The Reason For My Spring—Paul Kim
Había pasado un año desde entonces, y el eterno invierno en el que Jungkook y yo solíamos vivir finalmente había llegado a su fin.
Ahora yo tenía 23 y él 22.
Su rehabilitación fue un proceso lento. Aprender a caminar de nuevo, a hablar, a recordar su vida... Todo tomó tiempo. Pero nunca más estuvo solo. Porque nos turnábamos para ayudarlo, y cada día le leíamos el librito que escribimos para él.
Aun así, hubo algo que nunca olvidó:
Su promesa de regresar.
Pudo haberse quedado atrapado en ese invierno eterno, continuar su sueño profundo sin despertar jamás. Pero lo hizo. Despertó en primavera.
Y ahora, juntos, veríamos todas las estaciones
—¿Cómo... me veo? —pregunté mientras me mordía los labios, y un tomate completamente rojo me observaba sentando en la cama.
—Si nos quedamos más tiempo aquí, no te dejaré salir y no podrás llegar a tu graduación.
A pesar de sus palabras bien intencionadas, sus manos temblaban al igual que sus piernas, y yo sonreí.
—Me parece una muy buena idea quedarme aquí contigo.
Pero entonces Jungkook mordió sus labios, se paró de la cama, y salió de la casa. Y después de unos minutos, regresó frente a mí.
—A Casimiro le encantaría estar hoy tras tu oreja —señaló, y con una sonrisa traviesa, colocó la flor en mi cabello.
Era el día de mi graduación, pero realmente no me importaba si no estaba allí con mis compañeros o incluso si el mundo seguía su curso. Lo único me que importaba en este momento, era estar con él. Así que lentamente lo abracé, y el me tomó de vuelta. No se cuanto tiempo pasamos así, pero después de besar mi frente, salimos de casa y entonces vi a Pichirila.
Estaba adornada con flores de todos los colores, y al frente tenía un letrero negro con letras doradas que decía: "Mi graduación." Y Jungkook hizo una reverencia antes de ayudarme a subir al carrito, que comenzó a empujar con una sonrisa.
Pasamos frente a la panadería del señor Sangho, quien estaba acompañado de su hijo Eun Woo. Nos saludaron con la mano, y pronto más personas de los locales cercanos salieron a saludarnos también. A lo que Jungkook y yo les devolvimos el gesto con una sonrisa.
—No puedo creer que hoy sea el último día que iré contigo a la universidad... —señalé con un poco de melancolía y Jungkook detuvo el carrito.
—Podrías acompañarme cuando venga a clases. Me sentiré un poco raro ahora que todos estarán en tercero y yo seguiré en primero...
—Jungkook...
—Pero no me sentiré solo —me interrumpió con una sonrisa. —Ahora que tengo una banda con Taehyung y Yeonjun, seguiré pasando las tardes con ellos.
—¿Y qué hay de mí? —pregunté con un fingido puchero y él arqueó una ceja.
—Bueno, tenemos la noche... y la madrugada... y la mañana... y...
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LOS SONIDOS DEL SILENCIO
FanfictionJungkook siempre aceptó lo inusual que él era, pero a veces se preguntaba qué clase de persona veían en él que lo catalogaban como raro. -Soy agnóstico pero ahora mismo... ¡Dios, dime el nombre de ese chico! -¿Él? Se llama Park Jimin. -De hecho, hay...
