Ofenderman aún tenía la mano en su garganta, con el veneno quemándole desde adentro. Mónica vio su expresión de ira retorcerse en una sonrisa burlona mientras su silueta se volvía más inestable, como si su cuerpo estuviera luchando por mantenerse firme. Pero no tardó en recomponerse.
-Eres una perra astuta…- su voz sonaba áspera, pero la malicia seguía intacta. -¿Quién te mandó? ¿Slendy? ¿Jeff?-
Mónica se limpió los labios con el dorso de la mano, aún sintiendo el ardor en la lengua. Su respiración era pesada, pero su mirada no dejaba de ser firme.
-No necesito que nadie me mande-
Ofenderman sonrió de lado, inclinando la cabeza con una falsa curiosidad.
-Eso lo hace más interesante… -susurró, y en un parpadeo, sus tentáculos se desplegaron desde su espalda, blancos muy diferentes a los de Slenderman que era oscuros como la misma noche.
Mónica apenas tuvo tiempo de reaccionar. Se apartó de un salto justo cuando una de las extremidades pasó zumbando cerca de su rostro, cortando el aire con una velocidad. Sacó su cuchillo sin dudarlo y lo sostuvo con firmeza.
-Oh, así que vas a pelear… - Ofenderman se relamió los labios, avanzando con calma. - Me encanta cuando luchan antes de rendirse.
Mónica no respondió, solo esperó. Sabía que atacaría primero, y así fue. Uno de los tentáculos se lanzó hacia ella con un movimiento veloz, buscando envolver su cintura, pero ella rodó hacia un lado, cortándolo con su cuchillo. Un gruñido escapó de la garganta de Ofenderman cuando la herida dejó escapar un humo negro.
-Nada mal… -dijo él, con una sonrisa torcida. -Pero eso no será suficiente para matarme.
Ofenderman rió con una carcajada grave y burlona. Que ella no le respondiera le daba motivos de indagar.
—¿Y cuál es tu motivo, hermosa? ¿Por qué arriesgar tu linda piel solo para jugar conmigo?
Mónica apretó el mango de su cuchillo, sintiendo la furia latir en su pecho.
-Por todas las mujeres que violaste —escupió con desprecio-. Incluida la esposa de Slenderman.
La risa de Ofenderman se volvió más fuerte. Oscura. Retorcida.
-¡Oh, por favor! -se burló. -Ya te fueron con chismes ¿Acaso crees que ellas no lo disfrutaron?
La sangre de Mónica hirvió de rabia, y sin pensarlo dos veces, se lanzó contra él con el cuchillo listo para atravesarlo.
Pero Ofenderman la esquivó con facilidad, moviéndose con una gracia inquietante.
-¿Sabes lo que dicen las chiquillas como tú cuando me encuentran? -dijo con burla, sus ojos brillando con diversión. -"Oh, Ofenderman, te adoro, por favor quiero estar contigo.” Muchas fangirls morirían por estar en tu lugar.
Mónica apretó la mandíbula con asco.
—Yo no soy una de tus estúpidas fans.
Se lanzó contra él otra vez, pero esta vez, Ofenderman fue más rápido. Un tentáculo atrapó su muñeca y con un movimiento brusco le arrancó el cuchillo de la mano, lanzándolo lejos. Antes de que pudiera reaccionar, otra extremidad se enroscó alrededor de su cuello y la levantó en el aire.
Un ardor punzante la atravesó cuando sintió el filo de su propio cuchillo cortar su piel cerca de la garganta. La sangre caliente comenzó a gotear, y Ofenderman sonrió al verla debatirse entre sus tentáculos.
-Mira qué hermosa te ves así -susurró, acercando su rostro al de ella. -Casi me da pena matarte-
Mónica jadeó, sintiendo la presión aumentar en su cuello, pero no entró en pánico. En cambio, deslizó la mano dentro de su bolsillo y sus dedos rozaron lo que había escondido allí.
Gracias, Jeff.
Sacó los trozos del cuchillo que él le había empacado antes de enviarla a esta locura. Con un movimiento rápido, los clavó con fuerza en el cuello de Ofenderman.
El grito que soltó fue inhumano, un rugido de pura agonía. Sus tentáculos se agitaron violentamente mientras su sangre oscura brotaba de la herida. Mónica sintió la presión aflojarse y, antes de que pudiera reaccionar, su cuerpo fue lanzado contra el suelo con brutalidad.
El impacto la dejó sin aire, pero cuando alzó la vista, vio a Ofenderman tambaleándose, con las manos aferradas a su cuello, la piel retorciéndose alrededor de las heridas.
Mónica sonrió con satisfacción, escupiendo un poco de sangre mientras se incorporaba.
—No se siente tan bien cuando eres tú el que está sufriendo, ¿verdad?-
-Pequeña zorra - Ofenderman se desplomó en el piso, Mónica se acercó. Sabía que no estaba muerto, tomo el cuchillo y lo apuñalo tantas veces hasta que su cuerpo no pudo levantar el mango una vez más.
-Falta poco ...- Susurró para ella, busco entre los arbustos otras cosas que había llevado. Gasolina y fósforos.
"La mejor forma de ocultar un crimen, es destruyendo la evidencia" Jeff le lanzo una caja de fósforos. "El fuego siempre es la mejor opción"
-Jaja, tonto Jeff - no pudo evitar sonreír. Y mientras el fuego quemaba el cuerpo hasta reducirlo en cenizas solo podía recordar a sus amigos y el loco chico de la sonrisa cortada. Los únicos que iba a extrañar.
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Conviviendo Con Ellos
FanfictionCómo sería si un día terminas en la creepyhouse conviviendo con asesinos. Continuación de Eres mía Es alternativa pueden tomar el final o saber q es de ellos en algunos capítulos.
