I won't give up—Jason Mraz
Por si te olvidaste de enamorarte de la vida; quiero creer que volverás a ser el tipo de persona que presta atención a las estaciones de un día otoñal, donde las flores danzan en melodías que solo ellas conocen.
Por si te olvidaste de enamorarte de la vida; te mostraré que estos son los días raros, esos en los que las personas se detienen a observar los árboles solo porque una estación los pintó de otro color... y luego los olvidan.
Por si te olvidaste de enamorarte de la vida; este es el tipo de día que extrañarás en una primavera, cuando sientas que el sol quema tu piel.
Por si te olvidaste de enamorarte de la vida; te recordaré que también debes enamorarte del crimen, porque la vida, aunque bella, es una ladrona que te ha robado lo bonito de las cosas.
Y, por si te olvidaste de enamorarte de la vida, este es tu recordatorio para decirte que este día es de los que se extrañan, de los que se baila, de los que, si me permites, quiero que recordemos tal vez, en otro tiempo, cuánto fue que nos amamos.
Había pasado poco más de una semana desde que la cafetería se había incendiado. Tanto Yoongi como Hanny solo habían inhalado el humo y perdido la conciencia. Pero el Señor Harry había quedado atrapado en su oficina donde alguien había puesto seguro con una llave que nunca fue encontrada.
Y, a pesar de que los primeros días ni siquiera habíamos regresado a casa por estar cuidando de Yoongi en el hospital, cuando volvimos, bueno...
Jungkook había dejado de ser él.
Las vacaciones de invierno casi empezaban, lo que significaba que solo tenían que ir a la universidad aquellos con materias reprobadas o los de tercer año a entregar sus proyectos finales, por lo que nosotros ni siquiera habíamos salido de casa.
—¿Quieres... te gustaría ir hoy a la universidad? Creo que te ayudaría mucho ver a todos los demás —le sugerí, mientras me ponía frente a una estatua que ya no se parecía a Jungkook.
—Tal vez mañana...
—Eso dijiste ayer... y antier...
No hubo respuesta. Solo siguió mirando la pared, perdido en algo que solo él podía ver.
—Voy a prepararte algo de comer, entonces.
Apenas me levanté de la cama cuando me tomó de la muñeca, con un toque tan débil que dolía. Parecía que ni siquiera podía sostenerse a sí mismo.
—Lo siento mucho. ¿Tienes hambre verdad? Está bien... yo cocinaré.
No me negué, porque en toda la semana, esta había sido la conversación más larga que habíamos tenido.
Lo seguí hasta la cocina, donde su mirada seguía perdida en algún rincón oscuro de su mente. Apenas podía mantener los ojos abiertos, y su cuerpo parecía tambalearse. Intentó hacer waffles, pero terminó quemándolo todo. Incluso se quemó a sí mismo al encender la estufa, y una vez más la ansiedad se apoderó de él al ver el fuego, haciéndolo caer al suelo, entrando en pánico.
Su cuerpo temblaba. Sus ojos reflejaban tinieblas. Y su cabello, siempre tan ondulado, era un caos al no haberse podido bañarse en días. Podía ver que intentaba calmarse, pero no lo lograba.
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LOS SONIDOS DEL SILENCIO
FanfictionJungkook siempre aceptó lo inusual que él era, pero a veces se preguntaba qué clase de persona veían en él que lo catalogaban como raro. -Soy agnóstico pero ahora mismo... ¡Dios, dime el nombre de ese chico! -¿Él? Se llama Park Jimin. -De hecho, hay...
