Elegimos amar, pero no podemos elegir cuando dejar de hacerlo...
Hogwarts lucha por volver a su gloria después de la guerra, el destino entrelaza de nuevo a unos viejos conocidos. Dándoles la oportunidad de redimir sus errores y una segunda oportuni...
En medio del caos y las luces que salían de los hechizos, Barty tenía la varita en mano apuntando a Severus, conocía a la perfección los duelos, y conocía aún más la velocidad de Severus en contra atacar, él no lo lograría.
No lo dude, ni un segundo en correr hacia él.
Se supone que el amor es la fuerza más poderosa y pura en la magia, si el amor no era real la maldición nos mataría a ambos, si era real, el sobreviviría. Como Harry sobrevivió por el amor de Lily.
Draco luchaba codo a codo con Tonks, Shacklebolt ganaba en sus enfrentamientos contra los mortífagos al igual que McGonagall.
-¡AVADA KEDAVRA!- El maleficio prohibido salió de la varita de Barty.
Para cuando lanzó el hechizo Severus, fue muy tarde Barty llevaba la ventaja y yo solo pude chocar contra él antes de que el hechizo llegara a Severus.
En esa estúpida visión lo había visto desangrarse hasta morir por la serpiente, no permitiría que eso ocurriera.
No permitiría que él muriera.
Y solo pude ver la luz incandescente que me golpeaba de frente, la sensación era como un fuego helado que arrasaba desde mi pecho al espacio, dejándome totalmente sorda, claro que moriría por él, una y otra vez lo haría.
Realmente vi mi vida, pensé que eso solo era parte de las películas y las novelas muggles que tanto me gustaba leer, pero pude ver todo, vi a Sirius, a Draco, a mis alumnos de la escuela Martin Luther King, mi vals con Robert cuando nos casamos, el pavo real albino que caminaba por los jardines, el reflejo de mi madre cuando me peinaba, el abrazo que le di a Lucius en su boda, la sonrisa oculta de mi padre cuando me veía llegar de Hogwarts por las vacaciones, el primer beso donde Severus fue el protagonista, no quería morir...
Pero lo haría...
...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La luz me segó, pero sentí el peso de Asteria caer en mis brazos y solo pude sujetarla, vi a Crouch desplomarse en el suelo, no entendía nada.
-¡NO!- Escuche a Draco gritar.
Ambos caímos al suelo, quite su cabello blanco de su cara...
¿Qué había hecho?
Mi Asteria... estaba... estaba inerte.
-No, no, no...- Balbuceaba moviendo su cuerpo, tocando su cara, esto no era posible, esto, no era verdad- Por favor, por favor... Asteria abre los ojos... ¡ABRE LOS OJOS!
No respondía, no los abría, ella no podía morir, no por mí.
La estrujé contra mi, su cuerpo estaba tibio, escondí mi cara en su cuello, suplicando a lo que sea que hubiera en el más allá que me la devolviera.