La luz del sol se filtraba a través de las cortinas del dormitorio, acariciando suavemente los rostros de la pareja que aún descansaba en la cama. Annabeth, medio dormida, sintió los tiernos besos de Percy en su vientre abultado. Su rostro se contrajo en una mezcla de ternura y preocupación.
—Percy, va a despertarse —murmuró Annabeth, tratando de contener una sonrisa mientras el bebé comenzaba a patear con vigor, sacudiendo su abdomen. La incomodidad la obligó a abrir los ojos, dejando escapar un suspiro.
Percy, con una expresión de fascinación y adoración, no podía apartar la vista de las suaves ondulaciones que las patadas del bebé provocaban en el vientre de Annabeth.
—Lo siento —dijo con una voz cargada de emoción, sin dejar de observar cada movimiento.
—No hables —pidió Annabeth, frunciendo el ceño mientras una mueca de incomodidad cruzaba su rostro—. Cada vez que hablas, me patea más fuerte.
Percy, con una sonrisa traviesa, acercó sus labios al vientre y susurró: —Le gusta la voz de papá.
El bebé respondió con una patada particularmente fuerte, arrancando una exclamación de sorpresa de Annabeth.
—¡Percy! —gritó, y con un movimiento rápido y juguetón, le dio un suave zape en la cabeza. Percy se rió, y aunque Annabeth intentó mantener una expresión severa, no pudo evitar que una sonrisa de amor y complicidad iluminara su rostro.
Después de unos momentos, Annabeth suspiró profundamente y se frotó el vientre con ternura.
—Sabes, tengo un antojo terrible de panecillos —dijo, sus ojos brillando con una mezcla de deseo y travesura.
Percy levantó una ceja, divertido.
—¿Panecillos? ¿Ahora mismo?
Annabeth asintió vigorosamente.
—Sí, y no cualquier panecillo. Quiero esos de la panadería del centro, los que tienen glaseado de limón.
Percy se echó hacia atrás y suspiró con exageración.
—Bien, señora Jackson, parece que tenemos una misión matutina.
Con cuidado, Percy se levantó de la cama y extendió una mano hacia Annabeth. Ella la tomó con una sonrisa agradecida mientras él la ayudaba a ponerse de pie.
—Gracias, Percy —dijo Annabeth, dándole un rápido beso en la mejilla—. Eres el mejor.
Percy sonrió y se inclinó para besar su vientre una vez más.
—Y tú, pequeña, tendrás que esperar un poco más para volver a patear a mamá.
***
El aroma dulce del glaseado de limón llenaba el aire, y Annabeth mordió con deleite uno de los panecillos, cerrando los ojos para saborear cada bocado.
—Estos son perfectos —dijo Annabeth, con una sonrisa de satisfacción—. Gracias por ir a buscarlos, Percy.
Percy, con un brillo de amor en sus ojos, asintió mientras mordía su propio panecillo.
—Cualquier cosa por ti y por nuestra pequeña.
Annabeth apoyó una mano en su vientre de seis meses y miró a Percy con ternura.
—Hablando de nuestra pequeña... Creo que ya es tiempo de que decidamos un nombre, ¿has pensado en alguno?
Percy se quedó pensativo por un momento, luego sonrió y asintió.
—Sí, en realidad, he estado pensando en eso. ¿Qué te parece Azul?
Annabeth levantó una ceja, sorprendida por la sugerencia poco convencional.
—¿Azul? Es inusual, ya se que ese es tu color favorito, pero... ¿por qué te gustaría que se llame así?
Percy se recostó en su silla, mirando a través de la ventana mientras hablaba.
—El azul no solo es mi color favorito, tambien era el de mi madre y el me recuerda a todos esos momentos felices de mi infancia, pero sobre todo me recuerda a ella... Y no sé, pero que nuestra bebé se llama así es como si de alguna forma mamá también estuviera con ella.
Annabeth sonrió, comprendiendo la profundidad del significado que ese nombre tenía para Percy. Se inclinó hacia adelante y tomó su mano.
—Azul... es un nombre hermoso. Me gusta como suena Azul Jackson —Annabeth admitió—. Además tiene un significado muy especial y es único, como nuestra hija será.
Percy apretó suavemente la mano de Annabeth.
—Entonces, ¿estamos de acuerdo? —preguntó, sus ojos brillando con ilusión.
Annabeth asintió, sus labios curvándose en una sonrisa llena de amor.
—Sí, estamos de acuerdo. Nuestra hija se llamará Azul.
Percy se inclinó y besó el vientre de Annabeth una vez más. —Hola mi pequeña Azul.
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Aquí terminamos la primera parte de esta historia. Nos leemos en el futuro.
Muchas gracias a todos los que han llegado hasta este punto.
—SophFrikk
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Mi mejor amigo
FanfictionPercy y Annabeth han sido mejores amigos desde niños hasta que un evento inesperado cambia para siempre la relación que hasta ahora habían tenido. #1 en Percabeth 14/08/24 Actualizaciones diarias
