Quackity es un chico extranjero que por su mejor amigo Rubius fue a vivir en el mismo país que el. Quackity no tenía un buen autoestima y dependía de todo el mundo. Hasta que Luzu un amigo de todo el pueblo volvió de una misión al Pueblo de Karmalan...
Todos esperaban la respuesta del azabache. Quackity estaba llorando, viendo el hermoso anillo que Luzu le había comprado solo para el, El pato pensaba pero creo que pensó en voz alta.
Q- Si Luzu, ¡Si!
Los ojos de Luzu empezaron a lagrimear, se levanto y abrazo al mas bajo que tenia en frente. Era un abrazo largo y lleno de amor, luego el castaño le dio un pequeño beso y ambos se ayudaron a colocarse aquellos preciosos anillos de compromiso.
Todos los que observaban eso victoreaban por los comprometidos, ademas ambos esperaban un hijo. Estaban en su mejor momento.
..........
Ya había acabado toda aquella reunion, todos se divirtieron pero ya estaban casados. Habían terminado a las tardes horas de la madrugada, por suerte nadie había tomado alcohol y todos volvieron a su casa sobrios. La mayoría de las personas en Karmaland estaban dormidas, menos Luzu y Quackity. Ellos no podían dormir por los nervios y la emoción.
Q- No mames.. Nos vamos a casar.- Dijo acostado viendo hacia el techo en la oscuridad.
L- Si...- Luzu agarro la mano de Quackity.
Q- A partir de ahora.. todo va a ser perfecto.
L- Claro que si.. Ahora duerme.- Dijo atrayendo a su pareja a el y dandole un abrazo cálido.
En poco tiempo Quackity se quedó dormido en los brazos de Luzu y el castaño se quedo dormido tiempo después. Era el día siguiente la amanecida en el pueblo tenia un encanto especial, lleno de serenidad y pequeños detalles que llenan el alma. El cielo comienza a clarear mientras las primeras luces del sol asoman detrás de las colinas o los tejados de las casas de adobe y teja.
Los gallos anuncian con sus cantos que un nuevo día ha llegado, y de fondo, tal vez se escuche el murmullo de un río cercano o el susurro del viento acariciando los árboles.
Las calles empedradas están casi desiertas, envueltas en un ligero manto de niebla que se disipa poco a poco con el calor de los primeros rayos. El olor a tierra húmeda y a leña encendida se mezcla con el aroma del pan recién horneado que sale de alguna panadería.
Las pocas personas que madrugan caminan despacio, saludándose con un gesto amable o un "buenos días" mientras llevan consigo herramientas para empezar sus labores. Los colores del amanecer pintan el cielo sobre el campanario de la iglesia, convirtiendo ese momento en un cuadro vivo de paz y sencillez.
Luzu estaba despierto atendiendo unos cuantos problemas de la alcaldia, la maquina de la memoria de Sapo Peta había causado mucha intriga en los ciudadanos y no tardaron en publicarlo en todos los medios. Mucha gente culpaba al Alcalde de permitir ese peligro en aquel pueblo.
El castaño tenia una reunion con Sapo Peta y Vegetta a aquellas horas de la mañana, tenían que hablar sobre que hacer con esa maquina y el peligro que podría causar a Karmaland en un futuro. Por suerte era una reunion por llamada así que el castaño no tendría que dejar a su pareja sola.
V- Buenos días.- Dijo a travez de la pantalla.
S- Buenos días, ¿Como estáis?
L- Bien, Sapo, tenemos que saber que hacer con tu maquina.
V- ¿Que propones Sapo?
S- Bueno.. Mi maquina está en mi gran fábrica.. podría no usarla.- Sugirió.- Hasta que sea realmente necesaria.
L- Vale, a mi eso me parece justo.
V- Bueno, duró menos de lo que pensé.- Soltó una risa.
S- ¡Entonces aquí cierra el trato!- Dijo feliz.
L- Si, yo me encargare de la prensa.
Y así la reunión terminó, Luzu aún así se quedó un tiempo más en su Laptop hasta que el azabache se despertó, un poco malhumorado debido a los dolores que sentía. Últimamente habían sido más fuertes y frecuentes de lo normal, Quackity vio a su pareja trabajando e hizo una mueca acercándose a él.
Q- Hola Luzu...- Dijo con cansancio.
L- Hola Quacks, ¿Como dormiste?
El castaño apartó su vista de su computadora y le dio toda su atención al omega, se dio media vuelta con su silla para así verlo a la cara.
Q- De la verga.- Dijo sentándose en las piernas de Luzu.
L- ¿Roier está inquieto?- Dijo con una sonrisa, tomando al azabache de su cintura.
Si, el gran nombre que tenía planeado Quackity era Roier, algo único y especial. A Quackity le parecía tan pacífico ese nombre que le encantó, nadie sabe de donde saco aquel nombre pero Luzu hace lo que fuera para que el omega sea feliz.
Q- Demasiado.
Q- Tengo hambre.- Se quejo.
L- ¿Que quieres desayunar?
Q- A ti.- Dijo acercando su cara para darle un beso.
Por el embarazo Quackity y Luzu apenas se daban un beso o Luzu notaba al azabache, Quackity embarazado era muy perezoso y Luzu estaba trabajando día y noche para que a su hijo no le falte nada. Así que el pato aprovechó que tenía toda la atención de Luzu.
el momento parece estar suspendido en el tiempo. Sus miradas se cruzan primero, llenas de complicidad, emoción o incluso un toque de nerviosismo. Es como si el mundo a su alrededor se desvaneciera, dejando solo a ambos en una burbuja de intimidad.
Ambos se acercaron lentamente, cerrando la distancia entre ellos, y sus respiraciones se mezclaron en un ritmo compartido. Sus manos se buscaron tímidamente, algunas veces rozar on las mejillas, se entrelazaron y se posaron suavemente en la cintura o en el cuello del otro, añadiendo un toque de ternura.
Cuando sus labios finalmente se encontraron, el contacto fue delicado y exploratorio al principio, como si quisieran asegurarse de que el momento es mutuo. Luego, con confianza, el beso se profundizó, estaba cargado de emociones que no necesitan palabras: amor, deseo, gratitud, o simplemente la felicidad de estar juntos. Un beso es un lenguaje universal, una forma de comunicación que va más allá de lo físico y revela la conexión única entre ambos.
Luego del beso Quackity sonrió, un gesto espontáneo que refleja felicidad o satisfacción hacia el beso. Una risa ligera de parte del azabache rompió la tensión emocional del momento. Mientras que Luzu se quedó en silencio, el estaba simplemente disfrutando de aquella cercanía, permitiendo que el momento hable por sí mismo.
El beso fue profundo y significativo, ambos se deseaban, Quackity abrazo al castaño, un abrazo cálido, en el que ambos se funden en una sensación de conexión y seguridad. Quackity soltaba algunas risitas de la felicidad y eso provocaba una pequeña sonrisa en la cara de Luzu.
Parecían dos adolescentes en su primer beso, algo que nunca se olvida ¿No?
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