25.

1.4K 117 19
                                        

𝐓𝐍 𝐆𝐀𝐌𝐄𝐙

Nunca habíamos pasado tanto tiempo sin hablar.

La idea de estar peleados con César era casi
absurda. Nosotros no peleábamos. Claro, había discusiones pequeñas, desacuerdos que se resolvían con una mirada, con un simple "lo siento" o con un beso en la frente. Pero esto… esto era diferente.

Me removí en la cama, abrazando la almohada con fuerza. No me gustaba estar enojada con él. No me gustaba esta sensación de distancia entre nosotros.

Y sin embargo, no quería ceder.

No esta vez.

Flashback

Así como tú no querías hablar durante la semana, ahora soy yo la que no quiere hablar. Buenas noches.

La frase había salido de mi boca antes de que pudiera pensarlo dos veces. Lo vi apretar la mandíbula, su mirada oscura reflejando la misma frustración que sentía yo.

No esperé a ver si decía algo más. Tomé mi cargador de la mesita de noche y salí de nuestra habitación. Por ahora, solo quería dormir.

No fue hasta que me acosté en la cama de la otra habitación que la realidad me golpeó. Esto no nos pasaba a nosotros. No así.

Escuché pasos al otro lado de la puerta. Después, un intento de abrir la perilla.

Cesar: Amor… —su voz sonó baja, cansada— Chula, por favor... hablemos.

Cerré los ojos con fuerza, sin responder.

Él suspiró y después de un largo silencio, dijo:

Cesar: Me quedaré aquí hasta que salgas.

Lo escuché caminar de vuelta a la habitación, y por un segundo pensé que se había ido.

Pues no que se quedaría aquí afuera?
Mentiroso

Me retracto. Regresó.

Lo supe porque supe reconocer su presencia, porque cuando cerré los ojos y traté de dormir, el saber que estaba ahí, al otro lado de la puerta, me trajo una extraña calma.

¿Eso es el amor? Si

--------------------

Logre conciliar el sueño unas cuantas horas, pero a eso de las ocho de la mañana me empezó a dar mucha hambre, dudaba en si salir o no pero era más mi hambre que mi coraje, con cuidado abri la puerta, mire hacia abajo y ahí estaba, acostado en el piso con una manta y una pequeña almohada.

Rápido entre a la cocina, agarre unos snacks y volví a la habitación, Cesar seguía dormido así que pude entrar con facilidad.

--------------------

𝐂𝐄𝐒𝐀𝐑 𝐏𝐀𝐑𝐑𝐀

Dormí en el suelo.

No porque ella me hubiera corrido, sino porque simplemente no podía irme. No podía dormir lejos de ella.

El frío del suelo me despertó un par de veces, pero cada vez que abría los ojos, lo único que podía pensar era en la puerta cerrada frente a mí.

Ella estaba del otro lado, igual de terca que yo.

Yo no solía ser el que insistía, pero esta vez no iba a dejar que se fuera a dormir pensando que estaba sola.

No cuando sabía que, aunque no lo dijera, le dolía tanto como a mí.

𝙎𝙞,𝙎𝙞 𝙚𝙧𝙚𝙨 𝙩𝙪 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora