llegamos a recepción la tomé de la mano y pues cuando salimos muchos fotógrafos nos esperaban.

-Señorita Calle ¿Es verdad que está embarazada y por eso el matrimonio apresurado?-

-¿Cuántos meses tiene de embarazo?-

Sabíamos que eso era lo que la mayoría iba a pensar por nuestro matrimonio pero no nos importaba, obviamente era falso y muy muy falso. Entramos al taxi y nos fuimos directo al aeropuerto. Sería un viaje rápido y cómodo, pues viajábamos en el avión privado de la familia.

Cartagena era de mis lugares favoritos, me recordaba mucho a mamá, a ella le gustaba venir y pasar las fiestas de fin de año aquí.

-¿Cuándo regresamos?- preguntó Daniela a mi espalda, ya habíamos llegado al hotel. 

-El lunes- respondí.

-Bien ¿Y qué haremos en estos días?-

-Yo tengo planes, tú ve qué haces- dije como si nada.

-¿Vas a ir a buscar mujeres? ¿Quién eres Poché?- me voltee y la enfrenté.

-Soy una mujer con necesidades querida, soy muy activa y obviamente contigo no voy a estar-

-¿Por qué?- su pregunta me hizo fruncir el ceño -¿Tanto asco te doy?-

-Sinceramente si- ella se acercó.

-Eso no decías cuando teníamos quince años y nos entregamos la una a la otra, porque te recuerdo que fuimos nuestras primeras veces- ni corazón se aceleró, era verdad ella fue mi primera vez y yo la de ella.

Amor y OdioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora