La pierna de Draco se removía nerviosamente debajo del pupitre. Sus ojeras, marcadas y oscuras, dejaban ver el agotamiento acumulado por noches de insomnio, revolcándose en pensamientos que no lo dejaban en paz. Intentaba concentrarse en el pergamino frente a él, pero la tinta que trazaba con la pluma se desdibujaba en su mente, borrosa, irrelevante. Su mente siempre volvía al mismo pensamiento, a la misma persona.
Se pasó la mano por el cabello, tirando de él con frustración. -¿Quién se creía que era ella? -pensó mientras su mandíbula se tensaba. Luna Lovegood, había sido ella la que pasó todo el baile junto a Harry Potter, como si nada. ¡En sus narices! ¿Y ahora se atrevía a enojarse? Claro, él también había estado con Pansy, pero esa no era la cuestión. Era Harry maldito Potter, con su actitud ridícula y su mal aliento de ácido. "Eso sí que es serio", musitó mentalmente, apretando los dientes.
La voz de Blaise lo sacó de su espiral de pensamientos. -Malfoy, ¿qué es lo que sucede? -preguntó en voz baja, notando la inquietud en el rubio.
Draco no respondió de inmediato. Volteó a verlo de reojo, pero justo en ese momento, el timbre sonó, interrumpiendo cualquier intento de conversación. Se enderezó rápidamente, sintiendo el malestar creciente en su estómago. Se levantó de su asiento y se dirigió hacia la puerta sin mirar atrás, pero fue su mala suerte que, al caminar por el pasillo abarrotado de estudiantes, su mirada se cruzara con una cabellera desordenada.
Luna Lovegood caminaba con paso ligero, ajena a todo, su cabello rubio desordenado, su uniforme algo arrugado, como si hubiera estado perdida en sus propios pensamientos durante todo el día. Esa imagen, tan despreocupada, lo irritó profundamente. Sin embargo, al observarla más detenidamente, la rabia en su interior comenzó a disiparse, como niebla levantándose al amanecer.
¿Tal vez podría haber una solución? La idea pasó fugazmente por su mente, pero se deshizo tan rápido como había llegado. Y entonces, como si el destino se burlara de él, Luna levantó la mirada. Sus ojos de un gris acerado, grandes y profundos, se encontraron con los suyos. El leve ceño fruncido de Draco se suavizó, y sus ojos claros destellaron, esperanzado.. "Tal vez, tal vez debo arreglarlo" pensó.
Pero luego, sin previo aviso, Luna apartó la vista, como si nunca lo hubiera visto. Su expresión se volvió distante, casi fría, y siguió caminando, ignorándolo completamente.
Draco se quedó allí, observándola alejarse. Un sentimiento indescriptible se apoderó de él, y su pecho se apretó. Se sentía destrozado, como si la tierra se estuviera abriendo bajo sus pies. No lo podía creer. Ni siquiera ella, esa chica tan ajena a todo lo que él representaba, se tomaba la molestia de mirarlo o de seguir la corriente de lo que alguna vez había sido entre ellos. Habían tenido algo, aunque secreto, y él mismo había destruido esa posibilidad con su actitud. Pero, ¿por qué sentía que ella le había dado la espalda sin siquiera darle la oportunidad de defenderse?
El pensamiento lo consumió. No puedo dejar que esto termine así, pensó, aunque no sabía cómo solucionar lo que había roto. La idea de que Luna ni siquiera se atreviera a odiarlo, a enfrentarse a él, le revolvía las entrañas.
[...]
La sala común de Gryffindor estaba llena de risas y murmullos, pero en un rincón apartado, Harry y Ginny estaban absortos en una conversación aparentemente secreta.
-Deberías hablar con ella, yo... Yo no supe qué decir -dijo Harry, su tono algo preocupado.
Ginny lo observó, su expresión seria.
-¿Qué pasó exactamente? ¿Qué viste, Harry? -preguntó, bajando el tono de voz al percibir la inquietud en él.
Harry suspiró y se rasco la nuca, algo incomodo, como si tratara de ordenar las imágenes que seguían rondando en su mente.
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"Destino Perfumado"
Hayran KurguLuna Lovegood siente una extraña y atrayente sensación cuando está cerca de Draco Malfoy, un misterio que no descansará hasta desentrañar. Decidida a descubrir por qué tiene ese efecto sobre ella..☪️🐍
