[Cap. 08]

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Ah, ja. Aparte de ser puto, es un depresivo de mierda—Dijo una voz masculina a mis espaldas, mis ojos se abrieron como platos y puse la mueca más demente que podía existir, ya me sacaron de quicio, me tiré sobre uno de los guardias y le volé la máscara de un golpe, la cual se partió en dos, y el individuo cayó de espaldas al suelo... Los murmuros y risas se frenaron por unos segundos, mi puño quedó cerrado en el aire y el guardia soltaba quejidos ante mis pies, ¿Golpeo fuerte o el guardia está exagerando?

Otro estallido de risas apareció en los baños, ¿se reían de mí otra vez o del guardia? Mi sangre hervía y mi herida no paraba de gotear ni de arder; parecía aumentar aún más a medida que pasaban los segundos.

Me sentí humillado, por lo que huí corriendo del lugar y volví a acomodar mi uniforme mientras caminaba a gran velocidad...

-...

Empecé a sentir que era surreal todo y una sensación de mareo, sopé las cuencas de mis ojos y desperté, ¿Acaso al final se formó una pelea y la perdí y quedé inconsciente? ¿O mientras caminaba me desmayé por algún motivo y alguien me rescató? ... ¿Estaba en la enfermería? ¿Qué pasó? Lo único que comprendo es que me arden las muñecas y justo sentí una enorme presión ahí, froté mis ojos con la mano no vendada y los abrí vagamente. Demoré unos segundos en acostumbrarme a la luz del lugar.

— ¿Puede explicarme por qué se ha autolesionado? — La pregunta retumbó en mis oídos, parece que me corté tanto que tuve una especie de flashback o algo parecido con las burlas y la supuesta pequeña herida, que no era una si no que más. No respondí, iba a quedarse como un estúpido si decía que me corté solo por extrañar a mi pareja que se suicidó. —No recuerdo...—. Mentí, no quería meterme en problemas dado que posiblemente le informaran a Odalia de mi pequeño escenario suicida.

- Bueno. Agradezco que ese chico te salvó, porque ahora estarías muerto sin su ayuda —dijo una bruja petiza y de tez lila pastel, tenía 4 ojos con el iris negro azabache y 2 par de orejas puntiagudas de la misma tonalidad de su tez. Yo busqué con la mirada a la persona que se refería y en medio de mi búsqueda un chico bastante alto se puso en medio, subí mi mirada y lo primero que observé fue una perfecta sonrisa; sus dientes estaban rectos perfectamente y tenía una sonrisa encantadora. Su tez era morena y su cabello era corto con algunas rastas.

Analicé su físico detalladamente y sonreí nervioso dado que se había inclinado tanto a mí que parecía estar al borde de besarme. Exclamé con un poco de pánico y levanté una mano para saludarlo. Él no estrechó mi mano, sino que me dio un beso en la mejilla en modo de saludo.

—...— Me quedé en silencio y no las vendas blancas con sangre que rodeaban mi brazo puso un "¡Qué te mejores!" ¿Viste la carta que te he mandado? - Tardé en captar lo que me dijo y me sorprendí.

- ¿Discu...

—¡HEY, BLIGHT!—. Una voz familiar se apresuró en entrar y fue directo hacia mí, el guardia dorado. ¿Quería seguir molestándome ese mismo día? Lo miré y fruncí el ceño, y el chico que me acompañaba se hizo a un lado mientras ponía una mueca —Él está en reposo, debe descansar. No le puedo asignar misiones al guardia dorado—dijo él de tez oscura con frialdad y sin pestañar; sus ojos no tenían brillo. El guardia dorado se quedó en silencio y se marchó sin más. Era raro, muy raro, me hacía la vida imposible y había veces que llegábamos a los golpes de tanto odio que nos teníamos, y tan de repente comience a demostrar interés en mí y a estar pendiente de absolutamente todo lo que me pasa.

Suspiré y froté mis sienes, volviendo a hundir mi nuca en la almohada, pensando tanto en la extraña manera en la que el guardia dorado comenzó a comportarse conmigo de un día a otro —¿Quieres que te deje solo? Pareces un poco... Pensativo —Su voz hizo que abandonara mis pensamientos del susto, había olvidado por completo que estaba con compañía, asentí con lentitud y él solo me miró con serenidad para luego depositar un beso en mi frente e irse.

... ¿Qué onda? Este... chico está dándome besos en varios lados y siquiera me conoce, ¿ya me agarró confianza?

Di unas cuantas vueltas en la cama en busca de una posición cómoda y que me transmita calor, dado a que al ser invierno más que decir, la enfermería siempre hacía el doble de frío, pues me estaba helando... Cierro los ojos y reposo mi brazo debajo de mi almohada, aunque de inmediato lo saqué por la enorme sensación de picazón que sentía dando a las pequeñas cortaduras en mi piel, por lo que de inmediato lo saqué y dejé que mi brazo cuelgue de la cama.

Recordé que de pequeño me asustaba dormir así, dado que pensaba que había algún monstruo debajo de la cama y descansaba todo cubierto con las mantas, ya que me sentía demasiado seguro entre ellas, o dormía con Em, que ella me cuidaba de todo mal.

Pero ahora estoy solo, no puedo estar con Em ni Jerb con nadie que me pueda proteger, me di vuelta y hundí mi rostro en la suave almohada, sintiendo lo frío que estaba en mis mejillas, y me quedé dormido otra vez, que se note que soy alguien que si fuera por él viviría tumbado en la cama durmiendo o estudiando un poco.

No tuve que pensar demasiado en el tema del guardia dorado. Volví al momento en dónde estaba en el baño con él y me miraba fijo a los ojos, su rostro estaba descubierto... Ese cabello rubio cenizo se veía precioso y sus ojos magentas- magentas? Nunca conocí unos ojos así, por lo que debían ser únicos... Las bolsas moradas llamadas ojeras debajo de esa vista tan agotadora me daban un poco de pena, y esa cicatriz, ¿se la causó en una misión? Se veía bastante rudo. Se inclinó hacia mí y me acorraló contra una pared y así comenzó a besarme sin control, parecía que al yo de ese sueño le gustaba y parecía no quejarse...

⌇˚.༄ #◞ . ‧₊◜·°˖˚♡ !! ✧ 🔞⌇# α ₊ ୭̥⋆*。 › ˎˊ˗

¿Golden Guard..?// GoldricDonde viven las historias. Descúbrelo ahora