Me coloque a su lado y mire hacia donde me señalaba con la cabeza, allí había tres engranajes colocados diagonalmente uno tras otro, giraban tan despacio que costaba mucho distinguir si de verdad se movían o no.
— ¿Que sucede Ismael?— le pregunte mirando fijamente los engranajes.
—Si te fijas en los tres hay una pieza que sobresale— me dijo señalando la del primero.
—Ya, ¿pero de que nos sirve eso ?.
—Si tenemos en cuenta que son las 22:07 y están colocados casi en posición escalonada, puede que a cada hora en punto se puedan usar como escaleras para acceder a la ventana de arriba.
—A vale, ya te entiendo, entonces solo tendremos que esperar hasta que sean las en punto.
—Si, así es— contesto con una sonrisa.
—Bueno, en lo que esperamos podemos ir visitando los lugares que aún nos quedan por ver.
El afirmo con la cabeza y abandonamos la torre, de allí nos dirigimos al Lugar de Siempre, un sitio donde uno de los protagonistas del segundo juego se reunía con sus amigos.
Era una especie de sala situada al final de un callejón que se separaba por una verja, dentro había un sofá y otros objetos comunes, cuando entramos el lugar estaba bastante oscuro, solo se veía la parte que alumbrábamos con la linterna que cogimos al bajar de la torre. Justo cuando íbamos a salir notamos un ruido extraño a nuestras espaldas y un escalofrió recorrió nuestros cuerpos, nos giramos y alumbramos por todas partes, pero no había nada extraño, aun con la sensación del escalofrió salimos de aquel lugar.
Las oscuras calles, que solo eran iluminadas por las escasas farolas que se repartian por toda Villa Crepúsculo, trasmitían una sensación de inquietud y te invitaban a no permanecer mucho tiempo fuera. Al llegar a la plaza donde se celebraban los torneos de Struggle, "un juego parecido a la de lucha con espadas, donde la única diferencia son las armas y que el ganador no es quien más daño haga si no el que más esferas recoge, pudiendo quitárselas al rival".Ismael coloco la mano frente a mí y me detuvo para advertirme de unas sombras que se movían en la oscuridad, las luces tintineaban a medida que estas se iban acercando llegando un momento donde solo alumbraba la clara luz de la luna.
—Llego la hora de ver cómo te desenvuelves— Dijo Ismael con una sonrisa y desenvainando la Katana.
Yo solo asentí, aunque ya no se podría decir que tuviera miedo, es cierto que aún no me había acostumbrado a esto de luchar.
Desenvainado las espadas de sus fundas me lancé al ataque seguido por mi compañero de batalla. En el momento que ya habíamos dado unos cuántos pasos, seis sombras se dejaron ver y corrieron hacia nosotros.
Comparado con la lucha contra Séfiro esto era coser y cantar. A Ismael se le daba bastante bien, aunque parecía que la armadura le pesaba mucho, no entendía como llevando una Katana, llevaba una armadura tan pesada. Los Sincorazones se dividieron en dos grupos de tres y nos atacaron simultáneamente. Corte a la vez horizontalmente los dos de los lados y seguidamente hundí las dos espadas en el pecho del que estaba en medio, Ismael en cambio, los atacaba de uno en uno haciendo tajos diagonales.
Nada más terminar con aquellos seis, otra oleada de doce aparecieron ante nosotros, sin casi tiempo a reaccionar fui asentando cortes a el grupo de seis que había venido hacia mí, solo con el rozar de las espadas ya se desvanecían, no costaba mucho, era más el peso de las espadas y de la armadura que el propio cansancio del combate.
Cuando terminamos Ismael estaba exhausto, sentado en el suelo jadeaba en busca de aire, colocándome a su lado y tendiéndole la mano dije:
—¿Esa armadura no es muy pesada para ti?— .
—Eso parece—dijo el con una sonrisa y ayudándose de mi mano para levantarse.
—Entonces porque la llevas contigo, tendrías que haber cogido otra más ligera.
—Al igual que tu yo también pase por una prueba de elección de armas, si me ha tocado esto por algo será—contesto el aun jadeando.
—Bueno, supongo que tienes razón— suspire.
Decidimos continuar solo un poco más, veíamos muy peligroso ir a la mansión esta noche, además era mejor ir todos juntos mañana por la mañana.
Cuando llegamos al mercado nos paramos en la tienda a comprar unos helados, al mirar la hora nos dimos cuentas que solo faltaban 10 minutos para las 23:00.
Corrimos llevando los helados en una bolsa con cuidado de que con los saltos no se partieran. Llegamos justos a la sala de los engranajes, tal y como habíamos previstos, las piezas que sobresalían del engranaje formaban una escalera que al subirla nos llevaba hacia las ventanas de la torre, colocándonos en el borde de la cornisa y contemplando de fondo la ciudad, cogimos nuestros helados y nos sentamos a descansar.
—Tío, ¿no tienes ganas de volver al mundo real?— le pregunté.
—Al principio, que estaba asustado, sí, pero ahora creo que me podría quedar una temporada, esto de estar dentro de un juego no se ve siempre—rió.
—Ya, tal vez tengas razón, pero..., ¿qué será de nuestros padres y familiares?—le dije con la cabeza gacha.
—Bueno, ¿que ganamos pensando en ello?, ahora mismo no existe la posibilidad de volver, así que, lo mejor que podemos hacer es luchar por quien nos necesita, y ahora mismo es esta gente la que nos necesita—contesto mientras miraba a la luna y movía sus piernas que colgaban en el aire.
—Si, tienes razón, no hay mejor forma para compensar una cosa con la otra— dije levantando mi cabeza y mirando hacia el horizonte.
Después de eso permanecimos un tiempo en silencio. Otro escalofrió, esta vez mucho más intenso que la última vez, seguidamente un temblor que casi nos hace caer.
Rápidamente nos levantamos y miramos al lugar del que provenía. caminado hacia nosotros, una sombra inmensa del tamaño de dos casas juntas se dejaba entrever entre las casas del camino que dirigían a la plaza. No nos lo podíamos creer.
—¡Dios mío, que es eso!— Grito Ismael asombrado al ver lo que parecía un Sincorazon llegando a la plaza de la torre del reloj.
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Reinado de corazones
Fanfiction¿Nunca os habéis planteado la posibilidad de entrar en vuestros juegos preferidos y vivir sus historias?, tal vez no sea tan divertido como parece de fuera. ¿Porqué no lo compruebas?. Entra en el mundo de los videojuegos y descubre la fantástica his...
