16/03/2022 - Argentina, Latinoamérica.
MATÍAS
Estaba sentado en mi cama, preguntándome cómo demonios Rafael había terminado en mi habitación y por qué no se iba, cuando soltó la pregunta que menos esperaba.
—¿Estás enamorado de Enzo?
Casi me caigo de la cama.
—¿¡Qué!? — solté, completamente indignado. Sentí que mi voz se elevaba una octava, lo que, claramente, no ayudó a mi caso. —Claro que no.
Rafael alzó una ceja, claramente no creyéndome. Se apoyó en el respaldo de mi silla, con un aire relajado que, en ese momento, comenzó a molestarme como el zumbido de un mosquito en plena época de calor.
—¿Seguro? Porque a veces parece que lo estás.
—No estoy enamorado de Enzo. ¿Qué te pasa? — reí nervioso, aunque mi garganta se sentía más seca que el desierto.
Rafael me miró fijamente, como si pudiera leer todos mis secretos. Sentí que el calor subía por mi cuello y que la situación me superaba. Por un segundo, pensé en sacarlo a empujones, pero, siendo honesto, no estaba seguro de que pudiera moverlo ni un centímetro.
—Me alegra oír eso. — dijo finalmente, con una sonrisa demasiado amplia para mi gusto. —Porque, bueno, ya sabes, Enzo es complicado.
Se levantó, estirándose como si hubiera ganado una especie de debate imaginario, y caminó hacia la puerta.
—¿Eso era todo? — pregunté, confundido y ligeramente paranoico.
—Sí, solo quería estar seguro. Nos vemos luego, Matías.
Y con eso, salió de mi habitación, dejándome más confundido que nunca.
16/03/2022 - Argentina, Latinoamérica.
ENZO
Había subido a mi habitación con un peso en el pecho que me era casi imposible de ignorar. La tormenta en mi cabeza no se calmaba, y la película de todo lo que había pasado en el día no dejaba de reproducirse en bucle.
Los celos. Mi actitud impulsiva. Las miradas incómodas que le había lanzado a Matías durante el rodaje. Mi absurdo y ridículo intento de marcar territorio subiéndome al mismo coche.
Todo había sido un desastre.
Cerré la puerta de mi habitación y apoyé la frente contra ella, soltando un suspiro pesado.
¿Por qué lo haces, Enzo? ¿Por qué no puedes simplemente comportarte como una persona normal?
No era la primera vez que mi temperamento me metía en problemas. Había pasado gran parte de mi vida luchando contra esta intensidad que parecía apoderarse de mí cada vez que algo se sentía fuera de mi control. Pero esta vez... esta vez era diferente.
Porque se trataba de Matías.
Dejé caer la cabeza hacia atrás, golpeándola suavemente contra la puerta. ¿Por qué me importaba tanto lo que hiciera, con quién hablara o cómo sonriera? ¿Desde cuándo me preocupaba tanto alguien más como para perder el control de esta forma?
—Te estás volviendo loco. — murmuré para mí mismo, caminando hacia la cama.
Me dejé caer de espaldas, mirando al techo.
Tal vez... tal vez debería disculparme. Reconocer que había actuado como un idiota. Intentar remediar las cosas antes de que todo se saliera aún más de control.
ESTÁS LEYENDO
𝐇𝐀𝐁𝐈𝐓𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝟏𝟎𝟑 - 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐳𝐚.
Fanfiction¿Quién planea enamorarse de su compañero de rodaje? Nadie. Pero esto se convierte en una realidad para Matías cuando Enzo comienza a hacerle sentir cosas extrañas y nuevas para él. Le odia, pero algo dentro de él no quiere admitir que le quiere. Y E...
