Capítulo 38: Pasión.

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Cellbit.

Cerré la puerta de la habitación con llave. Se escuchaba el agua caer en el baño y la puerta estaba entre abierta.

Me quite la camisa y los zapatos, bajando mis pantalones junto con mi ropa interior. Caminé sin hacer ruido hacia el baño, también cerrando la puerta.

El vapor caliente me hizo sudar, aunque sudaría más.

Roier estaba de espaldas, el cristal me mostraba su hermoso cuerpo desnudo mientras lavaba su cabello. Con mucha delicadeza, abrí la puerta corrediza, entonces mi novio se volteo.

No le di tiempo de decir nada cuando invadí sus labios, tome su cintura y lo pegue a la pared con algo de brusquedad. Jadeo en mi boca, bajé una de mis manos por su cadera, acariciando su suave piel.

Tomé su muslo por detrás, subiéndolo a la altura de mi cadera.

—Ah... Cellbit —murmuró cuando me separé de sus labios, bajando mis besos por su mandíbula hasta llegar a su cuello-. Los niños...

—Están dormidos, y cerré la puerta con seguro —succioné una parte de su cuello, sintiendo como clava sus uñas en mi espalda.

Presioné mi pelvis contra su cadera, sintiendo como su erección crecía más.

Mi mano acarició su muslo, volví a unir nuestros labios, comenzando un desesperado beso, lleno de deseo y pasión.

Pegué más, si era posible, mi cuerpo al suyo, bajando mi otra mano y subiendo su muslo, al mismo tiempo que Roier daba un brinquito. Lo apoyé en la pared, rodeo mi cintura con sus piernas y uno de sus brazos se apoyó en mi hombro.

El otro, se coló entre nuestros cuerpos, tomando mi miembro y comenzando a masturbarlo. Jadee en sus labios. Mi pecho subía y bajaba al igual que él suyo, el agua seguía corriendo.

—Cell, gatinho —movió sus caderas un poco, haciendo que apretara la mandíbula-, por favor...

—No estás preparado —bufó, bajó su otra mano y metió un dedo en él.

Lo sostuve firmemente, comenzó un vaivén, yo presioné mis caderas, simulando embestidas.

Así estuvimos unos minutos, Roier preparándose así mismo y yo presionando su cuerpo. En un momento, mi mente pareció recordar algo.

Bajé su cuerpo tembloroso con cuidado, ganando un reproche, dejé un piquito en sus labios y salí de la ducha, abrí el cajón arriba del espejo en el lavabo y saque un condón de la caja qué estaba ahí.

Me lo puse con manos temblorosas y regresé con mi guapito, lo volví a cargar de inmediato.

—Es-estoy listo —tantee su entrada, confirmando lo que decía.

De una sola estocada entré en él, manteniendo quieto mi cuerpo para que terminara de acostumbrarse al tamaño.

Roier cerró los ojos, recargando su cabeza en la pared, dejé suaves besos en su clavícula. Movió sus caderas en círculos, indicando que estaba listo.

Comencé a moverme, rápido y algo brusco, seguía molesto por lo que había pasado esta tarde con Natalan y le dije que me la cobraría.

Empezó a gemir, tratando de callarse, mordió mi hombro. Nuestros cuerpos chocaban constantemente, el agua hacia mucho más ruido pero no me importó.

—Más... Más despacio, voy a terminar —habló en gemidos entrecortados. Subí más la velocidad, ignorando sus palabras.

Pronto, yo también me sentí cerca del orgasmo, el cuerpo de Roier se sacudió y me apretó deliciosamente qué pensé terminaría ya. Un par de estocadas más bastaron para que terminara el castaño.

Manchando nuestros torsos con su esencia, dos embestidas y me corrí dentro del condón. Detuve mis movimientos, recuperando la respiración, bajé lentamente a mi novio, quien se aferró a mis hombros, teniendo las piernas temblorosas.

Retiré el condón, y lo lancé al bote de basura, tomé a Roier y nos bañe juntos. Una vez limpios, lo envolví en una toalla, hice lo mismo conmigo y salimos del baño.

Se tiró a la cama, cubriendo su desnudez con la toalla, me sequé y puse unos bóxers, sacando unos para vestirlo. Seque con cuidado su cuerpo, untando un poco de crema.

Cuando estuvo vestido, con una camisa mía y su ropa interior, nos metimos a la cama. Se pegó a mi cuerpo, subiendo su cabeza a mi hombro y cerrando los ojos.

Lo abracé y dejé un beso en su frente.

—Te pasaste, gatinho —reí, acariciando su cadera por debajo de la camisa.

—No te quejaste mucho.

—Pero mañana voy a tener un dolor del culo en el culo.

Reí más fuerte, inclinandome y besando sus labios.

Tomó mi mejilla, el beso subió de intensidad, en un rápido movimiento nos gire, quedando sobre su cuerpo y presionandolo contra el colchón.

Puse mis manos a cada lado de su cabeza, impidiendo qué lo aplastara por completo.

Mi lengua se coló en su boca, explorando lo que era mío.

Se separó un poco, respirando agitado.

—Muy celocito en la tarde, ¿No?

Mordí y jalonee su labio.

—Ni me lo recuerdes, guapito. Soy capaz de volverte a follar en este instante para que recuerdes de quien eres.

Mordió su labio, reprimiendo una sonrisa.

—¿Y de quién soy?

Trazó algunas figuritas en mi pecho.

—Mío.

Mi tono fue serio y grave, paró sus movimientos, sonriendo coqueto.

—¿Y eso quién lo dice?

Entrecerré los ojos.

—Yo —iba a decir algo pero lo interrumpí—, y las marcas que recorren tu cuerpo.

Su risa inundó la habitación, haciendo que yo sonriera también.

—Eres un posesivo y celoso.

—Y a ti te encanta que te celen.

—Para que negarlo, es muy caliente y exitante.

—¿Ah si?

—Sí, y tu voz se hace más grave. Todo de ti es caliente de por si, estar celoso es un extra.

Rodé los ojos, callando su hablar con un dulce beso, contrario a la morbosa conversación.










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Ay, capítulo caliente.

Me di cuenta que el otro cap con escenas +18 es de los más vistos, algo que decir? 🤨👀

En finnnnn, vamos cerrando ciclos, para darle paso al final. A decir verdad, aún no se que tipo de final le pondré, tengo un par en mente pero no me convence tanto. Ya veremos en su tiempo.

Otra cositaaa, ando medio ocupadona, entonces pude que tarde en actualizar, pido perdón desde ya si me tardo mucho.

Por qué siempre la tarea de la materia de relleno es la más pesada y larga? Pinche materia toda horrible qué ni aparece en las calificaciones pero si no cumples te regañan, que coraje.

En fin, siendo todo de mi parte, nos vemos, byecitooooo.

-Incógnita 👀

Un amor confuso | Guapoduo. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora