Edgar Guidacci
— ¿Consumes drogas? — pregunto desconcertado.
Me mira frustrada e indignada.
— ¿Que? ¡No! No seas imbécil, te lo digo enserio. A Azul le gustas y a Rhys se podría decir que le agradas, no es necesario que te hagas cargo de absolutamente nada, solo necesito que les des tú apellido — explica frustrada.
Ese es el detalle, mi apellido. ¿Como carajo les doy mi apellido? No les puedo dar uno falso, pedirían mis papeles y aunque puedo claramente manipularlos a mi antojo, no quiero que tengan un apellido falso de cualquier mortal.
No se qué responder así que desvío el tema: — ¿Dónde están ellos ahora? — la pelirroja se tensa de pies a cabeza y desvía la mirada. Así que tampoco puede responder, bien.
— Eso no es de tu incumbencia — espeta de mala gana y enarco una ceja.
— quieres que les de mi apellido, ¿pero sin embargo no es de mi incumbencia donde se encuentran? — bufa sin ganas, pero asiente — Pues no — me mira con la boca abierta — sino me dices dónde están, no les doy mi apellido, además ¿No crees que es muy descarado de tú parte ignorarme como si nada y luego pedirme que prácticamente sea el tutor legal de tus ahora hijos? — hace una mueca, pero está enojada.
— lamento si mi falta de atención hacía ti te causó un gran problema al ego, ¿Ok?, pero no te pediría esto sino tuviera más opciones y aunque las tuviera Rhys y Azul quieren que tú seas su "padre" o lo que sea y yo no pienso negarles absolutamente nada — espeta.
La observó con atención y aunque darles mi apellido sería muy beneficioso en un futuro para joderle, lamentablemente no puedo darle el apellido Guidacci, sin que ella lo sepa.
Necesito tiempo, definitivamente.
— está bien. Después de que volvamos de la misión a Colombia te daré mi respuesta, me lo debo pensar — digo sin más y aunque frustrada acepta mi respuesta.
La misión a Colombia. Tengo tratos con Franco Méndez, no comparto que esté involucrado en la trata de mujeres, pero tratos son tratos y tengo que protegerlo si las negociaciones se quieren mantener.
La pelirroja se levanta de mi sillón con elegancia y observo todos sus movimientos sin importarme si me ve o no.
Se encamina hasta la salida, pero antes se detiene en la puerta y me voltea a ver.
— Gracias por considerarlo al menos — asiento sin más — te espero en la sala de juntas — hoy se va a tratar quien irá y quien no, además de otros detalles. Aunque todo se está planeando a último momento.
Sale de mi oficina y suelto un suspiro, tengo que andar con cuidado.
Aún no entiendo porqué le salvé la jodida vida a Maksimilian Petrov y estar actuando sin control no es muy propio de mi.
Agarro el teléfono y marco él número de Alessandro Guidacci, mi hermano.
Contesta al tercer tono.
— hermanito — dice a través de la línea, su característica voz sarcástica me irrita.
— No empieces con tus ridiculeces. ¿Como va todo? — cruzo las piernas y recuesto mi peso en la silla.
Se escucha una risita en la línea y una sonrisa instantánea se apodera de mi rostro.
— respecto a las cosas de mafioso, todo muy bien, mafioso mayor. Respecto a nuestra querida familia, te encantará saber que Alejandra está saliendo con el guardaespaldas que le asignaste — dice con burla.
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PASION PROHIBIDA
ActionRusia, Italia, España. Los países que lo gobiernan todo, no por presidentes o reyes, sino por mafias. Estas tres mafias mueven los hilos del mundo entero. La sociedad vive con una falsa ilusión de protección, si hay agentes policiales, entonces hay...
