El anciano Pupi (Punto de vista de Yumiko)

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Pasamos un buen rato con ellos, disfrutando de su compañía pero no tanto de su comida. Levantándome dije:

— Pues ha sido un placer, nosotros nos tenemos que ir .

— ¿Chiu?— La criatura me miraba con ojos brillantes desde abajo.

— Lo siento, prometo volver a visitaros— Él o ella afirmó con la cabeza.

— Vamos Ray, tenemos que seguir buscando.

— Vale.

Ray se levantó y se sacudió algunos pequeños trozos de comida que habían en su pantalón

— Bueno un placer— sonreí y empecé a andar.

— ¡Chiu, chiu!— La criatura se puso delante nuestra cortándonos el paso.

— De verdad, me encantaría quedarme, pero no podemos, tenemos cosas que hacer.

— Chiu, chiu— el negó con la cabeza y nos hizo un gesto para que esperásemos.

— Pero espera, de verdad que no pode... .

Antes de que terminara de hablar ya había comenzando a correr y desapareció por las escaleras por las cuales habíamos llegado. Yo suspiré y esperé.

Al poco tiempo volvió con otra criatura, esta tenía un aspecto diferente al resto. Parecía tener una larga barba hecha de algodón y en su brazo un bastón de madera. Llegó adonde estábamos nosotros y dijo:

— Hola, humanos.

— Anda, pero si habla— dijo Ray agachándose y mirándolo de cerca.

El anciano apartó su cara con el bastón y Ray volvió a mirarle fijamente de cerca.

— Si, se hablar vuestra lengua. A nosotros los Pupis nos alegra que estéis aquí y nos gustaría que os quedarais un rato más en compañía nuestra.

— Verá, señor, es que andamos con prisa, tenemos que buscar un extraño fragmento y deberíamos encontrarlo lo antes posible.

— ¿Fragmento?.

— Si señor, unos extraños cristales color malva.

— Creo que conozco eso de lo que hablas.

— ¡De verdad, nos vendría genial cualquier tipo de ayuda!.

— Hum, hum— Ray asintió dos veces con la cabeza.

— Un momento.

El anciano sacó un mapa pequeño que llevaba dentro de su esponjoso cuerpo

— Veréis no hace mucho caminando en busca de un lugar de meditación, encontré este sitio, si no recuerdo mal fue después de una gran riada y el agua estaba muy tranquila, y creo que entre medio de unas rocas había una especie de cristal color malva, supongo que seguirá allí porque apenas a llovido.

— Pero esto no es el Bosque Carnívoro.... — Dijo Ray suspirando.

— Muchas gracias señor de verdad, nosotros nos vamos ya, entre antes busquemos antes lo encontraremos y antes volvemos a casa.

— Deberíais quedaros hasta que se hiciera de día, por la noche es muy peligroso.

— No te preocupes, tenemos linternas y la noche es bastante clara, no creo que nos suponga un problema. Vamos Ray, deja de quejarte y muévete.

Reinado de corazonesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora