Cap. 45

2.4K 292 27
                                        


JIMIN:



Dejé de leer cuando Taehyung soltó una risa, derribando mi muralla de concentración para darle paso al montón de pensamientos que trataba de mantener a raya.

Dos semanas.

Habían transcurrido dos semanas desde la última vez que había visto a Jungkook, y nada sabía desde entonces, excepto que estaba vivo y su recuperación la llevaba en casa, custodiado por Ye-Ji y Lisa.

Me masajeé las sienes y cerré los ojos intentando amortiguar las punzadas en mi cabeza, producto de mi falta de sueño.

—Creo que has molestado a la abeja reina—se burló Nam conteniendo una risa y le lancé una mirada asesina en respuesta.

— Oh sí, en definitiva lo hemos hecho enojar.

—Estoy tratando de concentrarme.

Taehyung arrugó los labios.

Estaba seguro de que sabía a qué se debía mi mal humor.

—Lo sabemos, perd...

—Oh mierda, Jimin—lo interrumpió—¿Recuerdas cuando hicimos esa fiesta en casa de Jin y este idiota nos dio de comer esos brownies MORTALES?—le recriminó al rubio, que comenzó a doblarse de risa.

—¡Fue solo un experimento de cocina!—se defendió.— No tenía cómo medir las cantidades, además tú fuiste quien me pidió que los horneara.

—Nunca le cocines a tu marido, lo vas a matar—negó con energía.— Yo mismo pensé que iba a morir.

—Qué exagerado, Dios.

—Al menos no estabas vomitando en la alfombra—intervino Eunwoo, que apareció detrás de mí y procedió a sentarse a un lado, seguido de Hoseok que tomó su lugar junto a Taehyung, tendiéndole un vaso térmico de café.

—Te he traído uno, sin azúcar como te gusta. ¿Necesitas algo más?

—No, gracias, es perfecto.

Mi amigo sonrió con afecto y quise sonreír a la par.

Eran una combinación extraña, pero parecían encajar bien.

—Creo que también necesito uno—anunció Eunwoo levantándose.

—¿Podrías traerme uno a mí?—pidió Nam batiendo sus pestañas.

—¿Qué mierda soy, tu sirviente? Consíguelo tú.

—Cabrón—se quejó con indignación, cruzándose de brazos.

—Jimin, ¿necesitas algo?—preguntó cambiando su tono estoico a uno suave en menos de un milisegundo.

—No, gracias. Estoy bien.

Nam puso los ojos en blanco.

—¿Quieres algo más de la cafet...? Oh, esperen, no tengo a quién preguntarle—dijo mordaz.

—¿No te gusta ser el mal quinteto?—lo molestó Eunwoo y resistí el impulso de corregirlo, porque la única pareja ahí eran Taehyung e Hoseok.

—Al contrario, me encanta tener mi libertad—posó sus manos tras su cabeza y sus ojos brillaron—. Yo no soy tan idiota para dejarme esclavizar por un novio.

—¿Esclavizar?—apunté enarcando las cejas.

Eunwoo negó y giró sobre sus talones para ir por su bebida.

MI PERFECT☯ ERR☯RHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora