JIMIN:
Taehyung agitó algo frente a mí que no pude distinguir hasta que enfoqué la vista.
—No sé qué hice, pero te juro que no fue mi intención—me tendió una barra de chocolate como ofrenda de paz.
—¿De qué hablas?—dije saliendo de mi estupor.
—El chocolate libera endorfinas, endorfinas que necesitas para quitar la cara de perro atropellado que tienes. Lo necesitas más que yo, créeme—volvió a agitarla y lo empujé con reticencia.
—No tengo hambre.
—Y yo no tengo ganas de soportar tu malhumor—respondió mordaz, abriéndola.— ¿Por qué esa cara? ¿Problemas en el paraíso?
Puse los ojos en blanco y negué.
—¿Estás estresado?
Suspiré, hastiado.
—Sí.
—Eso explica muchas cosas—inspeccionó sus uñas buscando alguna imperfección en su impecable manicura.— Tu esposo está siendo inteligente y huyendo de Godzilla, el problema es que yo soy quien tiene que lidiar con él.
Ahogué una risa por el comentario.
Al menos estaba contribuyendo a apaciguar el horrible humor que había tenido desde mi encuentro con Jong-Suk.
Sus palabras aún retumbaban en mi cabeza, llenándola de imágenes que no quería pensar e inundándome de emociones que no sabía cómo manejar.
Todo aquello era una gran zanja de mierda en la que yo solito estaba hundiéndome.
—Te extrañé—dije esbozando el atisbo de una sonrisa y apretando su mano.
—Claro que extrañaste, tu episodio de Rapunzel debió ser muy aburrido sin mí—reí por sus repentinos aires de importancia—. Moría por volver a la universidad, otro día más de vacaciones y me colgaba del ventilador con mi bufanda Gucci.
Esa vez se las arregló para arrancarme una carcajada.
—Habla por ti—contrarié percibiendo las miradas nada sutiles que me lanzaban todos en la cafetería.
Las vacaciones habían hecho nada para amortiguar el impacto que mi matrimonio con el heredero de los Jeon causó en toda la universidad; tampoco habían contribuido a aminorar la oleada de odio que había elevado mi infidelidad.
Era el blanco de muecas de repulsión de unos y la envidia de otros.
La dicotomía era bastante extraña en realidad, pero no podía importarme menos, ni siquiera el hecho de que Moon-Bin me incinerara con la mirada cada vez que nos cruzábamos en algún pasillo.
—¿Lo dices por estos buitres?—alzó la voz girando su cabeza hacia un par de estudiantes sentados en la mesa trasera que me escrutaban sin pudor.
No tardaron en desviar la vista por el imponente tono de mi amigo.
—Debo admitir que es bastante divertido.
—¿Ver mi reputación en el piso? Qué buen amigo eres—me quejé.
—No eso, idiota. El numerito de víctima que se está montando Eunwoo.
—¿De qué hablas?
—¿Quién crees que esparció la versión donde tú eres el malo de la historia?—abrió los ojos, expectante, como si fuera lo más obvio del mundo.
—¿Quién?
—Eunwoo, claramente.
Me encogí de hombros.
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MI PERFECT☯ ERR☯R
FanfictionQue harías si, tu vida perfecta se ve "arruinada" por un minúsculo "error" Lo que pasa en las Vegas, se queda en la Vegas... Cierto? Y si no...
