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16/03/2022 - Argentina, Latinoamérica.

ENZO

El teléfono vibró en mi bolsillo justo cuando estaba terminando de ajustar el cierre de mi chaqueta. El aire fresco de la tarde se cuela por la montaña y me hace fruncir el ceño. Al sacar el móvil, veo el nombre de Flora iluminando la pantalla.

"Hola, Enzo. ¿Cómo estás?"

Por un segundo me quedé mirando el mensaje, debatiéndome si contestar o no.

Flora es... bueno, Flora es una buena chica. Educada, simpática, hasta me hace reír de vez en cuando. Pero hay algo en sus mensajes, en su tono, que siempre me suena como si estuviera esforzándose demasiado.

Respiré hondo y finalmente le respondí.

"Todo bien, ¿y tu?"

Su respuesta no tarda en llegar.

"Bien también, gracias. Me acordé de ti hoy, no sé, quería saber cómo estabas. ¿Ya terminaste el rodaje?"

"Estoy en el set ahora, casi terminando. Mañana seguimos."

Es breve, casi frío. Pero no quería darle motivos para pensar que estaba interesado en algo más. Es que... no lo estaba. Aunque no sabía si ella lo notaba.

El siguiente mensaje que me llegó confirmó que no lo hizo.

"¡Qué bien! ¿Te acuerdas que te dije que me gustó mucho la última vez que nos vimos? Pensé que tal vez podríamos hacer algo este fin de semana... ¿Qué te parece el cine? Hay una película que quiero ver y me encantaría ir contigo."

Me quedé quieto, el pulgar suspendido sobre la pantalla. Antes de que pueda decidir cómo responder, algo llamó mi atención.

Un poco más adelante, una sombra se mueve bruscamente: Matías se había resbalado, nada raro en él, y se había estrellado con la nieve que cubría el suelo de la montaña. Diego, a su lado, estaba riéndose de la forma en la que había caído. Poco tiempo después, Matías estalla a carcajadas también.

Y ahí estaba. Esa sensación extraña que se me instalaba en el pecho cada vez que lo veía así, tan... él. Como si no hubiera espacio para nada más.

Mis ojos vuelven a la pantalla del móvil, donde el mensaje de Flora sigue esperando. Tecleo rápido antes de pensarlo demasiado.

"No puedo, estoy complicado con el tiempo. Pero gracias."

Bloqueo el teléfono antes de que ella pueda responder y vuelvo a mirar hacia Matías. Diego extiende sus manos para ayudarle a levantarse y ambos se van hacia la parte de atrás de la zona de descanso. El mayor le dice algo más durante el camino, y Matías inclina la cabeza hacia atrás, riendo con ganas. No pude evitar fijarme en cómo la luz del atardecer le iluminaba el rostro.

No sé cuánto tiempo pasé observándoles andar. Probablemente demasiado. Y cuando me di cuenta, estaba apretando los dientes.

Mierda...

16/03/2022 - Argentina, Latinoamérica.

MATÍAS

Estuve todo el día pegado a Diego.

No sé cómo pasó, pero el chico tiene un talento especial para mantenerme entretenido, como si hubiera nacido para ser anfitrión de un programa de televisión infantil o algo así.

Me explicó toda su teoría de por qué las zapatillas blancas están sobrevaloradas, me contó una anécdota vergonzosa que le ocurrió hacía solo unos meses, y hasta me dio una clase improvisada sobre cómo reconocer una buena pizza solo por el olor.

𝐇𝐀𝐁𝐈𝐓𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝟏𝟎𝟑 - 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐳𝐚.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora