Eras, eres y serás.
El viento soplaba suavemente entre las calles del pueblo, arrastrando consigo el eco de los días que habían pasado desde aquella última noche en el campo.
Quackity y Luzu seguían separados. No se habían vuelto a ver desde entonces.
Pero sus amigos, aquellos que los habían visto crecer juntos, amar, pelear y finalmente romperse, no podían quedarse de brazos cruzados.
Todos sabían que ambos estaban sufriendo. Luzu apenas salía de su casa y cuando lo hacía, parecía un fantasma de lo que solía ser. Quackity, por su parte, intentaba seguir adelante por su hijo, pero cualquiera que lo conociera podía ver que estaba hecho pedazos.
Así que esa noche, en una casa apartada del centro del pueblo, un grupo de amigos se reunió con un solo propósito: encontrar una solución.
La mesa estaba llena de tazas de café y restos de comida que nadie realmente había tocado. La conversación, sin embargo, estaba lejos de ser ligera.
R- No pueden seguir así —dijo, suspirando con frustración—. Se están destruyendo poco a poco.
A- Lo sé —asintio, cruzándose de brazos—. Pero, ¿qué podemos hacer? Es su decisión. No podemos obligarlos a arreglar algo que ellos mismos decidieron terminar.
W- Pero ni siquiera lo terminaron porque quisieron —interrumpió—. Fue por miedo, por inseguridad... por todo lo que pasó.
El silencio cayó sobre la mesa por un momento.
En un rincón, casi en las sombras, estaba Sapo Peta.
El chico que había creado la máquina.
No había dicho nada desde que la conversación comenzó. Solo escuchaba, con una expresión seria y pensativa.
V- Si tan solo pudieran olvidar lo malo... —susurró, jugando con la taza entre sus manos.
Todos se quedaron en silencio y, poco a poco, sus miradas se dirigieron a Sapo.
Él levantó la vista lentamente.
SP- No están pensando en eso... —dijo con voz baja.
R- ¿Y por qué no? —dijo, inclinándose hacia adelante—. Si pudieras borrarles los recuerdos que los hacen dudar, que los hacen sufrir...
A- Es una locura —interrumpió—. No podemos simplemente meternos en sus cabezas y borrar lo que no nos gusta.
S- No se trata de eso —replicó—. Se trata de darles una segunda oportunidad.
SP- Pero, ¿cómo sabremos qué borrar? —preguntó, frunciendo el ceño—. Si les borro todo lo malo, también podrían olvidar lo que aprendieron de ello.
R- Solo lo suficiente para que dejen de tener miedo —dijo—. Para que puedan darse la oportunidad sin la carga del pasado.
Sapo Peta se quedó en silencio, pensativo.
SP- Es peligroso —murmuró—. La memoria no es como un archivo en una computadora. No se puede simplemente borrar una parte sin afectar otras.
V- Pero, ¿es posible? —preguntó con cautela.
Sapo suspiró.
SP- Sí, es posible —admitió—. Pero tendríamos que ser muy cuidadosos.
Alexby negó con la cabeza.
A- No me gusta esto. No podemos decidir por ellos.
R- ¿Y qué sugieres entonces? —preguntó, con frustración evidente—. ¿Dejarlos seguir sufriendo hasta que terminen completamente rotos?
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𝒪𝒿𝒶𝓁á || 𝓛𝓾𝓬𝓴𝓲𝓽𝔂
FanfictionQuackity es un chico extranjero que por su mejor amigo Rubius fue a vivir en el mismo país que el. Quackity no tenía un buen autoestima y dependía de todo el mundo. Hasta que Luzu un amigo de todo el pueblo volvió de una misión al Pueblo de Karmalan...
