Elegimos amar, pero no podemos elegir cuando dejar de hacerlo...
Hogwarts lucha por volver a su gloria después de la guerra, el destino entrelaza de nuevo a unos viejos conocidos. Dándoles la oportunidad de redimir sus errores y una segunda oportuni...
-Vamos.- Caminó Severus siendo detenido por mí antes de que llegara a la puerta- ¿Qué pasa?
-¿Acaso mi esposo piensa que entrare caminando a mí nuevo hogar?- Subí mi mandíbula creida y alzando los brazos.
-¿Es enserio Asteria?-
-Lo es.-
No sonreí de nuevo hasta que Severus me alzo en sus brazos con mala cara.
-No somos jovencitos.-
-Pues con más ganas debe cargarme señor.- Juguetee con su pelo mientras el me alzaba con esfuerzo hasta entrar en la casa.
Me soltó quejándose cuando estuvimos en la sala.
Jamás por raro que suene, jamás había entrado con totalidad a la casa de ladrillo de los Snape, esta se componía de dos pisos, en la entrada un pequeño recibidor que daba directamente a las escaleras de madera, un medio baño a su lado, un perchero y a mano derecha la sala que estaba atestada de libros junto con un sillón individual, cruzando está, la cocina daba al comedor al final.
-Entiendo si es de tu preferencia regresar a la mansión, no es el tipo de lugar al que estas acostumbrada, la casa es pequeña y oscura, tampoco está en el mejor barrio o poseo un gran jardín y...-
-¡Severus, basta!- Me acerque a él juntando nuestras narices y rozando mis labios con los de él.- Es perfecta. Mi vida no podría ser más perfecta ahora.
Subimos las escaleras con las maletas en las manos. El piso superior contaba con una habitación principal con su propio baño, está era más grande que las otras dos que compartían el sanitario. Toque el pomo de la puerta de la habitación principal.
-Antes que sigamos.- Me detuvo tomando mi mano y llevándola a su pecho sobre su corazón.- Quiero... quiero que esta se sienta como tu casa, puedes disponer de ella querida, lo que desees hacer será a tu voluntad, quiero pasar mi vida aquí a tu lado, discutir, pelear, reconciliarnos, disfrutar de tus silencios y tus extravagantes cantos, quiero vivir rodeado de tu presencia.
-Severus Snape tienes una habilidad increíble para hacerme llorar.- Dije haciendo un puchero.
-Eso lo sé...- Se acercó a mí oído susurrando en un ronroneo bajo.- También poseo otras habilidades.
-¡Mtchh!- Chistee golpeando su brazo.
-¿Quiere que iniciemos nuestra noche de bodas Señora Snape?- Me ofreció su mano.
-Tendrá que ser toda la noche, Señor Snape.- Sonreí tomándola.
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Entre acomodando mi maleta de mano en el tocador Severus ya tenia algunos cajones para mi, comencé a sacar mis cosas cuando sentí unas manos comenzar a quitar los pasadores de mi cabello, cuando logro su cometido mi cabello callo libre.
Severus lo apartó dejando besos por mi espalda hasta mi cuello, me giro besando mi boca con pasión y necesidad, pase mis manos a su nuca profundizando el beso.