23. El hilo se ha roto.

413 50 27
                                        

A solo unos minutos del comienzo del baile, dieron los toques finales a Luna: Su aspecto sencillo y natural se había transformado en una belleza encantadora. Su cabello rubio caía en ondas sueltas, acompañado con un vestido azul celeste, que brillaba delicadamente bajo la luz de las velas flotantes.

Se acercó al espejo e inclinó ligeramente la cabeza para observarse mejor. Sus mejillas se encendieron con un leve sonrojo al ver su reflejo. Giró la cabeza de un lado a otro, contemplando con curiosidad el rubor suave que adornaba sus mejillas, como una pincelada de amanecer.

Sus labios se veían más definidos y ligeramente más pomposos, con un brillo sutil que los hacía parecer suaves y delicados. Sus ojos —siempre grandes y llenos de asombro— brillaban aún más, con un destello en el lagrimal, mientras la punta de su nariz resplandecía apenas, como si el invierno le hubiera dejado un beso.

-----------------

Cuando finalmente bajaron, Luna se detuvo en el umbral del Gran Salón, absorbiendo la visión ante ella como si fuera un sueño. El salón brillaba con una calidez dorada, iluminado por miles de velas flotantes que danzaban en el aire, los espejos reflejaban el brillo de los copos de nieve que caían suavemente fuera de los ventanales, como si la noche misma estuviera celebrando el evento.

Las mesas, habitualmente llenas de libros y pergaminos, estaban ahora adornadas con centros de flores blancas y plateadas. Los estudiantes, vestidos con trajes elegantes, se movían con gracia por el salón, en el aire se sentía una fragancia ligera a pino y cera, un toque familiar que parecía pertenecer solo a esos momentos especiales.

Por un momento, se quedó inmóvil, atontada por la belleza del lugar. El murmullo de la multitud la rodeaba, pero estaba tan absorta en la visión del salón que no notó al principio las miradas que se cruzaban sobre ella.

Y entonces, entre la multitud, vio una figura familiar. Harry Potter estaba esperándola cerca de las escaleras que llevaban al centro del salón, cuando llego junto a el noto las miradas ajenas y algunos murmullos. Incluso Harry Potter, quien parecía indiferente a cualquier chica que no fuera Cho Chang, se quedó momentáneamente sin palabras.

—Te ves... increíble —dijo con una sonrisa sincera, sus ojos verdes brillando.

—Tú también luces bien, Harry —replicó Luna amablemente.

Sin embargo, su atención se desvió de inmediato hacia la entrada, donde Draco Malfoy apareció acompañado de Pansy Parkinson, quien se aferraba a su brazo. El corazón de Luna se encogió al verlos, recordando como Draco antes de evadir cualquier charla sobre el evento, le había dicho que no iría acompañado al baile. Pero.. claro que sí lo haría, pensó con amargura; después de todo, era Draco Malfoy. ¿Cómo había podido creer lo contrario? no podía evitar preguntarse si había cometido un error al permitir que su corazón se ilusionara con algo que quizás solo existía en su mente.

Observó cómo Pansy, con su elegancia calculada, complementaba perfectamente la actitud segura de Draco. Parecían hechos el uno para el otro, y esa idea le provocó una opresión en el pecho. Sin darse cuenta, una respiración pesada escapó de sus labios.

-¿Pasa algo? —la voz de Harry rompió el silencio, y Luna giró hacia él, encontrando en sus ojos una expresión de preocupación. Los propios ojos de Harry seguían la dirección en la que ella había estado mirando, y de pronto su semblante se endureció al descubrir a Malfoy.

Luna forzó una sonrisa, decidida a no permitir que sus emociones arruinaran la velada.

—Harry, revuelve aquí con las manos, creo que tengo torposoplos en la cabeza. ¿O tal vez deberíamos bailar? Con el movimiento puede que se vayan —dijo, tomando el brazo del chico con una sonrisa que ocultaba un breve pesar. Luna había aprendido que no siempre se podía tener todo lo que uno deseaba, pero eso no significaba que no pudiera encontrar felicidad en los momentos simples, como bailar con un buen amigo.

"Destino Perfumado"Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora