Confesiones

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Freddy estuvo metido en sus pensamientos, por lo que no se dio cuenta de donde estaba hasta que Gustabo le tendió un vaso de whisky; esté lo tomó sin mirarlo y continuó ensimismado en sus pensamientos durante un buen rato, el rubio se sentó a su lado sin mediar palabra. Esperaría hasta que el moreno estuviera listo para hacerlo; lo observaba metido en su mundo, paseaba por el salón de su casa, se sentaba y volvía a sentarse, así una y otra vez hasta que se plantó frente a el con una mirada de furia. Gustabo se levantó para quitarle el vaso que este tenía en sus manos sin dejar de mirar aquellos ojos negros que ahora solo emanaban odio. Para su sorpresa, el moreno lo tomó del cuello y lo acercó a su cuerpo para besarlo con descaro, furia y rabia. Gustabo no le detuvo en un principio, pero poco después se separó de el; tomó la botella de whisky y se sentó frente al moreno de nuevo.

-Que te quede claro Freddy, conmigo no se juega. En ningún sentido porque te juro que no tienes mundo para escapar.

-Yo no estoy jugando Rubia.

-Habla, ¿porque el maldito viejo le ha hecho esto a Rogelio?

-Por mi. No tenemos buena relación como ya te diste cuenta. ¿Qué te importa a ti Rogelio eh?

-Es mi amigo. Empieza a hablar y cuéntamelo todo, se acabaron los secretos.

-¿Que yo hable? ¿que te tienes tu con Conway?

-No me busques Freddy, empieza a hablar.

Algo en la actitud del rubio hizo que Freddy se relajara, le habó con autoridad y sin temor alguno y no estaba acostumbrado a eso; además, el siempre se sentía en paz a su lado y con la confianza suficiente para ser el mismo por lo que dejó su ira a un lado y empezó a contarle todo. Le habló de su pasado, de su mafia y del poder que el y su hermano llegaron a tener en aquella maldita ciudad. Le explico con detalle todo lo que Conway hizo para destruirles, que un infiltrado les traicionó; como fueron poco a poco traicionados por aliados y arrinconados por el viejo hasta una redada final; donde el termino en el hospital y diez años en la cárcel y su hermano muerto, no permitiéndole asistir a su funeral. El rubio escuchó atentamente cada palabra y parecía que empatizaba con el moreno, la ira se veía en su cuerpo, que se tensaba cada que el moreno le detallaba partes de su historia.

-Y eso es todo. Y por eso quiero recuperar poder, para acabar con ese cabrón. Te toca Rubia ¿que tienes tu contra ese viejo? ¿qué hace un ex-policía en una banda?

Gustabo observó al moreno, trató de ordenar sus pensamientos. Si le contaba todo, sabía que estaba perdido, nadie sabía la historia completa de todo lo ocurrido años atrás y confiar en el moreno le costaba a pesar de lo que sentía estando cerca de el. El moreno se acercó, tomo su mentón y lo miró, una mirada suave le observaba y le incitaba a confiar en él. La verdad era, que el moreno le contó todo sin protestar y parecía sincero, por lo que el rubio se levanto de su lugar, se dirigió a la ventana y se quitó las gafas mientras respiraba hondo.

-Yo crecí sin familia, en las calles. Con doce años conocí a Horacio, nos cuidamos mutuamente y nunca nos separamos. Con 18 años, fuimos a poner una denuncia por acoso a la comisaría y todo se fue a la mierda. No se como pasó pero terminamos dentro del cuerpo; Conway nos entrenó a base de maltratos físicos y psicológicos y yo llegué a mi limite, apuñale a un civil y me metieron en la Federal. Poco después el viejo usó eso para obligarnos a infiltrarnos en la mafia The Union. Para mi fue sencillo, me sentía cómodo en ese ambiente, pero Horacio era diferente y sospechaban de él. Le pedí a Conway que lo sacara de allí pero no hizo caso. Un día hicieron una redada sin avisarnos y nos vimos en medio de un fuego cruzado, yo terminé herido en el hospital y Horacio murió. Conway me culpó de todo y me obligó a continuar la misión; yo regresé si, pero les conté todo y me cambie de bando, fui su agente doble por así decirlo. Yo no lo sabía pero había alguien más, cuando me di cuenta era tarde y la mafia se fue a la mierda; solo yo y dos más pudimos escapar. Me fui para no volver, si lo hice fue por los chicos y porque se supone que Conway no estaba aquí. Y ahora estoy atrapado en esta ciudad de mierda, el no va a parar hasta acabar conmigo y yo no voy a meter a nadie en mis mierdas, pero tampoco puedo irme y dejarlos sin más.

Doble CaraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora