capítulo 21

28 3 0
                                        

Kevin.

Es increíble la capacidad qué tenemos los humanos con las emociones, el amor se puede transformar en odio tan fácil como encender una cerilla, muchas veces dejamos qué el odio, la tristeza y la venganza nos guíen, por qué sentimos qué sólo necesitamos eso para cerrar todo.

Y Aquí estoy yo, viendo a la chica qué alguna vez amé con locura, pero esta vez diferente, ya no siento amor, tampoco odio, no quiero venganza simplemente le veo como nadie, por qué desde qué se fue, dejó de ser alguien para mí.

Me siento extraño, me siento como un desconocido en mi propia casa mientras Mark, Beth y Camilla hablan de idioteces, yo por dentro solo estoy llamando con mi pensamiento a la única persona qué puede ayudarme ahora mismo, y es Paola.
No quiero seguir escuchando a Camilla hablar como si no hubiera pasado nada, como si no nos hubiera dejado tirados como basura, desechables, como si no valiéramos nada.

—Sí y una vez Kev cayó y tuvo un moretón por una semana en la costilla, ¿Recuerdas campeón?.—Dice Camilla entre risas.

Y En ese momento no aguanté más y explote.

—Te lo diré solo una vez-mi voz resuena en todo el lugar haciendo qué el ambiente divertido del momento se transforme en uno cargado de temor, seriedad y nerviosismo—No vuelvas a decirme así en la vida, perdiste ese derecho cuando te fuiste y nos botaste cómo basura desechable, como si no valiéramos nada, puede qué Mark te perdonara, pero él es tú hermano, yo no, cuándo su padre lo culpaba cada día de qué tú y tú madre se fueran no estabas, cuándo a Mark tú padre le rompió él brazo tú no estabas, cuándo ocurrió lo del padre de Paola, tú no estabas, nunca te necesitamos, estábamos bien sin ti, así qué no vengas a hacerte la buena hermana, cuándo tú y yo sabemos qué no lo eres ni lo serás jamás.-Digo mientras me levantó de la mesa.

—Yo pensé qué serías tú el qué caería, pero me sorprendió notablemente que fuera otro el qué ha caído.—Dice la voz de alguien apareciendo con nosotros.

—No tenías por que venir, te dije que estaría bien.

—Lo sé, pero no vine por ti, vine a recoger a Beth, pero agradezco haber venido sin qué me avisará—Dice Paola sentándose en la mesa con nosotros.

—Paola, solo déjale hablar y que te explique todo—Dice Mark viéndole a los ojos y luego me ve a mí—Yo tampoco le quería perdonar, especialmente por lo que ya saben, pero deberían escucharla.

Veo a Paola que tiene cara de asesinarle, y no la culpo, yo también quiero hacerlo, especialmente ahora que sabe que no estoy de humor, y quizás por eso ha vuelto, por qué estamos débiles por la pérdida de mi madre, y tenemos los muros bajos, en especial Mark y yo.
Quizás este buscando la manera de manipularnos para que podamos perdonarle, y esta claro que lo ha conseguido con Mark. Pero conmigo no.

—Mark— Llamó la atención de mi amigo y este me ve y noto en sus ojos esa mirada de hacerme querer entenderlo, pero no lo hago y voy al punto.— ¿Te habías preguntado antes de traerla aquí el por qué regresa ahora?.

Mi amigo se queda callado y veo a Paola y siento que ella si logra entenderme ya que me sonríe.

—Si no lo sabes, ya te lo digo— Y continuó— Por qué mamá ha muerto, la que ha hecho no solo de mi madre si no también tuya luego de lo que ocurrió, y lo sabés, y el ser humano que está a tú lado en este momento lo sabe, y lo está usando para manipularte y maniparme, para que le perdonemos, por qué ella tiene claro qué tenemos la guardia baja, porque sabe que estamos susceptibles al dolor y al perdón por no querer estar solos, y ella tiene eso claro, y lo esta utilizando para que le perdonemos, y por eso ha vuelto, si tú no lo habías visto, lo siento, pero yo lo noté en cuanto dejamos la cafetería por la tarde.

𝐃𝐞𝐬𝐚𝐩𝐚𝐫𝐞𝐜𝐞𝐫.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora