Cap. 36

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JIMIN:



Desperté al percibir que alguien me movía suavemente y lo primero que vi al abrir los párpados fue un profundo color enmarcado por largas pestañas sobre un rostro que me encantaba.

¿Podía tener esa vista todas las mañanas de mi vida, por favor?

—Jimin.

—¿Mmmm?—me las arreglé para gimotear en mi agotamiento.

JK sonrió.

Estaba de cuclillas frente a mi cama.

—Vístete, te veo afuera en cinco minutos, ¿de acuerdo?

Los dedos del sueño se negaban a dejarme ir y me dificultaban terriblemente asimilar sus palabras, pero logré asentir.

Se incorporó, le dedicó una ojeada a Taehyung que dormía como un muerto sobre su estómago y salió de la habitación sin hacer ruido.

Permanecí en mi cama no supe por cuánto tiempo, esperando que mi cerebro decidiera funcionar. No sentía mis piernas y parecía que una aplanadora me había pasado por encima.

Con pereza tomé mi celular y caí en cuenta de que eran apenas las seis y cinco de la mañana. Joder, ¿por qué quería que me congelara el culo tan temprano?

Ignorando las insistentes protestas de mi cuerpo me puse en pie, procurando no hacer ruido para no despertar a mi amigo. Fui hasta mi maleta y extraje ropa interior nueva en conjunto con una muda de ropa.

Me encerré en el baño, lavé mis dientes y me cambié lo más rápido que pude.

Cuando salí, el gélido viento de la noche y las montañas me hizo espabilar, congelándome el culo y más allá. JK me esperaba arrebujado en una chaqueta marrón, con una bufanda, guantes y la cámara colgando de un hombro.

—¿Listo?—preguntó prendiendo una linterna para sesgar la oscuridad.

—¿A dónde vamos?—interrogué a mi vez, indeciso.

—Ya lo verás.

—¿Cómo? No ha salido el sol, ni siquiera veo por dónde voy.

—¿Confías en mí?—alcé mi vista hacia él, su voz impregnada de seguridad.

Mi respuesta salió sin pensar.

—Sí.

Hizo un gesto con la cabeza y comenzamos a andar en dirección a los árboles, por el mismo camino que llevaba a las montañas.

Caminamos por un sinuoso sendero que parecía no tener fin, entre bajos árboles donde la nieve era alta y se colaba por mis botas, congelándome los pies y volviéndome más lento de lo que ya era gracias al agotamiento al que Jungkook había sometido a mis piernas unas horas atrás.

Comencé a tiritar cuando el frío hizo mella en mi cuerpo; en mi carrera olvidé tomar una bufanda y guantes.

—Un poco más lento y llegarás allá para el verano—se mofó unos metros delante de mí— ¿Qué pasa? ¿Olvidaste algo?

Era una pregunta retórica para molestarme por olvidar algo tan necesario como una bufanda.

—Solo algo con lo que poder golpearte—mascullé llegando hasta él, sintiendo envidia porque no había sido tan descuidado como para olvidar sus prendas.

—¿Y eso por qué?

—Para defenderme en caso de que pretendas matarme aquí—bromeé, metiendo las manos en los bolsillos de mi abrigo mientras girábamos y nos desviábamos del camino que llevaba a las montañas.

MI PERFECT☯ ERR☯RHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora