Alexander Orión es un empresario hotelero que en el 2019 tuvo un accidente en su auto, el cual le hizo perder la vista.
Ava es una estudiante a maestra y mejor amiga de la ex prometida de Alexander, un día ella descubre que ella planea dejarlo solo...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
En aquella sala, frente a frente, estaban aturdidos y llenos de angustia. Daniel sentía odio, dolor, frustración y amor. En su cabeza, una y otra vez había planeado que al conocer a la prometida de su hermano, la haría sufrir, haría que se arrepintiera de todo el dolor que tanto él como su hermano sintieron. Pero al verla a ella, a la mujer que no planeó conocer en un bar, la que fue tan amable, la que lo rechazó y lo enamoró con tan solo una sonrisa, se dio cuenta de que sería a quien tanto había maldecido, a quien le había guardado tanto rencor por años.
El día en que la conoció, Daniel regresaba de su viaje y planeaba disfrutar de una tarde con sus amigos cuando de pronto ingresó al café donde se reunirían. Allí vio a una camarera de cabello semi castaño de espaldas y, al hablarle por primera vez, ella respondió con una sonrisa tan abrumadora que le llamó la atención. Mientras la miraba desde su mesa, no pudo evitar pensar: "Ella es bonita", y antes de retirarse, le pidió su número, pero ahora estaba frente a el como la prometida de su hermano.
—¿Qué pasa, Daniel? ¿La conoces? -preguntó Carol.
—¿La confundiste?—agregó uno de sus primos.
—Daniel, ¿eres hermano de...?
—No la conozco, voy a subir—expreso seco.
—Yo—soltó con una voz temblorosa —disculpen, necesito ir al baño.
—Cariño, te ves pálida. ¿Qué sucede?.
—Mamá, Claris estaba muy nerviosa, ¿verdad, amor? —preocupado e intentó acercarse.
—Estoy bien, solo necesito ir al baño.
—Ven, cariño, te guiaré, y tú, Daniel, hablaremos cuando regrese.
Al ingresar al baño, Ava comenzó a sentir náuseas, culpa, y sus manos temblaban. <<¿Cómo?, ¿ahora qué hago? Ya sabía que no debía haber venido>>. Las lágrimas lentamente nublaron sus ojos. <<Debes decir la verdad, Ava. Sí, aunque...>>. Se miró al espejo y secó las lágrimas, luego salió con una pequeña sonrisa y miró a Alexander junto a su familia. <<Quería estar con él un poco más>>.
—¡Claris!
—Ah, ¿Samuel?
—¿Te sientes bien?
—Sí, aunque me duele un poco el estómago...—tocó su vientre con dolor y solto una pequeño quejido.
—Ya veo. Escucha, Daniel es un poco altanero, así que no te preocupes.
—Entiendo, gracias.
Se acercó para ayudarla —<<Es gracioso, quién iba a decir que la misma chica por la que él se estaba volviendo loco es la misma que está jugando a la novia falsa con su hermano. Jaja, esto realmente es muy bueno; voy a usarla>> —pensó Samuel—Claris.
—Sí?.
—Ven, te llevaré a la cocina; seguramente tienen algo para el dolor allí, además conozco esta casa desde niño.