Capítulo 28.- El Juicio Malfoy

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Acomode la semi capa blanca que caía por mis hombros, mi cabello y alise mi falda negra antes de salir del baño y reencontrarme con Draco y Severus, habíamos llegado hace una hora al Ministerio de Magia, claramente estaba nerviosa, tampoco ayudaba...

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Acomode la semi capa blanca que caía por mis hombros, mi cabello y alise mi falda negra antes de salir del baño y reencontrarme con Draco y Severus, habíamos llegado hace una hora al Ministerio de Magia, claramente estaba nerviosa, tampoco ayudaba el hecho que me desperté a las 5:00 a.m. y ya llevaba tres tazas de café en mi sistema.

Todo saldrá bien.

Todo saldrá bien.

Repetía el mantra en mi cabeza.

Al salir la gran fuente dorada se alzaba delante de mí reflejando sus luces en los ladrillos negros y brillosos, criaturas y hechiceros iban y venían acompañadas de aviones de papel perfectamente doblados volando por todas partes.

Bajamos por el ascensor hasta la planta baja, entre los hechiceros que nos acompañaban en el reducido espacio pude distinguir a Arthur Weasley que forzaba en dirigir su vista a otro lado.

-Arthur.- Saludo Snape sin ningun rastro de sonrisa en el rostro.

-Snape.- Nos miro de reojo.- Malfoy.

-Weasley.- Alce mi barbilla.

Una de las familias de los sagrados veintiocho que más daban de que hablar eran precisamente los Weasley, Lucius y Arthur fueron compañeros en Hogwarts, asiduamente mi padre decia que no debíamos convivir con ellos por su afición a traicionar la sangre pura.

El asensor paro en el piso más bajo, tomando Arthur dirección contraria a nosotros, mi mano sujetaba el brazo de mi sobrino.

-Listo.- Draco miraba distraído a todas partes.

-Cariño, vamos.- Dije mientras Snape nos seguía a mi izquierda.

Bajamos por la escalera lateral hasta las puertas de caoba negra del Tribunal de Wizengamot.

-Cári.- El auror Park sonrió con aire amable. Traté de hacer lo mismo, pero no pude.

-Yong-Sun... ¿Cubrirás el juicio?- Su saludo se completo con un beso en mi mejilla y dos movimientos de su cabeza para Snape y Draco.

-Estaré presente.-

Las puertas rechinaron para mostrar la sala del recinto, un aire helado se colaba por el lugar calándome hasta los huesos.

-¿Necesitas mi capa?- Severus me susurro a mi izquierda.

-No, estoy bien.-

-

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Carpe Diem (Severus Snape)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora