JIMIN:
El crujir de la puerta abriéndose puso alerta a todos mis sentidos a la vez y me separé de Jungkook para cambiar el agradable y profundo hombre frente a mí por el frío marrón de la madera.
El mundo pareció perder enfoque y pese a que un montón de cosas se amontonaron al frente de mi mente como posibles excusas, lo único que atiné a hacer fue retirar los brazos de su cuello.
Yeonjun permanecía en el umbral, pálido como papel y tieso como una vara contemplándonos; sus ojos tan abiertos que por un momento pensé que se saldrían de sus cuencas.
Seguramente yo tenía la misma expresión en el rostro que él.
JK, por otro lado, permaneció con las manos en mis nalgas, aunque no podía entender por qué; como si el hecho de que Yeonjun nos hubiese pillado en esa situación—posición— fuera algo que aconteciera todos los días.
Como si fuera algo natural, como si no le importara.
Cerró la puerta que daba acceso al salón aún estupefacto.
—¿Qué...?—articuló, como si las cuerdas vocales no le respondieran—¿Qué...? ¿Qué mierda están haciendo?
Era demasiado tarde para formular una excusa creíble.
‹‹Solo estaba ayudándolo a quitarse una basura del ojo››
‹‹estábamos discutiendo y terminamos en esta posición, ¿qué loco, no?››
‹‹estoy tan ebrio que ni siquiera sé dónde estoy››
‹‹Yeonjun, te vas a reír, no soy yo, soy el gemelo de Jimin››
‹‹oh, ¿es este Jungkook Jeon? Qué distraído, me confundí››
Pero cualquier excusa se fue al carajo, en el momento que Jungkook abrió esa imprudente boca.
‹‹Ahí está pues... Ese es tu marido›› Dijo mi conciencia
—¿Estás ciego?—habló de pronto JK, tranquilo y colectado, provocando que Yeonjun parpadeara varias veces, como si quisiera cerciorarse que su mente no le jugaba una mala pasada—¿Nunca te enseñaron que era de mala educación interrumpir?
—¡JK!—no era en absoluto el momento adecuado para comentarios sarcásticos.
La estupefacción de mi hermano dio lugar al pensamiento, reconocimiento y después, a la ira.
Oh, no, no, no, no.
—¿Qué mierda haces con mi hermano?—su voz salió como un gruñido, bajo y gutural.
Seguía sin poder bajar del escritorio, porque sus manos continuaban apresando mis nalgas, su cuerpo aun entre mis piernas.
Inclinó la cabeza a un lado.
—¿Tendré que explicarte el cuento de la flor y la abejita para ilustrarte?—replicó mordaz.
Mierda.
Esa no era en definitiva la manera en que había querido manejar las cosas.
—No sé a qué carajo estés jugando Jeon , pero tienes exactamente tres segundos para quitarle las manos de encima a mi hermano—siseó, adoptando esa postura ofensiva que yo conocía muy bien.
Tenía que actuar rápido.
‹‹Valimos verga, niño... CORRE PERRA CORRE›› volvió a decir mi conciencia
—Yeonjun, escucha...
—¿Y si no quiero?—lo retó—. No recuerdo necesitar de tu permiso para tocar a mí...
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MI PERFECT☯ ERR☯R
FanfictionQue harías si, tu vida perfecta se ve "arruinada" por un minúsculo "error" Lo que pasa en las Vegas, se queda en la Vegas... Cierto? Y si no...
