SANHA....
Alsessandro y yo empezábamos a llevarnos mucho mejor, casi no discutíamos y pasábamos bastante tiempo juntos, él hacía cosas por mí y yo por él, pero lo que realmente nos mantiene así de unidos es la esperanza de ver a Alexandra despierta.
Nos encontrábamos en el laboratorio por los resultados de los últimos exámenes de Alex.
-¿Hay algún avance? -preguntó Alessandro. El médico se quedó callado un rato, pero tras un gran suspiró habló:
-Sus genomas están muriendo y deteriorando la actividad cerebral. Por otro lado, el sistema inmunológico rechaza la medicación.
-¿Y qué más?
-Perdone, ¿qué? -El Doctor reformuló la pregunta.
-¿Qué más van a hacer por ella? -La mirada desesperada de Alesandro buscaba una solución inmediata, pero la mirada del Doctor decía que eso era todo.
-¿Hay otra cosa que podamos probar? -me atreví a interrogar.
-Una reactivación microcelular, pero dado el estado de Alexandra moriría en los primero minutos de la sesión.
-Quiero que lo hagan, esta tarde a más tardar.
-No puedo dar la orden, su estado de salud no me lo permite.
-¡SOY SU HERMANO Y LE ORDENÓ QUE LO HAGA!
-Las cosas no funcionan así y....
-¡SI NO LO HACE USTED LO HARÉ YO MISMO! -Destrozó la habitación solo con el poder de su ira, para luego marcharse.
-Lo siento, intentaré hablar con él. -me lamenté por el actuar de Alessandro.
-Sanha, sabes lo peligroso que puede a llegar a ser esta posible solución.
-Es todo o nada. -respondí.
Busqué a Alessandro por todo el complejo, pero nadie me daba ni una pista de dónde diablos podría estar y si informaba de lo que había ocurrido sería peor porque se movilizarían los guardas y eso aumentaría el riesgo de que él hiciera algo.
Alrededor de 80 vueltas al mismo edificio encontré a Alessandro desquitando su ira en el huerto que construyeron hace poco con especies terrestres para mi alimentación.
-Gracias por golpear mi manzano, por allá hay uno de peras ¿no quieres también darle a ese?
-¡No me molestes con tus estupideces! -rechistó.
-¿¡Es enserio?! ¡Te estoy buscando desde hace como cuatro horas sin saber si estabas bien o mal! ¡Yo también entiendo tu ira, dolor, impotencia y todo lo demás porque Alex es mi mejor amiga y si pudiera hacer algo más por ella lo haría!
-¡Entonces convence a Krasto de que de la orden para la sesión de reactivación microcelular! -Alesandro se posó a solo escasos milímetros de mí, su intención era evidente, quería manejar mi mente.
-No puedo Alessandro, no dejaré que tú también mueras, ¿crees que no sé lo que implica esa reactivación? Necesitan células tuyas para reimplantarlas en Alex y si no se escogen correctamente morirás. -sollocé, aunque mis sentimientos de dolor para él no significaran nada.
-¿¡Y qué?! ¡Por mucho tiempo fuimos enemigos y no me vengas con tus sentimentalismos porque no te creo ni pío de lo que dices! ¡No hay razón para que mi vida valga algo para ti!
-¡¿Y TODO LO QUE ME DIJISTE HACE UNAS SEMANAS?! ¡QUE ME CUIDARÍAS Y QUE NUNCA ME HARÍA FALTA TU PRESENCIA A MI LADO! ¡ENTONCES EL METIROSO ERES TÚ ALESSANDRO! -Mis reclamos eran más de dolor que de ira. -¡ENTONCES SOY YO LA QUE DEBO ENTERRAR A MI MEJOR AMIGA Y A............y a la persona que me hecho sentir como en casa! ¡¿Eso es lo que debo hacer?!
Se acercó a mí y puso sus manos en mi rostro, con sus pulgares limpió mis lágrimas.
-No puedo prometerte nada y lo sabes, pero tú y yo sabemos que harías lo mismo en mi lugar. -Me abrazó y desapareció dejando miles de interrogantes y una despedida sin adiós.
Quería creer que volvería ese mismo día en la noche y no dormí esperando que esto sucediera, al siguiente día tampoco pasó nada, ni al tercer, ni al cuarto, ni al quinto.
Mi padre no habría querido poner en esa situación a Alessandro, pero su mente estaba llena de desesperación y sus acciones podrían causar catástrofes inigualables. Los guardias tenían la orden de usar la fuerza si era necesario y al ser encontrado debe ser aislado hasta que el Consejo evalúe si su expulsión del planeta es necesario.
Al ser una de las últimas personas en verlo, se me convocaba regularmente a reuniones con los jefes de cada departamento distrital.
-Las declaraciones de la señorita Sanha Claver aseguran que Alessandro mantenía un pensamiento radical sobre el tratamiento ofrecido por el Dr. Erick del Clan Earth. ¿Mantiene su versión?
-Por millonésima vez sí, ¡¿Cuándo van a buscarlo como víctima en lugar de verdugo?! -repliqué cansada del mismo interrogatorio.
-¡No seas insolente! -Susurró mi papá.
-¡No papá! ¡No se trata de cualquier individuo, es Alesandro! ¡Tú mismo me contaste que fue tu mano derecha por mucho tiempo, tú mejor guerrero y elementi!
-Hija, es un peligro en el estado en el que se encuentra, debes entender eso.
-¿Cuál estado papá? ¿Cuál estado señores y señoras? Yo solo veo a un hermano que día a día ve a su hermana en una cabina al borde de la muerte por cumplir con su deber de "Guardiana Planetaria"
-La sesión ha terminado. -Decretó la Consejera del Pleno.
En el Ágora solo quedamos mi padre y yo.
-Aunque creas que no te entiendo, lo hago. -consoló mi papá, pero no era suficiente.
-No creo que lo entiendas muy bien papá. Por favor déjame buscarlo a mi manera. -supliqué.
-Tienes 3 días antes de que viaje a Orion al Concilio, si no lo encuentras deberás dejar que lo hagan los guardias.
-Gracias papá. Quisiera quedarme más tiempo contigo, pero tengo que empezar su búsqueda.
ALESSANDRO............
Las bibliotecas del planeta no tenían suficiente información sobre la reactivación microcelular, por lo que tuve que buscar en otros lugares, eso sumado a que me estaban buscando y que no tenía un cirujano que pueda realizar la intervención. Solo había alguien a quien podía llamar y saber que al menos me ayudaría.
Marcus era mi amigo y aliado de muchas batalla, pero también amaba a mi hermana.
-Osea quieres secuestrar todo el edificio médico y que yo coloque tus células en Alex, ¿entendí bien? -le dio un sorbo a su bebida.
-No me interesa que entiendas más.
-¿Y cómo lograrás entrar sin que los guardias te neutralicen antes de que lleguemos? -Descifró inmediatamente lo que pensaba. -¡NO! ¡NO VOY A SECUESTRAR A LA HIJA DEL MAESTRO!
-Solo así podremos hacerlo sin interrupciones.
-¡¿Y CREES QUE ELLA VA A COOPERAR ?! ¡TE RECUERDO QUE SU DON ES EL FUEGO; NOS HARÁ CENIZAS EN SEGUNDOS?!
-Por eso deberás usar eso que haces con tu don.
-¿La jaula de agua?
-Sí, Sanha no puede manejar bien sus poderes, se asustará al verse incapaz de usar lo que sabe.
-No lo sé Alessandro.
-Hazlo por la mujer que amas. -Dudó unos segundos pero aceptó.
ESTÁS LEYENDO
Los Elementos
Science-FictionLA LARGA BÚSQUEDA DE TRES CHICOS LOS LLEVA HASTA SANHA, LA ÚNICA QUE PARECE TENER LA CLAVE PARA ENCONTRAR EL QUINTO ELEMENTO. ACOMPAÑA A NUESTROS PROTAGONISTAS EN UN VIAJE DE MISTERIOS, ROMANCES Y PODERES SOBRENATURALES.
