JUNGKOOK:
Me senté al borde de la cama una vez escuché la puerta cerrarse y permanecí observando la nada por unos buenos diez minutos. Parpadeé cuando mis ojos comenzaron a arder, pasé la lengua por mis labios y dejé caer la cara en mis manos, aturdido.
« ¿Qué mierda hiciste?» el pensamiento agrio cruzó mi mente como una flecha.
Había sido siempre de los que creían que un buen polvo era un buen polvo sin importar quién fuera mi acompañante, pero aquello, aquello era demasiado.
Rebasaba incluso mis límites de estupidez.
Despertarme con una resaca devastadora no era nada nuevo, después de todo, amaba las fiestas, el alcohol y pasarla bien, como cualquier chico normal de veintidós años.
Lo que sí resultó nuevo fue despertarme con un esposo luego de una de las resacas más destructivas de mi vida.
Reprimí la carcajada histérica que borboteaba en mi garganta, producto de la conmoción.
Maldita. Sea.
De todas las personas con las que podía haberme liado, ¿por qué Park Jimin?
Jimin, la personificación del capricho y la frivolidad, amante de las miradas matadoras y controladora compulsiva; el chico que vivía dentro de su tonta burbuja donde toda su vida era perfecta, novio de mi mejor amigo e hijo de las personas que mis padres más odiaban en el mundo.
Lo peor era que no sólo nos habíamos acostado.
No, nosotros decidimos llevarlo todo a un nuevo nivel de estupidez: nos habíamos casado.
Una parte de mí creía que en realidad me había despertado en un universo paralelo, donde los cerdos volaban y el comunismo dominaba el mundo, porque esa situación era totalmente ridícula y jodidamente improbable, y aun así, ahí estaba yo en medio de todo, justo en el ojo del huracán.
Un problema más que añadir a mí ya plagada lista.
No era como si follarse a Jimin fuera la peor de las atrocidades, todo lo contrario, me atrevería a decir.
Él era jodidamente precioso y cualquier chico al que no le gustara jugar al hetero con sus conquistas de mujeres en los vestidores de la universidad podría notarlo.
No podía negar que a pesar de la escabrosa relación que mantenían nuestros padres y lo poco que convivimos, habían transcurrido momentos a lo largo de los años en los que había deseado inclinarlo sobre la primera superficie plana para obsequiarle el mejor polvo de su vida y hacerlo bajar de ese pedestal de superioridad en el que estaba montado siempre y desde el cual miraba a todo el mundo.
Pero por supuesto, nunca pensé en hacerlo realmente.
Además de ser un condenado controlador, sabía que Jimin me arrancaría los huevos si osaba hacer algo tan atrevido como rozarlo por accidente en un corredor atestado o lo miraba más de la cuenta, porque como buen hijo de papi que era, me odiaba hasta la médula sin conocerme, solo porque así lo habían educado.
Era digno de admiración e idolatría por su belleza, pero nada más.
Ah, y también era novio de uno de mis mejores amigos.
Mayor razón para sentir que la había cagado en grande.
Chasqueé la lengua con hastío y cerré los ojos para amortiguar el severo dolor de cabeza que se avecinaba, pero lo único que conseguí fue evocar las memorias de la noche anterior.
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MI PERFECT☯ ERR☯R
FanfictionQue harías si, tu vida perfecta se ve "arruinada" por un minúsculo "error" Lo que pasa en las Vegas, se queda en la Vegas... Cierto? Y si no...
