JIMIN:
Las imponentes puertas de roble se abrieron para recibirme y concederme la entrada a la residencia de los Cha.
Solemne, antiguo y sobrio.
El mayordomo tomó mi gabardina una vez resbaló por mis hombros y se avocó a encaminarme por el amplio rellano hasta el recibidor, donde la familia me recibió con una enorme sonrisa, tan enorme que casi parecía irreal.
Casi.
Mi novio se apresuró a llegar hasta mí, besar mi mano castamente y sonreírme con esa calidez que lo caracterizaba; todo parecía tan de ensueño, tan perfecto que resultaba casi ensayado.
—Te ves precioso—susurró en voz baja para que solo yo lo escuchara.
—Gracias.
Permanecí a su lado al tiempo que su madre me recibía con brazos abiertos, envolviéndome con su menudo cuerpo.
—Extrañábamos tenerte en casa, querido—llevaba un moño menos apretado que el que había usado en la fiesta de compromiso de mi hermano, en conjunto con un traje sastre más casual.
—Jimin—me saludó Byung-Hun, haciendo una educada reverencia con la cabeza y besándome rápidamente en la mejilla.
Eunwoo tenía las mimas facciones férreas de su padre: todo líneas duras y ángulos marcados, lo que era un verdadero contraste con la amabilidad de sus ojos, que eran los de su madre.
—¿Cómo están todos en casa después de la fiesta?—preguntó el padre de mi novio para hacer conversación.
—Recuperándonos—dije sonriendo un poco incómodo—. Fue bastante intensa.
—Fue divina, más bien—me corrigió Ji-Suk, fijando sus ojos en mi hombro como si quisiera incendiarlo con ellos. Pronto me di cuenta de que más bien quería moverlo con telequinesis, porque se apresuró a estirar el brazo y acomodó el tirante de mi camiseta para que quedara recto—. Lo tenías desaliñado.
—Mamá—la reprendió Eunwoo.
—Gracias—respondí sin más.
Sabía que Ji-suk sufría de un fuerte T.O. C. y después de tantos años de relación con su hijo, ya estaba acostumbrado a sus comportamientos compulsivos e invasivos.
Byung-Hun se aclaró la garganta.
—¿Les parece si pasamos al comedor?
Eunwoo me guio con una expresión solemne en el rostro y una mano sobre mi espalda baja para ir al mismo paso.
Me senté junto a él, con Byung-Hun a la cabeza y su mujer a su derecha, alrededor de la larga mesa que resultaba excesivamente larga y decorada para una cena casual de solo cuatro personas.
Pero ellos eran así.
Les gustaba la opulencia y disfrutaban de los privilegios que les concedía su status social para dejarlo en claro.
Eran una familia orgullosa en la misma medida que tradicionalista, impregnada de tintes arcaicos. Por lo que sabía, el apellido de Eunwoo había logrado entrar en ese estrecho círculo de suntuosidad y poderío a través de la monopolización de la maquinaria en general que había hecho, su abuelo—cualquier cosa que tuviese que ver con mecánica o industrialización, ellos estaban relacionados con el proyecto.
Eran relativamente nuevos en este tipo de ambiente—los nuevos ricos, como papá solía llamar a las familias de la última generación que se habían forjado un nombre y, por lo tanto, se movían constantemente para hacerse notar por una cosa u otra en los medios; amaban tener los reflectores sobre sí y eran bastante creativos en su búsqueda por aumentar aún más su fortuna y así estar al nivel de familias más antiguas, como los Kim, los Chung, nosotros o incluso los Jeon.
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MI PERFECT☯ ERR☯R
FanfictionQue harías si, tu vida perfecta se ve "arruinada" por un minúsculo "error" Lo que pasa en las Vegas, se queda en la Vegas... Cierto? Y si no...
