| Capítulo 3 |°

14K 645 193
                                        

O no hay nadie, o están decidiendo ignorar mi presencia a fuera de su casa

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

O no hay nadie, o están decidiendo ignorar mi presencia a fuera de su casa.

-Mierda -susurro.

Estoy estresada y con miedo.

Más con miedo.

De seguro voy a agarrar una hipotermia por salir sin abrigo, si tan solo...

-¿Quién eres tú y qué haces plantada en la puerta de mi casa?

Me quedo quieta.

No es una voz ronca. No asusta.

No manda escalofríos a mi cuerpo.

Es la voz de una niña.

Una niña muy bonita.

Pelirroja de cabello ondulado-lacio, su piel está muy pálida, quizá por el frío, pecas en sus mejillas y unos hermosos ojos verdes que me inspeccionan de arriba a abajo con el ceño fruncido.

Al menos mi teoría es cierta.

Sí son nuevos vecinos y no espectros merodeando.

Decido hablar.

-Eh... yo...

Me interrumpe sin dejarme decir nada más

-Déjalo -se asoma al interior de la casa -. ¡MARIO!

-Espera, ¿qué...?

-Shhh.

-Pero yo...

-¡Shhh!

Sin saber qué hacer, opto por hacerle caso y callarme.

Mario debe ser su padre.

Me quedo en mi sitio esperando.

Me sigue viendo y parpadea cuando ve mis ojos.

-Tus ojos son muy lindos.

-Oh, muchas gracias -sonrío -. Los tuyos también son muy lindos.

No dice nada, no me devuelve la sonrisa y me cuestiono si es real o estoy hablando con una muñeca.

Está por decir algo cuando alguien aparece.

Es alto, y admito que muy apuesto; su cabello es oscuro al igual que sus ojos.

¿Sí es su padre? Se ve muy joven y lo único que tienen en común es su tez pálida.

La niña parece una pulga a su lado.

-¿Qué pasa, Aris? -le pregunta a la niña.

«Muy lindo nombre»

Su voz no es era ronca ni da miedo, todo lo contrario, es más bien... tranquila.

«Este no es»

-Una desconocida está plantada en la puerta -dice ella-Oh. Espera, ¿solo yo puedo verla? ¿Es invisible?

Él recién parece reparar en mi presencia.

Secreto: Oscuro Y PerversoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora