Desde siempre, cada vez que empiezo a hablar con alguien en redes, empieza con el típico "Hola, ¿cómo estás?". Y siendo sincera, esa pregunta me parece súper banal pero no es de lo que quiero hablar. Lo que realmente me parece importante es, ¿qué hay detrás de esa pregunta? ¿De verdad queremos saber cómo está la otra persona o solo la usamos como una excusa para romper el hielo y arrancar la conversación?
Me resulta frustrante que, muchas veces, ni siquiera esperamos una respuesta detallada. Nos basta con un simple "bien, ¿y tú? ", una respuesta sin información, casi automática, que mantiene la charla en un nivel superficial. La pregunta funciona más como un saludo que como un interés real por el bienestar emocional de la otra persona. Y cuando se usa así, sin un verdadero propósito, se vuelve vacía, rutinaria e incluso un poco falsa.
Entonces, ¿por qué lo tenemos tan interiorizado? La primera de las razones por las cuales veo esto posible son las redes sociales, las cuales se ha vuelto la manera de tener conversaciones de manera inmediata y extendida. Tenemos la posibilidad de hablar con muchas personas a la vez, lo que nos lleva a priorizar la cantidad sobre la calidad. La pregunta "¿cómo estás? " es rápida, no exige esfuerzo y da la impresión de conexión sin necesidad de profundizar. Sin embargo, esa misma falta de profundidad es lo que impide que una conversación avance.Además, existe un factor cultural. Estamos tan acostumbrados a usar esa frase como parte de la cortesía social que a menudo la decimos sin pensar. Es parte de un libreto mental: saludo "¿cómo estás? " "bien, ¿y tú? ". Es un intercambio previsible que casi nunca se sale de lo normal.
La siguiente razón es la falta de una escucha atenta, lo que refuerza esta superficialidad. Si de verdad hiciéramos la pregunta para saber, estaríamos listos para escuchar una respuesta larga, incluso incómoda. Lo cierto es, que casi nadie quiere cargar con los problemas del resto. Por eso, a menudo, cuando alguien responde con sinceridad "pues la verdad, no estoy muy bien", la reacción suele ser de incomodidad, silencio o cambio de tema. Esto muestra que la pregunta no siempre nace de un interés real, sino más bien de una costumbre.
Los argumentos mencionados me hacen pensar sobre cómo nos conectamos con los demás y cuánta importancia le damos a las palabras que usamos. Al final, las palabras tienen poder, pero solo si las decimos con una verdadera intención.
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Just thoughts
De TodoEste libro está compuesto por una colección de sentimientos y pensamientos que han transitado por mi mente a lo largo del tiempo. Cada texto representa un reflejo de mis experiencias y reflexiones, capturando momentos de introspección y exploración...
