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Cruzó las puertas del Gran Salón con pasos medidos. La algarabía de los estudiantes, el aroma a cera y flores le resultaron más abrumadores de lo habitual.

Draco ajustó el cuello de su camisa con un suspiro contenido. Las luces del gran salón lo cegaban momentáneamente, pero no eran las luces lo que le molestaba. Era esa sensación de estar atrapado, de tener que jugar un papel constante.

Por un instante, cerró los ojos. La memoria lo arrastró a unas horas antes, cuando el aire en la Sala Común de Slytherin había sido espeso...

[...Flashback...]

-Te ves raro, Malfoy. -Blaise bufó con una ceja arqueada mientras removía su café con pereza-. Hoy perdimos el partido contra Gryffindor y tú solo te sientas ahí leyendo un libro. ¿Qué pasó con el Draco Malfoy que conocemos? Deberías estar planeando cómo atormentar a Potter.

Draco apenas levantó la mirada del libro. Sus ojos grises reflejaban las llamas de la chimenea, y una media sonrisa se formó en sus labios, distante, como si estuviera en otro lugar.

De pronto, una voz aguda irrumpió en el silencio.

-¡Draquito! -Pansy Parkinson entró como una ráfaga, ondeando un vestido negro sobre una percha como si fuera un estandarte de guerra-. ¿Qué opinas para esta noche? -Sus mejillas estaban sonrosadas por la emoción.

Draco pestañeó, como si acabara de regresar de una larga distancia mental. Echó un vistazo breve y ladeó la cabeza, sus labios curvándose con desdén.

-Pansy, podrías vestirte con una cortina vieja y me daría lo mismo.

Blaise soltó una carcajada ahogada, casi escupiendo su café. Pansy lo fulminó con la mirada y chasqueó la lengua, guardando el vestido con un movimiento de varita. Se dejó caer en el banco junto a ellos, cruzando las piernas con indignación.

-Irás conmigo al baile, ¿no?

Draco retomó su libro, pasando una página con calma exagerada.

-No voy a ir.

La tensión cayó como un hacha. El sonido de un papel dirigiéndose hacia ellos rompió el aire justo antes de aterrizar frente a Draco. El pequeño mensaje, doblado con cuidado, tenía una simple inscripción en letras redondas y delicadas: "Para Draco, L.L."

Su corazón tropezó en su pecho, noto de inmediato de quien se trataba, era luna. Se lanzó hacia el papel con reflejos de cazador, pero unos dedos delgados y una manicura impecable fueron más rápidos.

-¿Qué tenemos aquí? -La voz de Pansy era pura miel envenenada, una sonrisa felina estirando sus labios.

Blaise se inclinó hacia adelante, sus ojos brillando con una mezcla de diversión y morbo.

-¿Draquito, tienes secretos? -Canturreó-. No me digas que nos estás traicionando con una chica misteriosa.

Draco se tensó, pero su rostro apenas mostró una grieta en la fachada de hielo.

-Dame eso. -Su voz fue baja y firme, una amenaza envuelta en terciopelo.

Pansy giró el papel entre sus dedos, como si sostuviera un delicado trofeo. Sus ojos destellaban pura malicia.

-Veamos... "L.L." -su voz era miel envenenada-. Solo espero que esta bruja tramposa valga la pena. Si es algo serio e intenta desbancarme a mí, debe ser realmente excepcional, pero lo dudo. -Se inclinó un poco más hacia Draco, sus labios curvados en una sonrisa. -Soy rica, bella, sangre pura, Slytherin... La vara está muy alta, ¿no crees? Al señor Malfoy le interesaría saber de quién se trata.

"Destino Perfumado"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora