[Cap. 21]

169 17 6
                                        


------------------------------------------------------------

Mi mente tenía pánico, y mi corazón latía tan rápido que sentía como si fuera a saltar de mi pecho. Las rodillas temblaban y mis manos temblaban de miedo mientras me cubría la boca, con los ojos llorosos y los dientes apretados. No sabía lo que iba a pasar o lo que estaba pasando.

El pulso de mi corazón se volvió estremecedor, y el aire se hizo pesado a mi alrededor. Respiraba con dificultad y no me atrevía a moverme. Me enderezé y volví a sentir esa cosa, tratando de escapar, pero seguía sin poder salir. No sé de dónde saqué fuerza, pero fue en cuestión de segundos que mi puño cerrado se estrelló contra algo, que fue una mano abierta, así que para evitar mi golpe, me volteé y vi de pies a cabeza un guardia, pero no era cualquier guardia.

Era como uno de bajo rango, solo que su capa era verde, supe que era un superior, lo cual yo me incliné hacia delante en muestra de respeto, sabiendo que internamente estaba por darme un ataque de lo que sea...
—Blight, se supone que no debes estar aquí— Dijo una voz femenina con tono amenazante, y agarrándome de las muñecas, claramente yo solté un pequeño quejido por las obvias cortaduras que me habían hecho hace unos días. Sabía que ahí mismo iba a morir, por ser entrometido y dejar que la curiosidad me domine, parece que nadie debía saber de esta... cosa, no sé cómo nombrarla.

La fuerza sobre mi antebrazo aumentó y yo solo podía lagrimear un poco—¿Quieres decirme qué haces aquí?—No pude responder, estaba muriéndome de miedo, mi contraria se molestó al no recibir respuesta y solo lanzó una patada directa a mi estómago, me tropecé con mis pies y perdí la postura, cayendo de espaldas hacia algunas cajas, protegiéndome de un golpe...

Con una mano en el vientre, me acerqué a mi superior y ahí derramé todo el líquido que andaba reprimiendo hace unos minutos. Ahora la camisa de ella estaba manchada de vómito y no demoró en gritar de enojo. Cabe aclarar que en el aquelarre del emperador, todos nos odiábamos entre todos, era raro ver un grupo de amigos por así decirlo por acá, que siempre termina mal o algo así...

—TE AYUDÉ A ENTRAR AL AQUELARRE DEL EMPERADOR... ¡¿Y así me pagas?! — Me gritó con rabia y yo la miré con una sonrisa burlona y limpiándome la boca con el dorso de la mano. De cierto modo me daba asco hacerlo pero me agradaba ver a mi superior molesto. —Lamelo, cariño, LA-ME-LO—. Dije algo atontado, empecé a marearme por algún motivo y me costaba mantenerme parado, y mi cuerpo vibraba y me sentía con náuseas, mi mente estaba completamente en blanco... No sabía qué estaba haciendo y simplemente quería no estar tan estresado, solo quería salirme de aquí y dejar el aquelarre detrás, aunque eso significara que me volvería un fugitivo...

Ella alzó su mano y estuvo al borde de golpearme cuando...— ¡HEY! ¡¿QUÉ HACES?! — Una voz molesta irrumpió ese silencio tenso, y alguien se acercó a nosotros y me alejó de la mujer. Me miró y se interpuso entre ella y yo, protegiéndome con su enorme cuerpo—Déjalo en paz—Su voz era firme y autoritaria. No era alguien con quien quisieras meterte.

La mujer parecía molesta, pero no podía discutir con el guardia dorado. Ella nos frunció el ceño a ambos y se fue furiosa. Hunter se volvió hacia mí, preocupado por tu estado.

—¿Estás bien?—preguntó suavemente, acariciando suavemente tu espalda. Me aferré a él y me apreté el estómago, aún tenía ganas de vomitar, con mi mano disponible cubrí mi boca, por lo visto Hunter se puso alerta, cubriéndome los ojos y guiándome, yo no lograba ver por obvias razones, pero confiaba en él a donde me llevaba el guardia dorado.

Habíamos salido de ahí, lo supone porque quitó sus manos de mis ojos así no veía tanta gente descuartizada y rozó sus dedos contra los míos, esto me transmitía una enorme seguridad pero no me sacaba las náuseas—Te sentirás mejor pronto, lo prometo—Me dijo con una sonrisa, continuamos caminando en silencio, con los dedos entrelazados firmemente hasta que entramos a los baños, pero no eran los de siempre...

Parecía ser un baño exclusivo para gente de un rango superior al mío. No lo sé, pero contemplaba boquiabierto el lugar; la cámara es absolutamente lujosa, decorada con accesorios dorados. Hunter me entregó una toalla y me hizo un gesto para que me vaya a duchar, quizás eso si me calmaba un poco la sensación esta y pueda despejar la mente. El rubio salió de ahí para esperar afuera.

Suspiré y lo examiné mejor con la mirada. Frente a los baños hay una gran bañera del tamaño de una piscina con grifos que la rodean, parece una piscina dentro de un baño, los grifos del baño desprenden burbujas de jabón de diferentes colores, espuma, y hay una cantidad de toallas y batas de baño.

El "jacuzzi" o como se llame esa cosa ya estaba lleno, me encogí de hombros y empecé a desvestirme con algo de timidez, si sabía que estaba solo pero era extraño, bajé unos pequeños escalones y mi cuerpo tocó el agua cálida y acogedora.

Respiré profundamente y me sumergí en el agua tibia; se siente maravillosamente relajante en mi piel y de repente me calmaron las náuseas. Cerré los ojos y dejé que el agua se llene de esa espuma, pero volví a abrirlos cuando la puerta se abrió y se cerró de nuevo cuando me volteó a ver, Hunter estaba parado torpemente en la puerta, mirándome con una expresión extraña, sus mejillas estaban rojas y parecía estar luchando con sus emociones. No sabía qué decir, así que simplemente le sonrío y me hundo más en el agua caliente y espumosa.

—Nunca te ví tan calmado, eh—Murmuró el rubio para romper el silencio, dejé caer mi cabeza hacia atrás y accidentalmente me hundí en el agua, con velocidad subí y ahora estaba todo mojado, mi cabello me cubría toda la visión y eso estresaba un poco, escuché su preciosa risa.

Me hizo olvidar todo lo que ví y me sentí en el cielo. —Huh... No conocía este lugar... Dije mientras subía mis manos y me tiraba el cabello hacia atrás para poder ver, y cuando me volví para ver a mi novio, pude notar cómo sus ojos vagaban por mi cuerpo y su rostro seguía enrojeciéndose... El agua con la espuma cubría mi ombligo e impedía ver la otra mitad de mi cuerpo hundido en el agua.

-Uh... Puedo...?- Hunter vaciló. Su expresión se vuelve de confusión y aparta la mirada rápidamente, claramente avergonzado por su repentino e incómodo silencio—Pues... Eh—este baño sólo está permitido para mí, que soy el guardia dorado y los demás líderes de aquelarres.

Cerré los ojos y seguí calmándome por el agua tibia, abrí los ojos y observé esa pequeña fuente de jabones con colores, al final del chorro de cada una producía un montón de espuma y me gustaba, esto despertaba a mi niño interno.
Volví a ver a Hunter, que contemplaba mi cuerpo por segunda vez, y ví como sus ojos descendieron, cayendo hacia mi pecho y estómago expuestos. Su rostro se puso más rojo que antes y miró hacia otro lado.

—¿Te conmueve mi belleza, Goldie?— Le pregunté con tono burlón y sonreía, me gustaba ver cómo se ponía, era una sensación única que me causaba una gran cantidad de mariposas en el estómago. Parece nervioso y avergonzado mientras mira de un lado a otro entre mis ojos y mi cuerpo, aparentemente paralizado por la vista, y aunque era normal, todo el mundo reaccionaba de esa forma al verme, y esto me demuestra que soy verdaderamente hermosa.

—Deja de comerme con la mirada porque me harás más gay de lo que ya soy. Y métete de una vez—le dije con sinceridad y no tardó en hacerlo, cuando empezó a desvestirse sentí mis mejillas calientes y me cubrí los ojos, no quería verlo desnudo, deseaba respetar su privacidad o algo así.

⌇˚.༄ #◞ . ‧₊◜·°˖˚♡ !! ✧ 🔞⌇# α ₊ ୭̥⋆*。 › ˎˊ˗

¿Golden Guard..?// GoldricDonde viven las historias. Descúbrelo ahora