Palacio de Versalles, Francia
2024, 11:32am
La primera disciplina a realizar era doma clásica, creo que todo salió bastante bien, ya que pude traer a Moníc conmigo, después de trabajar con Percy porque según mi tío era un caballo veterano y seguro, pero insistió bastante porque no hay una igual a mi yegua.
La doma clásica nunca ha sido mi favorita, pero me siento bastante cómoda ejerciéndola.
Al principio de la jornada sentí que el piso se me movía, y no en el buen sentido, evité comentárselo a cualquiera, solo al chico que le pedí el agua.
En cuanto a los papeles médicos, todo estaba al día, aunque en el fondo tenía miedo de que mi corazón decidiera colapsar en un momento tan importante.
Toda mi familia estaba aquí, mis hermanas, los abuelos, mi tío e Irina, por supuesto que Sam y Grace no podían faltar.
Esta última consiguió que la distribuidora francesa de Lululemon, me patrocinara, tal vez marque un antes y después combinando mis uniformes de equitación con la ropa deportiva durante los entrenamientos, entrevistas y reportes visuales.
Lawrence no quería perderse este momento, por lo que llegará mañana con Rena.
—Michael, llévate a Moníc, necesito aire.
—¿Estas bien? te ves sofocada.
—Estoy bien, estoy bien, solo aléjalos de mi un momento.
Pero no tardaron ni cinco minutos en llegar a mi.
—Mi querida nieta, llevaste el legado familiar a un nivel que ninguno de nosotros pudo llegar. Pase lo que pase, estoy muy orgulloso de la muchachita en la que te haz convertido.
—Muchas gracias por tus palabras abuelo, espero hacer un buen papel.
—Buen papel no, debes ganar —interviene mi tío Manuel.
Sam, Irina y Grace me jalan a un lado.
—En cuanto sepas el itinerario nos escapamos a la parte de gimnasia.
—Me niego rotundamente a hablar con —refuto.
—Yo... no creo que se buena idea.
Grace se cruza de brazos. Probablemente es la única porque solo ella me vio totalmente destrozada.
—Sam esta conmigo, las cosas saldrán bien. Por algo coincidieron acá, no quiero seguir escuchando pretextos.
Un rato después de checar las instalaciones y los requisitos, nos fuimos al hotel para arreglarnos y seguir el pésimo plan de Irina.
—No encontré más adelante, pero esta es la mejor vista desde las gradas —Irina nos da los pases que consiguió.
—No estoy sobrestimando mi capacidad, pero si hay una mínima posibilidad de distraerle no quisiera ponerla a prueba.
—Avancemos, que han empezado los turnos —Sam nos apura.
Para cuando finalmente estamos ubicadas Grace se desespera y nos pregunta si queremos algo de comer.
Me sobresaltó cuando Sam se voltea.
—¡Grace! Yo quiero una soda.
—Vale.
—¡Coca Cola! —Grace asiente— pero que sea de dieta.
—Entendido.
—¡Espera! ¿Si recordarás lo que te estoy pidiendo?
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Perfidia
RomansaDeslealtad, traición, maldad, que falta a la fe que debe... Una canción que grita desamor, que ahonda los sentimientos, pensamientos y aspiraciones de sus protagonistas. Claire se enamora profundamente de un muchacho al que no se le permite amar, pe...
