Capítulo 31

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Leyra






Tan sencillo como un parpadeo.

Así puede descontrolarse todo tu entorno y volverse un caos.

No me he dado cuenta de nada, solo cerré los ojos y al abrirlos nuevamente tenía a tres personas viéndome con cara de preocupación.

El escándalo que me rodeaba no tenía sentido en mi cabeza, no entendía porque me gritaban pero según recuerdo llamaron a un doctor porque pensaron que había muerto e intenté incendiar mi casa solo por unas gomitas de dulce que resultaron ser de "melatonina" que es un componente que ayuda a tu cerebro a dormir. Comí demasiadas y al parecer casi causo mi suicidio involuntario, estoy segura que si en verdad hubiera querido que pasara, no queda tan bien como el espectáculo que fue para mis vecinos y algunos canales de televisión que al final no lograron ninguna exclusiva.

Cuando abrí los ojos vi a Alessandro tomando mi mano con preocupación pero al percatarse de que yo también la presioné con fuerza soltó mi agarre y sin decir nada volvió a ser el témpano de hielo que, ahora, dos semanas después no ha cambiado...


- debería viajar a una montaña.

- te morirías a poner un pie fuera de un lugar sin conexión a la red.

Miro fijamente a Mírela y me encojo de hombros dándole la razón. Estos días hemos estado haciendo planes de que haremos luego de la graduación que es este viernes. Pensaba volverme una clase de madre naturaleza e ir a algún tipo de retiro espiritual para liberar mis chacras pero creo que es mejor y a la iglesia y confesarme. Lo que sea necesario para redimir mis pecados. He dejado atrás a mi padrastro como uno de los hombres con los que estaré y no diré nada más. Solo un secreto. Algo malo y asqueroso que no podré decir nunca en voz alta o contarle a mis nietos, eso si alguna vez tengo.

No hemos recibido ningún tipo de amenaza nueva desde entonces y quiero creer que la muerte la perrita de Mírela fue un accidente, Ale piensa que si nos mantenemos alejados quien sea que intenta chantajearnos desistirá aunque yo dudo que sea algo tan sencillo pero se ha tomado muy en serio su papel de ignorarme así que con el orgullo que me queda (aunque he de confesar es muy poco) he decidido seguirle el juego. En las cenas no hay más que "pásame la sal" o "la carne está muy jugosa" como si no me hubiera lamido el culo antes. Resulta muy incomodo pero si es lo que quiere lo haré.

— el vestido debería ser rojo o azul?— pregunta Lela y yo vuelvo a concentrarme en lo que hacemos.

— violeta para que tengas ambos.

Hemos venido a buscar algunas cosas para la cena de graduados de esta noche.

— El violeta es para estúpidos, me gusta más el azul. — su respuesta me hace reír mientras niego con la cabeza. — Tu que tienes pensado?

— Me gustó el negro que vimos en el maniquí de la tienda anterior.

— ¿Y por que no has dicho nada? — musita con enfado — he cargado estas bolsas durante 3 horas, mis brazos no son tan fuertes.

A regaña dientes me arrastra de nuevo calle abajo hasta llegar a la tienda que al parecer es de un diseñador de apellido Jacobs el cual no recuerdo bien pero tiene ropa linda.

— Dame unos segundos,  ve al probador.

Como un robot sigo las órdenes de mi amiga y voy directo a quitarme la ropa. Como lo prometió en un instante aparece con el vestido en las manos y al medírmelo me queda como anillo al dedo por lo que pagamos y seguimos con la búsqueda. Al final Mírela encuentra un vestido morado cuatro calles después que no puede soltar y con cansancio volvemos a casa.

Vivían vuelve mañana de su viaje ya que prometió estar presente el día de la graduación no se que tan cierto sea pero no importa ya que tengo pocas esperanzas.

La cena comienza a las 20 horas pero como siempre algo tiene que pasar me he retrasado y llego treinta y cinco minutos tarde, igual tengo pocos amigos, he hablado con casi toda la población del instituto pero eso no quiere decir que me agraden, a algunos no los soportaba y en especial a los de mi salón de clase.

Dowall me saluda al sentarme a la mesa y Mírela se muerde el labio en forma de aprobación a mi vestido que la verdad es bastante más revelador de lo que esperaba. Mis tetas las levanta de manera muy favorecedora mi espalda queda descubierta en su totalidad, el encaje de los guantes da un toque mas de glamour, mas el maquillaje y peinado hecho por profesionales me hacen ver guapísima. Pero no me siento de ánimos para estar aquí sonriendo a cada maestro que se me cruza.

La velada transcurre de manera rápida pero hay una pizca de nostalgia el saber que dentro de unos días no seremos más que peces lanzados al mar de la adultez después de vivir en una pecera de libros toda la infancia. Los discursos hacen llorar a varios y otros solo gritan y aplauden porque ha terminado el martirio de las clases de física. Yo por mi parte agradezco poder sentirme una pizca de normal porque con todo lo que ha cambiado mi vida en los últimos meses no dejo de pensar que como pez muerto antes de tocar el mar.

Al terminar hay abrazos y buenos deseos. Los chicos han organizado una fiesta pero Mírela y yo preferimos ir a casa ya que fue un día largo.

— ¿Esta vez duermo contigo? — digo y más que una pregunta suena mas a una afirmación.

— Perdona, Leyra. — Veo su rostro bajar un poco avergonzado ya que habíamos quedado de dormir en su casa hoy. — mis abuelos llegaron y a menos que quieras amanecer abrazada a mi nona creo que no podremos dormir juntas.
Con un movimiento de hombros le resto importancia y la tomo de la mano.

— Da igual, pero permite que Federico y yo te llevemos.

— Por supuesto, no esperaba menos — comenta haciéndonos reír.

Al llegar a casa me despido del chófer y como el miércoles es el día libre de Agatha el espacio es silencioso y oscuro al entrar. Cada paso lo hago con el mayor cuidado de no tropezar pero me es imposible y golpeo mi pie con el sillón cerca de las escaleras lo que me hace soltar una maldición. Los escalones qué llevan a mi habitación se hacen eternos y maldigo tener una casa tan grande cuando solo quiero quitarme los zapatos qué me están matando. No tengo idea de donde esta Alessandro pero vi una luz  encendía cuando pasé el segundo piso  así que asumo que no estoy sola.

cuando la puerta de mi habitación se cierra enciendo las luces, me deshago del tacón infernal qué prometo no ponerme nunca más algo tan incomodo. Con algo de música relajante me dirijo al baño y  con algunas acrobacias consigo quitar el cierre del vestido y quedo ahora en la comodidad de mi ropa interior para proceder sacar el maquillaje y lavarme la cara. En el momento que tengo mis manos llenas de jabón tallo bien mis ojos y un poco de espuma logra que mis pupilas se irriten así que rápidamente meto mi ojo directamente al chorro de agua dejando que algunas gotas se escapen y mojen mi pecho. Al levantar la vista y enfocarme en el espejo doy un salto de sorpresa al tener a Ale detrás de mi como un espectro. Imponente, con una camisa gris de algodón y un chándal de andar por casa. Sus ojos no se separan de los míos en el reflejo pero no emite palabra y como no se que decir yo también me quedo callada.

Su boca se abre y cuando creo que dirá algo solo suelta un suspiro que resulta ser como un imán. Da un paso hacia mí, y luego otro y mi corazón se acelera. No se lo que esta pasando pero no quiero decir nada cuando está tan cerca que puedo sentir su calor en mi espalda. Cada centímetro de mi piel se activa como si de una amenaza se tratase, como si él fuera el cazador y yo tan solo una presa destinada a morir por sus  manos. Todo es el aire se ha vuelto pesado en cuestión de segundos y me cuesta pasar saliva cuando una de sus manos viaja a mi rostro. Su tacto es tan suave que me provoca cerrar los ojos pero me resisto, no quiero perderme ni un segundo de lo que sea que suceda a partir de ahora.

No hay más que una orden escrita en sus facciones cuando sus ojos viajan a su pantalón y desobedientes mis ojos se clavan en su dureza.

Quiero negarme y mandarlo a la mierda por ignorarme, quiero gritarle que se largue y que no soy tan estúpida como él creer, que me ha cansado y no quiero seguir con esto. Son muchos los pensamientos de como podría alejarlo y se que él aceptaría pero… pasa la lengua por sus labios y todo lo que he cavilado desaparece.

