=Nunca me pareció una persona muy cuerda en primer lugar= se burló Jungkook a través de la pantalla y sonreí.
Acomodé el móvil para que obtuviera un mejor cuadro de mí y la cocina apareciera en segundo plano mientras terminada de preparar mi almuerzo.
=¿Por qué lo dices?
=Porque no le agrado. Cualquier persona a quien no le agrade, obviamente no está bien de la cabeza.
Solté una risotada y Jk sonrió con el rostro iluminado.
Mis dedos hormiguearon bajo el deseo de tocar su rostro y mis labios quemaron por besar esa sonrisa incitante.
Habían transcurrido solo dos días desde Eunwoo lanzó la noticia como una bomba. Y como la bomba que en realidad fue, sus estragos continuaban haciendo mella en nuestra familia.
Papá había prohibido mi salida hasta el final de las vacaciones, como si fuera obedecerlo. Podía enojarse todo lo que quisiera, pero sus rabietas no doblegarían mi voluntad ni cambiaría mi decisión.
Aunque claro, tampoco éramos tan insensatos.
Con las cosas tensas preferíamos mantener un poco de distancia hasta que tuviéramos un sólido plan para nuestro proceder, Tampoco quería darle a Ye-ji la oportunidad de despellejarme vivo con su perfecta manicura.
Así que ahí estábamos, hablando a través del móvil como un par de adolescentes.
=No puedes acusar a mi padre de loco. No es el único al que no le agradas.
=Eunwoo no cuenta como persona.
Apoyé los codos sobre la barra y enarqué una ceja desafiante.
=Te recuerdo que a mí tampoco me agradas, Jeon.
=Y si embargo ahora eres mi esposo Jeon Jimin. Debí hacer algo muy bien para entrar en ese frío corazón de piedra.
=¿Quién dice que estás dentro?= lo molesté.
=¿Por qué no lo estaría?= sonrió coqueto mientras se acomodaba sobre su cama con el brazo flexionado bajo la cabeza = soy irresistible y perfecto.
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Bufé alejándome un paso de la barra.
=¿Quién dice que lo eres?
=Tú lo eres para mí= admitió sin más, y su confesión, teñida de sinceridad, hizo revolotear algo en mi estómago=¿Esa es mi camiseta de los Patriots?
Bajé la vista hacia la camiseta de su equipo favorito del fútbol americano y sonreí de manera maliciosa.
=Si= Di una vuelta para que la admirara y me miró serio.
=Regrésamelo, ladrón.
=Me queda mejor a mí.
La expresión de Jk oscureció cuando coloqué mis manos en mi cintura e hice que la prenda se ciñera en mi cuerpo.
=La quiero de vuelta, es mi favorita.
=Si tanto la quieres, tendrás que quitármela.
=¿Ese es el reto o el premio, princesito? Porque estoy más que feliz de hacerlo.
=Claro, y que mi padre te mate apenas te vea = me burlé.
=Tal vez lo reconsidere si escucha lo feliz que te hago.
=¡Jungkook!=me quejé= Olvídalo, me quedaré con ella. Ahora es mía.
=Igual seguirá siendo mía. Esa camiseta es tan mía como lo eres tú, Jimin. Así que es lo mismo.
Sonreí.
=Eres imposible.
Estaba por responder algo más cuando escuché pasos venir por el vestíbulo de la entrada.
Me apresuré a tomar mi móvil y Jk fue rápido en notar mi cambio de actitud.
=¿Moros en la costa? = inquirió y asentí = Bien, ¿Hablamos después?
=Claro = sonreí = Te quiero.
Sus ojos se iluminaron.
=Yo tambi...
Corté la llamada cuando vislumbré a mamá entrar a la cocina a través del umbral.
Me senté en la silla alta para comer sobre la barra y me concentré en mi plato.
Esperé que me pasara de largo, pero mi madre no era ese tipo de personas.