En la sociedad en la que vivimos, el amor, bajo mi punto de vista, se ha convertido en una constante mendicidad. Buscamos migajas de atención en likes, reacciones y mensajes, como si fueran señales de algún tipo de interés .
Pero dar like a una historia de Instagram no es ligar. Tampoco lo es llenar de corazones todas las fotos de un perfil, reaccionar con un emoji a una storie o incluso agregar a alguien a tu lista de mejores amigos. Estos son gestos mínimos, casi automáticos, que no requieren esfuerzo ni un mínimo de compromiso, y que muchas veces no significan más que un reflejo de lo fácil que son las redes para captar la atención de los demás. Hemos empezado a confundir la atención con la intención y el interés con la costumbre, creyendo que una notificación es suficiente para empezar a construir una conexión.
Pero siento decir que ligar va mucho más allá de una interacción fugaz a través de esa pantalla. Es atreverse a dar el primer paso, demostrar interés de manera auténtica y sostener una conversación con profundidad. Es responder a esa historia pero en vez de con un emoji, con un comentario que invite a tener una conversación, que despierte curiosidad y genere un intercambio real. Es estar presente sin necesidad de una excusa.
Ojalá no sigamos cayendo en esta trampa de interpretar las interacciones superficiales como grandes gestos de interés. Un like no es una declaración de intenciones, ni un mensaje es suficiente para demostrar un sentimiento. En el momento de las conexiones humanas, la clave no está en los gestos mínimos, sino en el esfuerzo real por conocer a la otra persona, en compartir momentos que atreviesen la pantalla. Los detalles verdaderamente importantes son aquellos que implican dedicación: dar tiempo cuando no sobra, interesarse por sus aficiones y fomentar lo que le hace feliz, ser un apoyo constante aun cuando no se pida. Porque al final, el amor no se trata de coleccionar notificaciones, sino de construir algo que realmente valga la pena.
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Just thoughts
DiversosEste libro está compuesto por una colección de sentimientos y pensamientos que han transitado por mi mente a lo largo del tiempo. Cada texto representa un reflejo de mis experiencias y reflexiones, capturando momentos de introspección y exploración...