Llamo embustero a mi cuerpo que cae de rodillas ante este hombre que me hace perder cada parte coherente de mí y sin perder el contacto visual bajo sus pantalones y tomo su pene semi- erecto  en mis manos. Comienzo a masajear el falo en toda su longitud mientras adquiere grosor y abro la boca dando una pequeña lamida a la punta cosa que lo hace estremecer y me da el valor para pasar mi lengua por todos lados. Succiono, lamo y hago movimientos con la mano asegurándome qué sea el mejor sexo oral qué ha recibido, sus gruñidos y maldiciones me confirman que lo estoy logrando y mis sexo está tan húmedo que siento como mis bragas se mojan pero al intentar tragarlo todo me provoca una arcada anunciando que aun soy una inexperta así que sale de mi boca y me ve con algo de enfado a lo que mi una reacción es una sonrisa.

Me toma por los hombros y me levanta para hacerme girar y pegar mi cara a la puerta. Puedo sentir el frío de la pared en mi pecho y desde atrás sus manos magrean mi culo tan exquisitamente que elevo un poco mas mi cadera para que pueda tener mas acceso. Entierra su cabeza el hueco de mi cuello y me da un pequeño mordisco que va directo a mis pezones erizándolos. En cuestión de segundos me desnuda, no tiene que pedirlo, hago lo que pide de forma automática.

A la hora de penetrarme es tan lento que mi urgencia me hace decir:

— ¡Mételo ya!

Pero me gano que una de sus manos llegue a mi boca y la cubra para luego dejarse ir como lo quería, me brinda estocadas fuertes y lentas para luego acelerar en cada penetración y hacerme caer en la locura, es que no necesito nada cuando su pene toca ese punto en mí que me hace ver la estrellas, me deshago entre sus brazos, me levanta una pierna y juraría qué puedo vivir el resto de mi vida con la verga de mi padrastro dentro. Es tan salvaje, tan exquisitamente provocador el como su respiración en mi odio se acelera cuando suelto alguna obscenidad qué  dejaría todo lo que soy y poseo por no perder nunca esta sensación. Somos solo dos hedonistas buscando la gloria del placer carnal.

El sexo es maravilloso, pero el sexo con Ale es el epitome de la satisfacción. Soy toda suya, soy lo que el quiera que sea aunque suene enfermo, él me enferma la mente, me daña el que pellizque mis pezones y lama mi mejilla, el como suenan nuestros cuerpos chocando y como puedo ver a través del espejo del tocador mi cara roja, mis ojos llorosos y su enorme cuerpo haciéndome perderme en el roce de su glande en la entrada de mi vagina. Junto a él soy solo una hoja y el viento me arrastra, me arrastra y me arrastra llevándome al clímax  qué me hacer perder la razón, todo mi ser se sacude con espasmos de placer que me arrancan gritos y algunas blasfemias, estoy tan absorta en el deleite que no noto cuando Alessandro sale de mi y con ambas manos separa mis nalgas y acaba en la raja de mi culo.

Parpadeo cuando al pasar el regocijo se aparta de mi como si tuviera lepra o algo similar, como si temiera ensuciarse con mi presencia, es como si mi ser entero fuera algo nocivo qué no debe ser tocado. Fueron solo unos segundos los que tardo en ponerse su ropa nuevamente y así como entró en silencio, salió sin decir nada cerrando la puerta tras de sí dejándome allí, con su semen escurriendo por mis piernas, con mi figura siendo usada a su antojo y aunque mi mente no termina de procesarlo, mi cuerpo si. Y caigo, esta vez con derrota, como un saco de papas mis pies se niegan a sostenerme y mis lagrimas comienzan a caer una y luego otra hasta volverse un río y buscando un poco de refugio me coloco en posición fetal sintiendo el vacío tan desgarrador del no tenerlo mas. No se cuanto tiempo pasa pero decido que es hora de una ducha caliente cuando veo algunos rayos de sol filtrándose por la pequeña ventana. Se que volveremos a lo mismo, el frío reconocimiento de que no puedo hacerlo completamente mío, pero me considero completamente una persona irracional al pensar que es mejor esto a no recibir nada.





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HOLA!

¿Aun siguen por aquí? Ha pasado mucho tiempo, lo .

No prometo otra actualización inmediata pero sí estoy volviendo a leer y tratando de reconciliarme con está parte de mí que en verdad extrañaba.

Espero disfruten este capitulo si aun recuerdan por donde nos quedamos, ya saben que pueden escribirme y comentar si encuentran algún error de escritura.

Gracias a los que me pidieron que siguiera, esto es para ustedes queridos lectores.

Besos 💋

E'R. ❄️


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⏰ Última actualización: Jun 18, 2025 ⏰

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