21/03/2022 - Argentina, Latinoamérica.
FRANCISCO
Agustín no era precisamente el más entusiasta cuando le pedí hablar sobre Enzo y Matías.
Lo encontré tirado en el sofá de la sala común, con un paquete de papas fritas y su teléfono en la mano.
Sin pensarlo más veces, me acerqué a él y le di un par de toques en el hombro, hasta que conseguí que dejara su móvil y me dirigiera la mirada. Parecía cansado, y creo que de alguna manera tenía un presentimiento de lo que le iba a hablar.
—¿Y si, en lugar de quedarte ahí rumiando tu odio por el mundo, me ayudas con algo importante? — le pregunté, poniéndome delante de la tele por si acaso se le ocurría encenderla e ignorarme.
Agus soltó un bufido y dejó su celular a un lado.
—Si esto es una misión de "vamos a arreglarle la vida a alguien", te aviso que estoy fuera. Ya tengo suficiente con soportar a Matías todos los días. Estoy un poco hartito de hacer de psicólogo personal... nadie me advirtió esto cuando empecé a ser su amigo. No me pagan lo suficiente...
Hice mi mayor esfuerzo por no reírme.
—Pues ahora que lo mencionas, Agus. Es sobre... bueno, Enzo y Matías.
Lo vi rodar los ojos y tirar las papas fritas al lado del sillón.
—¿Otra vez esos dos? ¡Que lo resuelvan solos! Llevan semanas jugando al gato y al ratón. Es un espectáculo patético.
—Pero es romántico. — dije, con una sonrisa tan amplia que él tuvo que mirarme mal para contener una carcajada. —Vamos, Agus. Tú también quieres que estén juntos.
—No. Yo solo quiero que Enzo deje de mirarlo como si fuera a matarlo y Matías deje de actuar como si estuviera en un culebrón.
—¡Exacto! — respondí, apuntándolo con entusiasmo. —Y por eso necesitamos intervenir. Solo un empujoncito, nada más.
—Pero si dije que no los quería juntos.
—¡Tu también los quieres juntos! ¡Lo sabía!
Agustín suspiró, resignado.
—Está bien, Cupido. ¿Qué planeas?
Sonreí con un brillo en los ojos que seguramente le dio miedo, porque inmediatamente me lanzó una mirada de advertencia.
—Primero, necesitamos que la sala de juegos esté vacía. Segundo, los llevamos allí sin que se den cuenta. Tercero, ¡magia romántica!
—¿Y cómo se supone que los llevamos? ¿Los amarramos y los arrastramos hasta allí?
—Claro que no. — respondí indignado. —Les mandamos mensajes. Yo me encargo de Enzo, tú de Matías. Les diremos que tienen que ir por algo importante.
Agustín me miró como si estuviera loco.
—Eso es lo más básico y obvio que he escuchado en mi vida.
—A veces lo básico funciona.
Lo pensé un momento, y luego me acerqué a él con una sonrisa que intentaba ser convincente.
—Vamos, Agus. Imagínatelos en la sala, solos, sin nadie alrededor, con todo el tiempo del mundo para hablar. ¿No te parece la escena perfecta?
Agus alzó una ceja, pero al final sonrió de lado.
—Vale, me apunto. Pero si esto fracasa, diré que fue idea tuya.
—Perfecto, equipo Cupido en acción. — respondí, extendiendo mi mano para un choque de palmas, pero Agus simplemente me ignoró.
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𝐇𝐀𝐁𝐈𝐓𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝟏𝟎𝟑 - 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐳𝐚.
Fiksi Penggemar¿Quién planea enamorarse de su compañero de rodaje? Nadie. Pero esto se convierte en una realidad para Matías cuando Enzo comienza a hacerle sentir cosas extrañas y nuevas para él. Le odia, pero algo dentro de él no quiere admitir que le quiere. Y E...
