Cuantos mas mejor.

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Llegué a la sala de espera y Gilito y Ray estaban sentados frente al ordenador.

Soltando un bostezo dije:

— Gilito,Ray.

Ray se levantó y corriendo se puso a mi lado.

— Hey Rua, ya despertaste.

— Si— dije sonriendo

Gilito también vino hacia mí aunque sin tanta euforia como Ray.

— Que ¿cómo te encuentras Rua?.

— Aún un poco mareado Gilito pero gracias.

— ¿Y Yumiko como se encuentra ?.

— Ella está descansando, ya que había perdido más sangre, pero al estar vivos supongo que hemos ganado al loco al final.

— Bueno, no del todo— Dijo Gilito un poco decepcionado

— ¡Jeroham está vivo!— Grito Ray aún sabiendo que estaba a mi lado.

— ¡De verdad!, ¿vaya y dónde está?.

— Esta con el loco, aún no sabemos porque— contestó Gilito.

— Bueno por lo menos está vivo, y del loco que fue, ¿huyó?.

— Contra el que luchasteis no era más que una copia.

— ¡Que, entonces no ha muerto, tanto esfuerzo para nada!.

— Ya... pero bueno, al menos sabemos que Jeroham está vivo, y de lo que es capaz.

— ¿Y cómo ganamos? apenas recuerdo nada.

— Ray acabó con la copia.

— ¿Y cómo hiciste para aguantar la hemorragia?.

— A mí me dejó de sangrar, mi cuerpo es inmortal— dijo mientras soltaba una risa maligna improvisada.

— ¿Podría ser otra de esas habilidades Gilito?.

— Es posible, a lo mejor su cuerpo se ha hecho inmune a toda clase de estados alterados y por eso evitó el veneno y el desangrado.

— Y también la desaparición de su diabetes— añadí

— Inmortalidad— continuó con su risa.

— Bueno no es lo mismo.

— No le desilusiones hombre que se le ve emocionado— paré a Gilito antes de que nos diera unas clases sobre diferencia entre inmortalidad e inmunidad a los estados alterados.

De fondo un pequeño sonido se había ido metiendo en mi cabeza, un traqueteo que provenía de algún lado, miré hacia la ventana y allí el amigo búho estaba picoteando la ventana.

— Anda, pero si eres tú.

Cuando fuí a abrir la ventana la enfermera me paró y me dijo:

— Perdone, no está permitido animales en el hospital.

— A vale, lo siento mucho, me voy a fuera mejor— dije un poco avergonzado.

— Ray voy a fuera, ¿vienes o te quedas ?.

— Me quedo.

— Muy bien solo iré a que me de un poco el aire.

— Si, no te preocupes.

— Os espero fuera.

Al salir el Búho se posó en mi hombro mientras rozaba su cabeza con la mía.

Reinado de corazonesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora